La editorial Anagrama suspende indefinidamente la distribución del libro ‘El odio’ de José Bretón
El caso José Bretón, caso Ruth y José o más conocido como caso Bretón se conoce el suceso relacionado con la desaparición y asesinato de los menores Ruth Bretón Ortiz (6 años) y José Bretón Ortiz (2 años). Ambos, fueron asesinados por su padre José Bretón Gómez, y sus cuerpos fueron calcinados por él mismo, dejando restos identificables de los menores.
El caso tuvo una fuerte cobertura mediática, principalmente porque el padre aseguró que los niños desaparecieron «por un despiste» mientras jugaban en un parque de Córdoba (España).

Desarrollo de los hechos
El 7 de octubre de 2011, José Bretón (padre) recogió a sus hijos en Huelva, y se los llevó a Córdoba. Primero estuvieron en la residencia de los padres de José y posteriormente en la de su hermana, Catalina Bretón dónde dejó a sus hijos.
José Bretón llevó a sus hijos a la finca de Las Quemadillas el 8 de octubre de 2011, después de haberles suministrado ansiolíticos para adormecerlos o causarles la muerte. Una vez en la finca, preparó una hoguera en un área oculta entre naranjos. Utilizó leña y gasoil para alcanzar temperaturas de hasta 1200 °C, logrando un efecto similar al de un horno crematorio. Después de permanecer junto a la hoguera hasta las 17:30, Bretón se dirigió a la “Ciudad de los Niños” en Córdoba. Allí, estacionó su vehículo y comenzó a intercambiar mensajes con su familia, fingiendo que estaba con sus hijos en el parque. Luego, llamó a su hermano y a emergencias 112 para reportar la desaparición de los menores, lo que activó la búsqueda policial.
Más tarde, acudió a la Comisaría de Policía Nacional para presentar una denuncia formal por la supuesta desaparición de los niños. Sin embargo, la investigación reveló que todo había sido un engaño y que los menores ya habían sido asesinados en la finca. Finalmente, tras el avance de las investigaciones, José Bretón fue encarcelado sin fianza el 22 de octubre de 2011.
Planificación de los asesinatos
José Bretón decidió que el lugar más seguro para ejecutar su plan sería la finca de sus padres, ubicada en el polígono de las Quemadas, en Córdoba, conocida como Finca de Las Quemadillas. Escogió el 8 de octubre de 2011 como la fecha ideal, ya que ese fin de semana estaría con sus hijos. Para ello, comenzó con una serie de preparativos. Aprovechando que un psiquiatra le había recetado anteriormente los medicamentos tranquilizantes “Orfidal” y “Paroxetina”. Los adquirió el 29 de septiembre de 2011 con la intención de usarlos para adormecer y matar a sus hijos cuando llegara el momento.
Además, entre los días 5 y 7 de octubre de 2011, Bretón acumuló leña en la finca y compró 271,11 litros de gasóleo en una gasolinera de Huelva. Su objetivo era hacer desaparecer los cuerpos de sus hijos tras ejecutar su crimen. Paralelamente, diseñó una coartada para fingir la desaparición de los niños en un parque. Para reforzar su historia, el 6 de octubre de 2011 hizo un experimento con sus sobrinos, los hijos de su hermana Catalina Bretón y su cuñado José Ortega, dejándolos solos unos momentos cuando los llevaba al colegio.
Juicio
El juicio a José Bretón comenzó el 17 de junio de 2013 en la Audiencia Provincial de Córdoba con la elección del jurado popular, compuesto por siete mujeres y cuatro hombres. En la primera jornada, el fiscal y las partes presentaron sus exposiciones iniciales. Durante los días siguientes, José Bretón declaró, negando haber matado a sus hijos o suministrarles pastillas. Aseguró que los quería «con locura» y que «daría la vida entera» por ellos. También testificó la madre de los niños, Ruth Ortiz, quien, tras una mampara, explicó que decidió divorciarse. Explicó que su vida era «infeliz» y que, al enterarse de la desaparición de sus hijos, supo que «no volvería a verlos más».
Declararon además los trabajadores de la gasolinera de Huelva donde Bretón compró el combustible, los padres y hermanos de Bretón –quienes se negaron a testificar ante el jurado–, y su cuñado, quien no creía que Bretón hubiera matado a los niños, pero sí lo consideraba responsable de su desaparición. También testificaron vecinos de Las Quemadillas, que mencionaron un olor desagradable a quemado, aunque sin ver una columna de humo. Los agentes de policía aseguraron que las pruebas estuvieron debidamente custodiadas y precintadas. Un primo de Ruth Ortiz declaró que Bretón le confesó «hasta tres veces» en prisión que había matado a los niños. Además, los psiquiatras y psicólogos que evaluaron a Bretón negaron que padeciera algún trastorno mental. Finalmente, los peritos y forenses confirmaron que los restos óseos hallados en la finca eran de origen humano.
El 8 de julio, tras los informes finales del Ministerio Fiscal, la acusación particular y la defensa, Bretón tomó la palabra y se declaró «inocente de los hechos» que se le imputaban. Sin embargo, la fiscal sostuvo que había «pruebas como puños» de que Bretón mató a sus hijos «de la forma más cruel posible» y luego quemó sus cuerpos. El 22 de julio, el jurado lo declaró culpable por unanimidad y fue condenado a 40 años de prisión, con 20 años por cada uno de los asesinatos.
Libro ‘El odio’ de José Bretón
El pasado 12 de marzo, Bretón confesó ser el autor del crimen de sus hijos. Lo hace en el libro ‘El odio’ del escritor Luisgé Martín, que tenía como prevista su fecha de publicación el pasado 26 de marzo. Bretón habría confesado su crimen en el año 2017, según se relata en el libro. Pero lo hizo de manera privada y ante los profesionales penitenciarios de la cárcel de Herrera de La Mancha, donde todavía cumple condena. A través del libro, su confesión ha sido pública.
En el libro, el autor narra el crimen cometido por Bretón en 2011, quien, con el propósito de vengarse de su esposa tras la decisión de separarse, administró a sus hijos agua mezclada con somníferos, provocando su muerte. Luego, llevó sus cuerpos a la finca familiar en Córdoba, donde los incineró. Bretón afirmó que no investigó previamente cómo llevar a cabo el crimen y que su intención era eliminar cualquier evidencia para que nunca se descubriera lo sucedido.
Hoy, 27 de marzo, la editorial Anagrama ha anunciado a través de un comunicado que suspende de forma indefinida la distribución del libro, debido a que se encuentra en mitad de un proceso judicial por la denuncia de Ruth Ortiz, ex mujer de José Bretón y madre de los menores asesinados. La empresa, ha declarado; «Anagrama considera que, en una sociedad democrática, debe existir un equilibrio entre la libertad creativa como derecho fundamental y la protección de las víctimas. Las obras que se inspiran en hechos reales, como es el caso de El odio, requieren de una dosis doble de responsabilidad y de respeto. Por eso, en un ejercicio de prudencia y de forma voluntaria, la editorial ha decidido mantener la suspensión de la distribución de la obra de manera indefinida», dando validez a uno de los argumentos de la Fiscalía para solicitar la retirada del libro.


