Ramón López, diputado venezolano exiliado, habla de los excesos del chavismo y reflexiona sobre si la intervención de Trump es beneficiosa
Nicolás Maduro, en su empeño de convertir su dictadura en un reality show, adelantó las Navidades al 1 de octubre. Ahora también florece la primavera por adelantado. Es temporada de cosecha para Trump , porque cuando el fruto está Maduro se cae.
Las cuatro torres de Madrid están cubiertas de niebla, como si el capitalismo del business de la capital no tuviese techo. Menudo cambio de aires para un exresidente venezolano. Ramón López espera encamisado en plena calle – su uniforme de diputado es indisoluble de sí mismo. Con cigarro en mano dice: «la tentación le puede al frío». Es una calada especial, se está fumando las cenizas de un régimen caído.
El brillo de sus ojos grita historia, Ramón alberga el aura de quien ha visto de todo, si sus gafas hablaran habría que entrevistarlas aparte. «Vamos para adentro», dicta el diputado. Sería una desconsideración desobedecer a una autoridad política, y más cuando hay calefacción.
Pregunta: ¿Se te podría calificar como político exiliado?
Respuesta: Por supuesto. Yo me tuve que ir a España por la represión del régimen chavista que impedía el ejercicio de la democracia. Si estoy aquí es porque ellos no quieren.
P: ¿Cuándo empezaste a notar que la política venezolana se estaba envenenando?
R: Yo llego a la Asamblea Nacional en un triunfo inesperado que tuvimos en las elecciones legislativas del año 2015. El mismo día en el que nos instalamos en el parlamento los colectivos chavistas nos empezaron a agredir. Nos esperaban en la puerta del Palacio Federal Legislativo para darnos golpes, escupirnos, tirarnos comida podrida… la instalación fue complicada.
Incluso llegaron a irrumpir en las sesiones de la cámara legislativa con armas, algo así como Tejero en el golpe de estado del 23F. Como a los chavistas no les gustaba que tuviéramos mayoría en la asamblea, se apoderaron del Palacio Federal Legislativo, convocaron una asamblea constituyente no prevista y tomaron todo el poder. Nos invalidaron.

Elecciones legislativas venezolanas de 2015
En lugar de escoger al presidente y a los diputados del parlamento en unas únicas elecciones generales, como ocurre en España, en países como Venezuela se celebran dos tipos de elecciones.
En las elecciones presidenciales, como bien adelanta el nombre, se vota al presidente de la nación. Por otra parte, en las elecciones legislativas se eligen los representantes de la Asamblea Nacional. En 2015 la oposición obtuvo la mayoría de los votos, dejando en jaque a la abeja reina chavista.
El partido de Ramón en ese entonces era la MUD (Mesa de la Unidad Democrática ), una coalición de partidos en contra de Maduro. Esta alcanzó la friolera de 112 escaños, frente a los pobres 55 escaños del chavismo, que perdía el control del parlamento por primera vez en 16 años.
¿Cómo podía Maduro recuperar el poder del parlamento de forma legal e inmediata? Simplemente no podía, por lo que optó por la única vía posible: el autoritarismo. Se inició así una caza de brujas contra los opositores, y el brazo judicial del régimen forzó un parlamento a su medida. Se cruzaron todas las líneas rojas y el chavismo comenzó a mostrarse desnudo ante el mundo, sin disimular su tiranía.
P: ¿Qué era lo que hacían para castigar a los opositores?
R: Empezaron a instalar centros de tortura. Ya no es que pudieras acabar preso, es que te podían torturar y drogar. Además, no tenías derecho a defenderte en el proceso penal, ni a acudir a un abogado defensor privado. Una dictadura en toda regla, es indefendible.
P: ¿Te exiliaste a España por prudencia o porque fuiste desplazado por el régimen?
R: Tuve que irme por amenazas muy fuertes por parte de Diosdado Cabello, la segunda cabeza del régimen. Me amenazaron a mí y a toda mi familia, tuve que irme por seguridad. Los cuerpos de seguridad del estado te perseguían permanentemente, te los ponían en la puerta de tu casa. Por si fuera poco, aparecías en un programa de televisión semanal en el que se alertaba públicamente quién era un enemigo para la patria.
A mi hermano, que también era dirigente político, le allanaron su vivienda, fueron a por él a las cinco de la mañana. Milagrosamente el conserje del edificio le avisó y pudo salir del edificio a tiempo en el maletero del coche de un vecino. Este le dijo a a las fuerzas de seguridad que se iba en coche a trabajar mientras mi hermano guardaba silencio en el maletero, y gracias a Dios se pudo salvar.
Es mejor arriesgar la vida intentando huir a que te torturen en las mazmorras.
