El presidente galo recalcó la necesidad de coordinarse entre países y mejorar el Espacio Schengen ante la crisis humanitaria
Hoy, la Moncloa ha sellado el final de diecisiete años de ausencia; es el primer encuentro que se acoge entre la presidencia francesa y española desde aquel con Sarkozy en 2009. La reunión, envuelta en disidencia tras la negativa del Partido Popular y Vox al Tratado de Amistad, no ha causado mayores roces durante estos dos días de visita de Estado de Emmanuel Macron, quien se ha seguido mostrando proactivo en reafirmar los puntos estratégicos comunes con España.
Macron y su dardo sobre la gestión migratoria
Emmanuel Macron lamentó la muerte de los migrantes que pasaron nadando a Ceuta y no pudo evitar lanzar un mensaje velado, pero enviado a la Italia de Meloni: «Me sorprende como europeo que ellos no hayan sido solidarios, porque ellos recibieron solidaridad cuando la habían pedido».
Mencionó el trabajo activo con Marruecos para devolver a los migrantes y se refirió a España como víctima de un «ataque múltiple», en el que habían resultado clave las redes sociales para el efecto llamada a costas ceutíes. Asimismo, enfatizó mejorar el Espacio Schengen y la cooperación entre los estados miembros de la Unión Europea, aplicar el Pacto Europeo de Migración y Asilo para poder ser más eficaces en el futuro y tildar de «indigna» la tensión creada.
Por su parte, Pedro Sánchez desmintió las palabras del presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, quien afirmaba que no tuvo trato directo con Sánchez, a pesar de haberle contactado. El Presidente del Gobierno mantiene que «hubo una comunicación constante con él y su gobierno» y varias reuniones los días previos a la entrada masiva entre el gobierno y los departamentos del gobierno de la ciudad autónoma y la delegación del gobierno.
«Positivismo» para los decretos de vivienda
Sánchez se mostró alentador ante los dos reales decretos de vivienda, aun a pesar de la decepción de grupos parlamentarios como Junts y Podemos. Estos últimos, llegaron a pedir al ejecutivo que evitase el «divide y vencerás porque la gente no caerá en la trampa», en palabras de su secretaria general, Ione Belarra.
El Presidente del Gobierno afirma que ambos son fruto del trabajo de varios meses y, además de añadir «muchísimas» de las medidas propuestas por los mismos que ahora dudan, otorga argumentos y herramientas a los poderes públicos para resolver el problema de acceso a la vivienda. Al segundo decreto le atribuye menos tiempo, pero asegura que defiende la coherencia y espera que «pueda prosperar», además de asumir la prórroga de los contratos de alquiler como un debate necesario.
El «contratiempo», no «drama» del Tratado de Amistad
La visita de Estado, que se inclinaba a aprobar el acuerdo del Tratado de Amistad entre Francia y España creado en 2023, ha logrado el resultado opuesto: al mismo tiempo que Macron se reunía con los Reyes, se daba la negativa del bloque de la derecha: el Partido Popular, quien se encuentra a la cabeza del Senado español, y Vox. Aún a pesar de haber obtenido mayoría absoluta en el Tribunal Constitucional, para los populares no procede que los ministros franceses formen parte de los consejos españoles.
Pedro Sánchez ha aprovechado el encuentro para disculparse con Emmanuel Macron y ha sentenciado: «Esta situación es lamentable. ¿Ir en contra de tu país? Tienen que ser conscientes de que este no es un tratado entre el gobierno del presidente de la República Francesa y el malvado gobierno de Sánchez». Macron, a diferencia de Sánchez, agregó desde la calma que la negativa era simplemente «un contratiempo, no un drama» y confía en que acabará saliendo adelante.
China como aliado comercial
Sánchez y Macron vuelven a remar en la misma dirección desde un mismo punto estratégico. La potencia asiática, puntera en la industria automotriz y aliada comercial con la Unión Europea, se encuentra regulada por La Ley de Aceleración Industrial, la cual garantiza que, al menos un 75% de las piezas en los vehículos eléctricos, serán europeas.
China ha decidido que sea España quien ocupe el epicentro de la fabricación de sus coches en Europa y, en medio de esta decisión, se reclama que debería haber un «retorno de tecnología» y «transferencia tecnológica» como pago por los avances industriales pasados cedidos por la Unión Europea.
Mantener los vínculos estables ayudaría al repunte del actual déficit comercial, que ya supera los 360.000 millones y, en palabras de Sánchez, «no es aceptable ni puede ser asumible por ninguna economía». Por su parte, Macron muestra su conformidad con la cooperación para regresar a la competencia «justa y equilibrada» con China sin «ser ingenuos ni estigmatizar a nadie».
El peligro de la tecnología en las juventudes
Gran parte de la tesis de Macron a lo largo de su visita de Estado ha puesto el ojo en la relación juvenil con las tecnologías y el entorno digital, como hizo patente ayer con su encuentro en la Universidad Complutense de Madrid. Apuesta por crear una regulación europea para el sector digital, mientras que la Ley Europea de la Protección de la Infancia, dada a conocer por la presidenta de la Comisión Europea, busca defender a los más jóvenes de la manipulación algorítmica y condenar la actitud de «minorías depredadoras» hacia el nuevo talento.


