»La luz solar nos activa y permite la producción de serotonina, la hormona de la felicidad. Sin embargo, la reducción de horas de luz produce alteraciones en los ritmos cardiacos», según un estudio realizado por la Universidad Brigham Young
Numerosos estudios científicos vinculan las emociones a la luz ya que la del sol afecta de forma directa. La intensidad y color de la luz tienen una gran influencia en el estado de ánimo.
Según las investigaciones de Brigham Young, las horas en las que está presente el sol influyen en el estado anímico de todas las personas. Llegaron a la conclusión que la cantidad de horas de luz influía más en el humor que en la cantidad de rayos de luz que habían absorbido.
Intensidad y color
Los doctores Alison Jing Xu y Aparna Labroo de la Universidad de Toronto Scarborough comprobaron que cuanto mayor es la luz mayor es la intensidad de las emociones.
Y en cuanto al estudio del color existen dos polos de luces azules o frías y las luces cálidas. Según un estudio realizado por la Universidad de Harvard demostraron que la luz inhibe las emociones mientras que temperaturas más altas aumenta.
El trastorno afectivo estacional (TAE) o ‘depresión de invierno’ es un término asociado a esta profunda tristeza que se apodera de las personas. En animales esto se ve reflejado porque en invierno muchos de estos hibernan.
Muchas personas aseguran sentirse tristes y apagadas en épocas del año como otoño o invierno y en verano más activas y felices. La reducción de horas de luz produce cambios en los ritmos circadianos.
Es habitual que este trastorno ocurra en latitudes más altas o lugares alejados del ecuador. Algunas personas son más propensas a sufrir este trastorno pues hay un mal funcionamiento de la glándula que produce melatonina.

Riesgos
Un estudio publicado en 2008 por Environmental Health Perspectives trata los beneficios y los riesgos de la luz solar en la salud humana.
El uso de gafas de sol permanente puede provocar efectos negativos a nuestro estado de ánimo ya que los ojos no tienen acceso a la luz plena, y así, alterando los ritmos de melatonina.
La exposición a la radiación UV causa el envejecimiento prematuro de la piel y daños que pueden resultar en cáncer de piel. Hay que tener en cuenta que los rayos UV rebotan en la arena, el agua, la nieve y el hielo, atraviesan el parabrisas del automóvil y las ventanas.
Los rayos de sol son más fuertes entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, atraviesan la ropa de color claro, las ventanas y las nubes y se reflejan en la arena , el agua y la nieve.