P: Por lo que has tratado con Maduro, ¿tú crees que la payasería de sus bailes y sus canciones es real? ¿o es algo impostado para captar votantes?
R: Yo creo que Maduro es un teatro. Chávez sí que era real, era como uno lo veía. Muy a mi pesar conectó con el pueblo de Venezuela. Era transparente, sin caretas. Maduro sí que es un personaje construido a raíz de la muerte de Chávez. Maduro es un líder débil. Como llegó sin apoyo popular, necesitaba cubrir esa falta de carisma con algo más. La dictadura de Maduro ha sido más dura y más cruelta que la de Chávez. Y lo digo sin justificar a Chávez, porque es la génesis de este desastre.
Elecciones presidenciales de 2024
En 2024, Maduro buscaba un lavado de cara del régimen a través de la celebración de unas elecciones. La activista María Corina Machado se presentó como candidata opositora. Esta se crió en la cuna de la élite económica venezolana, y goza de buenos lazos con Estados Unidos y la comunidad internacional. Esto le llevó a ganar recientemente el Nobel de la Paz.
Su creciente popularidad se topó con una pared: su inhabilitación por parte del gobierno de Maduro. La persona encargada de tomarle el relevo fue Edmundo González, un perfil menos carismático y más moderado.
La sustitución de la principal candidata no fue la única traba que puso el gobierno chavista. Se impusieron restricciones de acceso al sistema de votación, y se torpedeó el voto a los venezolanos que estaban fuera del país.
De 5 millones de venezolanos con derecho al voto fuera del país, solo se permitió votar al 1%. Pese a todos estos inconvenientes, Edmundo terminó ganando de forma aplastante con el 67% de los votos. No obstante, según las actas oficiales controladas por el régimen, Maduro ganó sospechosamente con un 51% de los votos.
P: ¿Cómo viviste las elecciones amañadas del 2024?
R: Nosotros montamos todo un operativo nacional para identificar los votos en tiempo real, y que así no pudieran amañar las elecciones. Los testigos de mesa iban tomando fotos de las actas y nosotros las íbamos registrando para que las elecciones fueran transparentes. Por eso decimos que ganamos las elecciones, porque tenemos las pruebas que Maduro no quiere enseñar.
Como no podían demostrar que habían ganado, no emitieron ningún boletín informativo ni nada. Simplemente leyeron una hoja cualquiera que ponía: «Nicolás Maduro 8 millones de votos. Edmundo González 5 millones de votos». Sin especificar nada.

Bombas de azúcar
En la madrugada del pasado 3 de enero, el ejército de Estados Unidos irrumpió en Caracas para bombardear bases militares y capturar a Nicolás Maduro. Su premisa: desmantelar un estado narcotraficante dirigido por Maduro. Su verdadero interés: el petróleo. Derecho internacional para intervenir: ninguno.
Consciente de que Estados Unidos puede ejercer colonialismo sobre el petróleo de Venezuela, Ramón cree que es un mal necesario. Las bombas son una dulce premonición del fin de un régimen ilegítimo.
¿Dejar caer una bomba sobre las cenizas de un estado fallido es como si lloviese sobre mojado? Para Ramón es la lluvia antes del arcoiris. Una oportunidad para salir del bloqueo económico, de la cárcel del Monopoly. Además, el diputado defiende que no es la primera vez que están bajo influencia extranjera, para él Estados Unidos no deja de ser otro perro marcando territorio en la farola venezolana.

P: Tema intervención estadounidense. Evidentemente no son superhéroes, si actuasen por la paz irían salvando a todos los países del mundo como si fuesen los Vengadores. Pero siendo pragmáticos, ¿y si esta era la única vía posible para liberar al país de la dictadura? ¿Es un mal necesario?
R: – resopla – Te voy a hablar como venezolano normal. No había otra manera.
Es verdad que la intervención estadounidense va en contra de la legislación internacional, pero no es menos verdad la alegría que pueda tener el pueblo venezolano por la salida del dictador.
Ahora el gobierno está obligado a hacer lo que diga Estados Unidos ¿Eso es bueno o malo? Opino que es lo que hay, y que al menos abre la puerta a una transición política. Ahora lo que hay que hacer es sentarse a hablar.
Yo también tengo una pregunta. La comunidad internacional reprocha, con todo derecho, la intervención militar estadounidense. ¿Por qué no han reprochado antes la presencia de Irán en Venezuela? ¿O la China? ¿O la de Hezbolá? ¿O la de la guerrilla colombiana, Cuba y Rusia? Ya estábamos invadidos por otros países de antes y nadie ha dicho nada, porque solo se preocupan por los intereses económicos del mundo occidental.
