Los obstáculos formativos y la ausencia de empleo para personas con parálisis cerebral no han impedido a Mery la de los pósits desarrollar su propio proyecto creativo
Maribel Picó es una mujer nacida en Capdepera (Mallorca) que tiene parálisis cerebral. A pesar de las dificultades que esto conlleva, ha logrado formarse plenamente y realizar varios proyectos empresariales. Desfiles de moda en Madrid y Barcelona, la revista Style kidsteens o la tienda online Los Pósits de Mery han sido algunas de sus iniciativas más destacadas. “Nací con parálisis cerebral, pero eso no me impidió hacer una vida normalizada”, recalca Maribel Picó.
Según datos de Confederación ASPACE, España cuenta con alrededor de 120.000 personas que tienen parálisis cerebral. La parálisis cerebral es el tipo de discapacidad física más frecuente entre los menores españoles (entre 10.000 y 15.000 niños). Estas personas viven múltiples desafíos administrativos y laborales para poder acceder a un empleo estable y de calidad.
“Yo sabía que trabajar para una empresa era imposible. En España, nadie está dispuesto a contratar alguien con parálisis cerebral porque eso supone tener que pagar también a un asistente personal”, sostiene Maribel Picó. Debido a esta discriminación del mundo empresarial, Picó ha tenido que iniciar varios emprendimientos por su cuenta. Hoy, en su perfil de Instagram y página web, @lospositsdemery realiza ventas de productos personalizados como tazas, bolsos, prendas de ropa o accesorios. Todos estos productos, cuentan con pósits con mensajes reivindicativos sobre el esfuerzo personal, el respeto a uno mismo, la valentía o la ironía.

Falta de datos y desatención administrativa
No existen datos sobre el desempleo de las personas con parálisis cerebral en España. Las únicas cifras de referencia son los datos de empleo de las personas con una discapacidad superior al 65%. La tasa de empleo (número de trabajadores ocupados respecto a población total) en discapacidades de entre el 65 y el 75% es solo del 16,9%. En las discapacidades superiores al 75%, esta cifra baja al 8,7%.
Para combatir esta precariedad laboral, ASPACE pide modificar la Ley General de derechos de las personas con discapacidad. Actualmente, dicha ley no nombra a las personas con parálisis cerebral como un colectivo con gran dificultad para encontrar trabajo. El Real Decreto 1/2013 no realiza una clasificación por diagnósticos concretos, sino que lo hace por criterios más amplios. Para tener ese reconocimiento, esa persona debe tener una discapacidad intelectual, un trastorno mental o una discapacidad física o sensorial igual o superior al 65%. Pero, no todas las personas con parálisis cerebral tienen una discapacidad intelectual o una discapacidad física del 65%. La parálisis cerebral es una realidad con grados de afectación muy diferentes.
Además, las administraciones públicas pueden poner más trabas en el camino de las personas con parálisis cerebral. Maribel Picó denuncia que la Comunidad de Madrid le denegó la entrega de un comunicador. El comunicador es una tablet incorporada a la silla de ruedas que posee un lector ocular y permite manejar el dispositivo con los ojos. Los textos escritos en el comunicador pueden ser transmitidos en voz alta y facilitan las conversaciones de las personas con parálisis cerebral. “Me lo han denegado por falta de presupuesto. Pero, sí hay dinero para traer las carreras de coches o poner unos toldos en Sol que no sirven para nada”, lamenta la mujer de 34 años.
Las dificultades para formarse
ASPACE manifiesta que uno de los aspectos que acrecientan las dificultades para encontrar empleo de las personas con discapacidad es la imposibilidad de formarse. Según el 10º informe ODISMET de la Fundación ONCE, solo el 30,15% de las personas con discapacidad ha realizado estudios superiores. Este no es el caso de Maribel Picó, que estudió un grado profesional de arte gráfico y maquetación. Sin embargo, el recorrido formativo de Maribel Picó no fue el más sencillo.
“Hubo problemas para que me aceptasen en el grado porque creían que era mejor que fuera a un centro especial. Cuando empecé el grado, tenía que ir al piso de arriba del edificio y solo había escaleras. Tuve que pelear para que se pusiera un ascensor”, recuerda la diseñadora.
De hecho, ASPACE recalca en varios de sus informes que “es difícil encontrar un programa de formación al empleo que se adapte a las necesidades físicas y de conocimiento de las personas con parálisis cerebral”. Durante el grado que hizo Maribel Picó, “venían empresas a seleccionar estudiantes para que hicieran prácticas. A mí, nunca me elegían”, añade la propia diseñadora.
A pesar de estas dificultades, Maribel Picó logró publicar una trilogía juvenil mientras estudiaba. Con solo 20 años, Picó escribió La princesa de Hecash, El reinado y La última jugada de Hecash. Esta trilogía tiene como protagonista a Ruth, una estudiante de diseño de moda, que vive una historia de enamoramiento y fantasía junto al otro protagonista de la trilogía, Elías.

Mery la de los Pósits, un proyecto vinculado a la solidaridad
Desde 2024, Maribel Picó desarrolla su nuevo proyecto Mery la de los Pósits. Este negocio online de venta de productos de moda surge por la serie Anatomía de Grey. En el capítulo 24 de la quinta temporada, Meredith y Derek sellan sus votos matrimoniales en un pósit. Además, a través de los pósits e ilustraciones, la diseñadora también ha comenzado a ofrecer publicidad creativa a marcas o negocios.
Con lemas como “No es suerte, es intentarlo muy fuerte” o “No es magia, es la puta actitud”, Mery la de los Pósits vende fundas de móviles, carteras, tazas, bolsos o gorras. “Los productos son plenamente personalizables con diferentes colores y frases. Porque cada persona tiene sus propias movidas y sus propios pósits que le representan”, destaca Maribel Picó.
Este proyecto también realiza colaboraciones con campañas solidarias. “He hecho unas totebags con el lema “Hagamos fluir el cambio” para la asociación Confluye”, explica la diseñadora. Cinco euros de los ingresos obtenidos con las ventas se destinarán a la campaña sobre infancia Creando Juntos.
Otra campaña solidaria es para @supermateo_no_tiene_capa. Mateo es un niño que tiene una mutación en el gen BCAP31, ligada al cromosoma X. En España, solo hay dos casos de este tipo. “He creado un pósit con la frase solidaria «Mi superpoder es ser yo»”, asegura Maribel Picó. Este lema se portará en gorras y cinco euros de cada una de las ventas se destinarán a tratamientos y terapias.

Finalmente, junto a la empresa Son Poca Palla, Picó elabora cestas de palmito con pósits o ilustraciones personalizables. Por cada cesta vendida, se donan 6,50 euros al club de boccia de Ana Valdivia. La boccia es un juego diseñado para personas con discapacidad y que tiene categoría de deporte paraolímpico desde 1984.


