Meses atrás ya se propagaban acusaciones hacia «un político de Madrid», por redes sociales, que anunciaban un comportamiento machista
Iñigo Errejón, el político acusado, compartía ayer un comunicado oficial renunciando a su vida política después de «muchos años militando». Asegura que durante este largo periodo de su vida se ha ido desgastando su salud mental, que el personaje político y la toxicidad varonil de la política han hecho brotar una personalidad incompatible con las ideas que él mismo defiende.
Acusaciones
Cristina Fallarás ha sido quien ha sacado a la luz los hechos. Difundió un mensaje directo en el que se acusaba a: «un político de Madrid» por agresiones sexuales hacia una mujer. Con el mensaje posteado por la periodista, empezaron a amontonarse denuncias por redes sociales, creándose un hilo al estilo del movimiento «Me Too«.
Maltrato psicológico, prácticas sexuales vejatorias y humillantes contra otras personas y comportamientos de superioridad, avenidos por su rango de poder, son los delitos que recoge la denuncia. Ya son más de 12 las mujeres que han declarado vivir casos de abuso por parte de Errejón.
Periodistas y compañeros del exdiputado han asegurado que tenían conocimiento de estos hechos, pero que el poder político y la inseguridad laboral no les permitían publicar nada al respecto. Así, se ha afirmado que otros políticos también están ejerciendo estos abusos, aunque aún no se ha hecho público por el miedo de las víctimas.
En estas últimas horas se ha comunicado que Errejón llevaba meses en terapía por distintas adicciones, entre ellas el sexo. Esto puede suponer un vuelco a futuras investigaciones, aunque aún no se ha denunciado ninguna agresión por parte de las víctimas. Se sabe también que Yolanda Díaz exigió su dimisión el martes tras conocer los hechos, y este no puso resistencia alguna a su salida.
Comunicado
El exdiputado alega en su carta de dimisión que su vida política ha sido la causa de su entrada en una estructura social machista y patriarcal, que ha provocado dichos comportamientos por su parte. Explica que su vida personal se ha visto opacada por la mala gestión de su salud mental.
La defensa de las ideas políticas de su partido no casan con su vida neoliberalista, eso afirma en su carta de dimisión. Suma así motivo por el que excusarse, conduciendo este mensaje hacia la renuncia de su propia ideología en vista de sus actos.

En la carta publicada no pide perdón, motivo por el que también se ve acorralado y juzgado. Intenta explicar y dar motivos de sus actos, sin mostrarse culpable por todos los delitos por los que se le acusa.
Esfera política y social
Los abusos ejercidos por Errejón son conocidos desde hace tiempo. No obstante, el silencio de compañeros y compañeras, de las víctimas y de periodistas ha sido un significante en su tardía acusación.
Pablo Iglesias habló ayer en el programa 59 segundos de TVE, reconociendo que conocía los rumores sobre su excompañero de partido. Explicó que «su comportamiento machista era reconocible» pero que «no esperaba que tuviera este final político«. También alegó que había que centrarse en reconocer quienes son las víctimas para acompañarlas y se sientan protegidas por todas y todos.
La periodista Ana Pardo y Esther Palomera, aseguraron en el mismo programa que este tema ya había salido a la luz meses atrás, pero que no se podía publicar absolutamente nada por la visibilidad del expolítico.
Yolanda Díaz, por otro lado, habló desde Latino América para aclarar que el partido había abierto una investigación hacia su exportavoz, para recoger todos los casos de acoso que haya ejercido y «acompañar a las víctimas». Así, Sumar publicó un comunicado oficial que explica el proceso abierto.
Errejón ha sembrado, de esta manera, una duda en la esfera política de España. El patriarcado y la violencia machista sigue siendo un problema social que no recibe la importancia que merece. Tanto es así, que el comportamiento machista se ha fijado en una zona política, cuando realmente es un problema transversal que realmente no entiende de izquierdas o derechas.
Las acusaciones hacia él, pueden significar el inicio de un nuevo movimiento social que se atreva a sacar a la luz abusos por parte de la esfera política del país. El comportamiento machista solo puede derrocarse a través del feminismo, venga del partido político que venga.

