Tras ser condenado por el Supremo, el exdiputado canario pierde su escaño como diputado en el Congreso. Esta decisión, que ha generado una gran polémica, le ha llevado a abandonar la militancia de Unidas Podemos. La presidenta del Congreso de los Diputados, Meritxell Batet, le comunicó el pasado viernes que debía abandonar su escaño en la cámara. Esta noticia ha generado un gran debate entre los distintos grupos políticos y la ciudadanía.
El pasado 6 de octubre se confirmaba que Alberto Rodríguez era condenado a 45 días de prisión por atentado a la autoridad con la accesoria de inhabilitación para ser elegido cargo público durante el tiempo de condena. Finalmente esta condena fue sustituida en el fallo por una multa de 540 euros, que ya ha sido satisfecha.
La sentencia llega tras siete años de juicio, desde que en enero de 2014, el exparlamentario morado tuviera un incidente con un policía en una manifestación en Tenerife. El agente acusó a Rodríguez de haberle propinado una patada en la rodilla izquierda. La «numero dos» de Unidas Podemos en Tenerife, Fátima González, cubrirá la vacante que deja el tinerfeño.
Una sentencia que provoca un terremoto político
Una vez dictada la sentencia contra Alberto Rodríguez, comienza un terremoto que, parece, va a tener un largo recorrido. Desde el principio, Unidas Podemos mantenía que, al sustituirse la pena de cárcel por una multa, la inhabilitación como diputado también desaparecía. Además, en la sentencia no constaba que este debía ser inhabilitado.
El pasado martes 19 se reunió la Mesa de la Cámara Baja para decidir si Rodríguez mantenía el escaño. Con los votos favorables de Unidas Podemos y PSOE, la Mesa avaló que este podía seguir ejerciendo su cargo. Estos se apoyaban en un informe de los letrados del Congreso en el que se especifica que dicha sentencia no debería afectar a su condición como diputado.

Aunque, tras la insistencia del Supremo y del juez Manuel Marchena, Batet convoca una reunión extraordinaria de la Mesa para conocer el escrito de Marchena. En este indicaba que debía ser inhabilitado de su cargo tras la sentencia. Tras esta reunión, el pasado viernes, la presidenta de la Cámara decide ceder y retirarle el escaño.
Esto ha provocado un terremoto político en el seno del Gobierno. Unidas Podemos ha anunciado una querella contra Mitxell Batet por prevaricación. Mientras, el PSOE se limitaba a mostrar una postura de respeto a la independencia judicial y a respaldar a la presidenta.
Alberto Rodríguez, por su parte, ha pedido al Supremo que suspenda provisionalmente la sentencia, para que se paralice su suspensión. Además de ello le pidió a Batet los motivos de su decisión. Esta noticia ha provocado reacciones en todos los grupos políticos que se han pronunciado tanto a favor como en contra.

El juicio que lo empezó todo
Los hechos ocurrieron el 25 de enero de 2014. En la localidad tinerfeña de La Laguna se celebraba una manifestación en contra de la LOMCE, lugar donde se produjo el suceso.
En el juicio, las únicas pruebas contra Alberto Rodríguez constaban de un breve testimonio del agente, unos partes médicos en los que no hay signos de lesión; videos en los que se puede ver a Rodríguez en la manifestación, pero no la agresión; y la declaración del inspector jefe de la policía, que afirmó no haber visto al tinerfeño durante las protestas.
Este juicio ha llevado a Alberto Rodríguez a perder su escaño como diputado y a ver truncada su carrera política . Seguramente este caso siga dando que hablar las siguientes semanas y tendrá mucho recorrido en la actualidad política de nuestro país.


