La familia real está adoptando una mayor transparencia con su país, publicando momentos de la vida íntima de los miembros y compartiendo información del ámbito personal
A raíz de que la Casa Real británica anunciara de manera pública la enfermedad que padece el rey, Carlos III, más de 7.000 cartas han llegado a palacio con la esperanza de alentar al monarca a una pronta recuperación. “Querría expresar mi más sentido agradecimiento por los muchos mensajes de apoyo y buenos deseos que he recibido estos días”, expresó Carlos III en el comunicado real.
En una publicación compartida en redes sociales por la cuenta de la familia real, Carlos III aparecía abriendo y leyendo las cartas enviadas de forma masiva a su domicilio. En la misma cuenta se expresaba que muchas de las personas que han escrito al rey compartían sus experiencias personales con el cáncer. Otros le enviaban deseos positivos para que mejore, y otros muchos habían sido firmados por niños y venían con dibujos que estos mismos habían hecho.
Carlos III no solo agradeció “a todos lo que se tomaron el tiempo de escribir”, sino que quiso mandar un mensaje a aquellas personas que se encuentran luchando con la misma enfermedad que él. “Todos aquellos que han sido afectados por el cáncer sabrán que esos pensamientos tan amables son el mayor consuelo y aliento”.
Técnica de acercamiento
Sin duda, ver momentos tan íntimos de alguno de los miembros de la Casa Real británica no es algo a lo que esté acostumbrado el pueblo, y es que más bien pareciera que la monarquía inglesa está empleando una táctica de acercamiento.
Que la monarquía británica ha sido siempre poco transparente con la gente -en cuanto a asuntos personales se trata- y que ha seguido las normas de palacio a pies juntillas no es ningún secreto. Por esa misma razón, la que fue princesa de Gales, Lady Di, supuso un problema para la familia real y para la institución.
Diana se caracterizó por ser transparente y dar al pueblo aquello que tanto aclamaban, cercanía. Para una monarquía por aquel entonces menos flexible, esto supuso un dilema, y la entrevista concedida por la princesa en 1995 a la BBC, considerada por muchos como la “entrevista del siglo”, fue un auténtico escándalo. Depresión post-parto, intentos de suicidio y bulimia, fueron algunos de los temas que Diana abordó públicamente, y es que entonces se veía impensable que algún miembro de la realeza aireara sus problemas de salud tan abiertamente. Ahora, es el propio rey el que permite a la gente no sólo saber por su estado se salud, sino compartir momentos íntimos.
Carlos III siempre manifestó a su difunta madre, Isabel II, la necesidad de renovar la monarquía, y hacerla más cercana para el país. De cualquier forma, parece que la Casa Real ha aprendido de sus errores con el tiempo, y ahora abogan por una mayor transparencia para con su gente.
Camila se toma un descanso tras sustituir a Carlos III
La reina de Inglaterra, Camila Shand, se ha encargado de representar a su marido el Rey en todos los actos a los que, tras el anunciamiento de su enfermedad, no ha podido asistir. Concretamente, ha asistido a 13 compromisos desde dicho momento y, ahora, Camila ha decidido tomarse un descanso, según ha apuntado este domingo el Daily Mail.
La princesa Ana y el príncipe Guillermo serán ahora los que acudan a los compromisos de la Casa Real mientras la reina viaja de vacaciones por el extranjero. La mujer de Carlos III no tiene que acudir a ningún evento durante esta semana, por lo que realizará su descanso junto a su familia. La fecha en la que volverá a sus quehaceres está marcada en el 11 de marzo, pues debe representar al Rey en el Día de la Commonwealth en la Abadía de Westminster.


