Cada vez hay más contagios por enfermedades de transmisión sexual, una situación nunca antes vista
Las enfermedades de transmisión sexual han sido durante muchos años un tema difícil de tratar para la sanidad. Una pandemia silenciosa que avanza poco a poco y que actualmente afecta sobre todo a los jóvenes, aumentando enormemente los casos de ETS. Falta de educación sexual, prácticas inseguras y una total desinformación que han llevado a esta situación.
Según el informe Vigilancia epidemiológica de las infecciones de transmisión sexual en España (2023), los casos de infecciones de transmisión sexual (ITS) son una constante que no paran de crecer, generando un aumento del 42% en los casos de gonorrea y una crisis de sífilis que actualmente llega a 10.000 afectados en el territorio español.
Los hombres son los mayores afectados, siendo un porcentaje muy superior en comparación con las mujeres. En el caso de padecer sífilis, el porcentaje asciende a un 88% de hombres. La gonorrea no se queda atrás, representando un 80% de los casos masculinos en el total de infectados.
Cuando se habla de infecciones o enfermedades de transmisión sexual, se suele pensar solo en el famoso VIH ignorando el resto. Pero lo cierto es que existen 20 ETS diferentes que siguen poniendo en peligro la salud de adolescentes y adultos por igual, provocando que al no tener conciencia de su existencia, los contagiados sigan con su transmisión sin darse cuenta del peligro sanitario que están causando.
En esta situación, el Ministerio de Sanidad tiene como objetivo reducir los contagios, aunque de momento sus esfuerzos no son suficientes. Los números no han dejado de crecer, llegando a la mayor cantidad de infectados por infecciones de transmisión sexual nunca antes vista.
La educación como el mayor escudo
Estos datos alarmantes chocan con la idea de restringir la educación sexual para los adolescentes que proponen algunos grupos políticos. Ejemplos como el programa de la Generalitat llamado Coeduca’t fue ampliamente criticado por VOX, denunciando la perversión de los niños y adolescentes, siendo preocupante al ser Cataluña una de las comunidades con más casos de ETS.
Cada vez más restricciones afectan a la educación que se encuentra con adolescentes con ganas de aprender, pero sin nadie que les enseñe. La necesidad de más educación sexual no es una idea que tenga que ver con algún bando político u otro, sino que los datos muestran cifras alarmantes, como más de 10.000 casos de sífilis en España en el 2023.
El preservativo, la herramienta más útil y cada vez menos usada
El preservativo es la herramienta más útil para evitar los contagios, pero cada vez es menos usada en las prácticas sexuales. Según una encuesta realizada por la OMS, el número de jóvenes que lo usaron en su relación sexual más reciente bajó del 70 al 61% y, en las jóvenes, del 63 al 57%.
Este desuso del condón mantiene una correlación con el consumo de pornografía. Según un estudio de Save the Children, los y las adolescentes ven pornografía por primera vez a los 12 años y casi 7 de cada 10 (el 68,2%) la consumen de forma frecuente. Vídeos y películas donde se muestra un sexo irreal y que muchas veces no muestra ningún tipo de protección por las ETS. Referencias que solo sirven para dar malas lecciones sobre sexualidad y disminuir la preocupación sobre las ETS al hacerlo un tema invisible para los adolescentes más influenciables.
Un punto crítico en el que se debe actuar o no habrá vuelta atrás
El punto crítico reside en la adolescencia. Una buena educación que enseñe sexo seguro y hable con propiedad de lo que significa llevar una sexualidad sana podrá llevar a una concienciación realista que reduzca estos riesgos y, sobre todo, que pueda disminuir el número de contagios.

