Un empresario griego vinculado a Trump y Meloni es el causante de esta revolución mediática
“¿Cuándo había empezado a jod**se el periodismo? Seguramente, el día que los gestores empezaron a hacer de periodistas y los periodistas de gestores”, afirma David Jiménez en su novela El Director. Los periódicos La Repubblica y La Stampa van a vivir un cambio de dueño y este hecho ha ocasionado un considerable revuelo mediático en Italia. Solo el Corriere della Sera cuenta con más lectores que estos dos periódicos progresistas. Además, La Repubblica y La Stampa han sido los medios más críticos con el ejecutivo ultraderechista de Giorgia Meloni.
La Repubblica es el segundo periódico con más lectores de Italia (tres millones de visitantes diarios en su web). El 14 de enero de 2026 cumplirá 50 años de vida y llegó a ser el periódico más popular del país durante la década de los 80. Por aquel entonces, La Repubblica mantuvo una pugna ideológica con el magnate financiero y ex primer ministro Silvio Berlusconi. Desde el año 2019, forma parte del grupo GEDI, dirigido por la familia Agnelli. Entre sus redactores, se encuentra Roberto Saviano, autor del best-seller sobre la mafia napolitana Gomorra.
La Stampa es un diario con un fuerte vínculo con las ciudades industriales del norte de Italia como Turín, Génova o Bérgamo. Es el tercer periódico italiano con más seguimiento y destaca en la venta de ejemplares impresos (más de 50.000 cada día). La Stampa cuenta con más de 150 años de historia y sufrió la censura de la dictadura de Mussolini. También es propiedad de la familia Agnelli desde el año 1926, siendo uno de los principales referentes identitarios de este clan familiar del norte de Italia.
La Repubblica será el primer periódico vendido
Los 600 periodistas de La Repubblica experimentarán el cambio de propiedad en enero de 2026, coincidiendo con el 50 aniversario de la fundación del diario. La empresa Antenna Greece BV adquirirá La Repubblica, la edición italiana del Huffington Post y tres emisoras de radio. Todos estos medios de comunicación forman parte del grupo GEDI. La venta podría cerrarse por un montante total de entre 120 y 140 millones de euros.
Los 1.300 empleados afectados defienden en la negociación colectiva evitar despidos masivos, mantener la línea editorial y que no se produzca una nueva reventa de estos medios de comunicación en un breve periodo de tiempo. Los redactores de La Repubblica temen que estas peticiones no se puedan cumplir. A modo de protesta, decidieron no poner a la venta la edición impresa del periódico el sábado 13 de diciembre.

¿Quién será el nuevo dueño de La Repubblica?
El dueño del grupo Antenna desde 2017 es Theodore Kyriakou. Este empresario griego vinculado al sector inmobiliario y al transporte marítimo de mercancías posee 37 medios de comunicación en Grecia, Chipre, Turquía, Australia o Estados Unidos. Asimismo, el propietario del 30% del grupo Antenna es el príncipe saudí Mohamed Bin Salmán. Cabe destacar que, en 2018, Bin Salmán estuvo implicado en el asesinato de Jamal Khashoggi (periodista del Washington Post), que tuvo lugar en el consulado de Arabia Saudí en Estambul.

Theodore Kyriakou mantiene una estrecha relación con el presidente Donald Trump. En mayo de 2025, Kyriakou fue invitado a una cena exclusiva con Donald Trump y Tamim bin Hamad Al Thani (el Emir de Qatar). El evento tuvo lugar en el Palacio de Lusail (situado en Doha, capital de Qatar). La Casa Blanca sostuvo que la cena sirvió para tratar asuntos de interés geopolítico como el establecimiento de un plan de paz para la Franja de Gaza.
Además, Theodore Kyriakou, también es dueño del laboratorio de ideas Atlantic Council, con sede en Washington. En septiembre de 2025, Giorgia Meloni participó en una videoconferencia organizada por Atlantic Council. Incluso, en 2024, la organización de Kyriakou otorgó a la primera ministra italiana el premio Global Citizen Award.
Reacciones políticas a la compra de La Repubblica
La oposición al gobierno de Meloni ha denunciado las conexiones existentes entre la líder de Fratelli d’Italia y Theodore Kyriakou. Además, varios partidos de izquierda (como el Partido Democrático, Alleanza Verdi e Sinistra y el Movimiento 5 Estrellas) y el Colegio de Periodistas de Italia han pedido al ejecutivo italiano paralizar la operación por ser La Repubblica “una empresa estratégica para los intereses nacionales”. El presidente del Senado, Ignazio La Russa, se ofreció para hacer de intermediario en la operación con el fin de tranquilizar a los periodistas de La Repubblica.

El gobierno de Giorgia Meloni ha sido el único agente político que no ha condenado la operación de forma tajante. “Si los diarios italianos siguen en manos italianas, será mejor para todos. Sin embargo, a menos que se infrinja la ley, será el mercado quién decida”, afirmó Antonio Tajani, ministro de Exteriores. Estas declaraciones refuerzan la intención de Meloni de no intervenir en la transacción.
Asimismo, La Repubblica es un periódico que ha sido bastante crítico con Vladimir Putin. Por ese motivo, la embajada rusa en Italia celebró la venta de La Repubblica. La embajada señala que “es positivo que los diarios dejen de ser megáfonos de propaganda antirrusa”.
La Stampa no caerá en manos de Theodore Kyriakou
Aunque la prensa italiana apuntó a que el grupo Antenna iba a comprar La Stampa, el periódico fundado en Turín no será adquirido por la empresa de Kyriakou. Las negociaciones de venta más avanzadas son con la empresa italiana NEM. El propietario de NEM es Enrico Marchi, un banquero que ya es dueño de seis periódicos locales de Italia. Debido a la incertidumbre generada por una posible venta, los redactores de La Stampa organizaron una huelga el 11 de diciembre y no publicaron artículos en su web ni en la versión impresa del diario.
La venta de estos dos periódicos es un reflejo de la crisis que vive la familia Agnelli. Esta dinastía de la burguesía italiana es la accionista principal de Fiat. No obstante, el tamaño de sus fábricas y la facturación de la marca automovilística se encuentra en descenso desde inicios de la década de los 2010. Maserati, otra marca de coches de la familia, también está en riesgo de desaparecer y cuenta con pérdidas de más de 260 millones de euros.
Uno de los principales emblemas de los Agnelli es la Juventus de Turín. Sin embargo, la empresa de criptomonedas Tether estuvo cerca de comprar al equipo de fútbol. John Elkann Agnelli, máximo dirigente de los negocios de la familia, tuvo que publicar un vídeo el 15 de diciembre para desmentir la venta de La Vecchia Signora. “Nuestra historia y nuestros valores no están en venta”, afirmó John Elkan Agnelli en referencia al club de fútbol de la familia.