P: También han habido presiones diplomáticas previas. Se ha puesto sobre la mesa que Maduro sea extraditado a otro país, y este se ha negado a un retiro de oro ¿No había otra alternativa?
R: Maduro recogió lo que sembró. Él está preso en Nueva York porque así lo ha querido. En este último año ha tenido la oportunidad de negociar un exilio dorado. No ha querido. El régimen va a caer, y lo más satisfactorio es que lo va a hacer por su propio peso. Por su cabezonería. Quién se esperaría ver a Delcy Rodríguez (ahora presidenta en funciones) una antimperialista de corazón, obedeciendo al imperio de USA – ríe – .
P: O Maduro cantando Imagine de John Lennon y llevando un chándal de Nike durante el arresto. Más imperialista que eso… Al final es más estadounidense que Bruce Springsteen.
R: Son una contradicción constante.
P: ¿Cómo viviste ese 3 de enero? Despertarse, encender la televisión y ver que estaban bombardeando Caracas…
R: ¿Te digo la verdad? Te entra una alegría.
Sin saber que Maduro estaba siendo apresado yo ya sentía alegría, y luego evidentemente una preocupación por la salud de tu familia, amigos, dirigentes políticos…
P: ¿Todos bien?
R: Bien, bien, gracias a Dios. Todo el mundo muy callado, eso sí. Con una tensa calma.
P: Estados Unidos ha construido una fachada jurídica para justificar el ataque de Venezuela. No están atacando a un gobierno sino a una organización «narcoterrorista» dirigida por Maduro. ¿Qué hay de verdad en todo esto? ¿Te consta que el gobierno chavista ha estado jugando con la droga?
R: Sí, totalmente. Venezuela se convirtió ya hace tiempo en la autopista de los narcotraficantes. Esto ha funcionado como una economía B, para inyectar un dinero extra al régimen aparte del petróleo. Y así va a estar evidenciado en el juicio a Nicolás Maduro. Evidentemente van a por el petróleo pero tienen una fachada bastante sólida. Esto es cierto, sí.

P: De hecho, el que fue jefe de la inteligencia militar del chavismo , el «Pollo Carvajal», fue juzgado por ser la mano facilitadora de la droga. Un nombre muy conveniente, por cierto.
R: Efectivamente, de hecho huyó a España y estuvo disfrazado un tiempo para que no lo capturaran. Al final fue extraditado a los Estados Unidos. Se dice que es el que está cantando toda la información del régimen que sabe Estados Unidos. Negoció perico y cantó como perico.
P: ¿Crees que podrás volver en un futuro próximo?
R: ¿Yo? Seguro. Estoy seguro que esto va a conducirnos hacia una democracia, y que vamos a aprender a tolerarnos entre todos después de 26 años de chavismo. Aprender a valorar lo que tenemos es muy importante.
Yo lo digo siempre. Cuiden la democracia. Como español, porque quiero muchísimo a España, me angustia mucho ver como se tiran piedras los unos a los otros. Incluso se está utilizando el tema de Venezuela para política interna. Toda excusa es bienvenida para el acoso y derribo, y no puede ser. La democracia es muy importante, cuídenla.
P: ¿Qué piensas que va a ocurrir? ¿Se convocarán otras elecciones o Estados Unidos gobernará sobre el país durante mucho tiempo?
R: No lo sé, ya estaríamos inventando. Creo que es un proceso que no es fácil, que no va a ser corto. Al final hay que desmantelar un estado criminal, y eso no es sencillo. Eso sí, tiene que haber señales claras de que vamos hacia una normalización de la democracia en Venezuela.
La liberación de los presos políticos es imprescindible, así como que se empiecen hacer acuerdos en materia petrolera. Es cierto que Estados Unidos va a colonizar nuestro petróleo, pero ya solo tener la oportunidad de negociar más con este puede equilibrar la economía de un pueblo que está muriéndose de hambre.
Mi pensión allí después de toda mi vida trabajando como ingeniero es de 5 dólares. No puede ser.
P: En Venezuela tenéis muy buenos artistas, de talla mundial. ¿Con qué canción definirías la situación en Venezuela?
R: Yo la definiría más bien con una canción cubana. Celia Cruz, La Vida Es Un Carnaval. Frente al mal tiempo, buena cara. Eso define a nuestro pueblo. Los venezolanos hemos logrado resistir en estos 26 años porque hasta en los momentos más tristes estamos riéndonos.
Nos aferramos a la alegría de la vida. Vamos a salir de esto porque tenemos un temple muy grande y un espíritu muy alegre. El venezolano no se amilana frente a los problemas ni se los toma como una amargura, dice «vamos a seguir para adelante«. Eso es Venezuela.


