Los modelos de Naciones Unidas entrenan a los estudiantes de hoy a convertirse en los líderes del mañana
Un MUN es un modelo de Naciones Unidas, normalmente liderado por estudiantes, que plantea una simulación del debate y de las negociaciones que se llevan a cabo en los diversos comités de dicha organización internacional. Se trata de una experiencia educativa en la que los participantes se comprometen a representar al país que les ha tocado personificar, así como sus posturas en los temas que se han seleccionado para disputar.
Es un mundo en el que, una vez que has entrado, es difícil salir. La experiencia que brinda el poder ponerte en la piel de un diplomático que lleva años formándose para poder hablar de los temas que tú hoy discutes en un aula de universidad es una cuestión tan imponente como emocionante. No es casualidad que todas las universidades de Madrid tengan su propio modelo de Naciones Unidas, y mucho menos que los de visión internacional tengan tanto éxito.
Representar a un país parece una cuestión relativamente sencilla cuando no se está sujeto a ningún tipo de rendición de cuentas ni a presiones partidistas. No obstante, mantener el decoro de una sala rodeado de compañeros universitarios y adoptar posturas a las que personalmente te opondrías, es un desafío para el que es necesario prepararse adecuadamente. Conocimientos sobre el derecho internacional y la jurisprudencia nacional son las dos herramientas fundamentales para poder acercarse a una representación fidedigna de los hechos que concurren en los verdaderos comités.

Estas simulaciones cogen cada año más fuerza contando cada vez con más interesados en comprobar si es tan divertido y enriquecedor como parece. Se han convertido en una actividad más de las universidades, reuniendo a personas de todas las edades y perfiles para aprender de una manera dinámica y experimental.
Estudiar qué son las Naciones Unidas es interesante, pero poder ejercer como si estuvieras en ellas es una manera de interiorizar los protocolos que ahí se siguen porque tú personalmente has tenido que pasar por ello. Aprender acerca de la agenda de, por ejemplo, UNICEF es útil, pero escuchar las posturas de todos los países sobre alguno de los temas que la componen es aún más fructífero. Se trata de realizar en primera persona todo aquello que parece tan lejano a la vida de un simple universitario. Encarnar una burocracia en la que se incorporan notitas divertidas y claveles llenos de amistad y amor para amenizar una actividad de la que uno no sale indiferente.
El objetivo final es que un número determinado de los países que conforman el comité redacten, defiendan, y logren sacar adelante un proyecto de resolución del tema que se ha tratado durante varias sesiones. La constante discusión y los procedimientos para lograr votar y que salga adelante -aunque sea enmendado- se convierten durante unos días en el reto fundamental de los delegados, y la alegría que se siente cuando el documento se aprueba, inunda la sala.
En definitiva, los MUNs se han convertido en un ejercicio activo para aprender sobre las NNUU y su funcionamiento, así como una actividad social para conocer a más gente que escapa tu círculo social ordinario. Pero más allá de esto, es un evento que demuestra que los jóvenes estamos capacitados y motivados para tratar temas de calibre internacional sin titubear.

