‘Hasta nunca, Peter Pan’, la narración de lo mundano

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Portada del libro | Fuente: EduRead

No hay más ficción que la cruda realidad

Nando López lo vuelve a hacer. Entre temas tan triviales como son el amor y la desilusión, se plasma una realidad tan cercana como acertada. Con su(s) estilo(s) único(s) el autor nos regala esta obra de una normalidad épica.

Si hablamos de un autor prolífico en nuestra época ese es Nando López. Nacido en 1977, es novelista, dramaturgo y doctor cum laude en Filología Hispánica. Es una figura importante y reconocida entre jóvenes, adolescentes, padres y cualquier persona que se dedique a la educación o ámbito relacionado. Esto es debido a que sus obras no sólo cuentan historias, son una imagen de lo que se vivió y se vive en las aulas. Pone en palabras que forman imágenes mentales lo que ocurre en la vida de un adolescente, haciendo reflejar a todo un sector o sectores de la sociedad. Ejemplos de estas novelas son la que le llevó a quedar finalista en el Premio Nadal en 2020, La edad de la ira, y con la que consiguió el Premio Gran Angular en 2020, La versión de Eric.

Por supuesto, su extensa bibliografía presenta otros temas con novelas y obras de teatro como Nadie nos oye o Las harpías en Madrid, entre otras que se pueden encontrar aquí. Hasta nunca, Peter Pan podemos leerla gracias a la editorial Espasa que lo publicó hace poco más de un año, en 2020.

El autor Nando López | Fuente: Amazon

En esta novela, el lector se introduce en la vida de David. A sus 42 años es coleccionista de todo tipo de merchandising de cine y televisión. Figuras, pósteres, Blu-rays y demás elementos que forman un piso que más bien es un salón del trono donde esconderse de la vida. Guionista de cine frustrado y con trabajos de, dicho coloquialmente, segunda, aunque relacionado con lo suyo, aún no ha llegado donde se suponía que tenía que estar. A todo esto, se le suman dos sucesos. Dos momentos de los que marcan sin saberlo. Paulatinamente lo van abarcando todo ciertos elementos y personas ajenas que, en un microcosmos propio formado por David, sus más allegados y algún que otro testigo colateral, lo prepararán todo en un tablero humano donde ni se gana, ni se pierde…. se vive.

Un caleidoscopio de puntos de vista

A partir de esa premisa, Nando López, hace un repaso, no de toda una generación, sino de varias generaciones. Aúna la actualidad en un retrato sin precedentes. Eres un invitado en la narración de una historia personal y única. Sin embargo, que sea única no significa que sea extraordinaria, sorprendente o asombrosa. Es como las historias de cada hijo de vecino. Tiene sus desamores, sus logros personales, sus errores, sus frustraciones y todo lo que acarrea el hecho de ser un individuo que ha llegado a ser un adulto funcional en el Madrid del 2020. Es el relato de lo mundano y, por eso, lo que Nando López consigue se llama proeza.

Sin llegar a ser una novela coral, el libro recoge varias tramas de distintos personajes y las coloca en el trayecto de la trama principal: la vida de David. Todos y todo está conectado por David. Es la razón de ser del libro. Sin embargo, la novela funciona como un collage donde personajes, historias, eventos, decisiones, etc. de aquellos cercanos a David forman la imagen de su vida. Un hombre casi recién entrado en los cuarenta que, poco a poco, intenta adaptarse a un mundo que cambia y que va más allá de sus películas y figuras de colección.

En este prisma podemos ver una ristra de puntos de vista que acercan al lector a la obra, casi pudiendo ver en nuestras mentes a nuestro tío, hermano, sobrino, primo, etc. No son personajes arquetípicos, son personajes de la calle. Esto hace que, además de lo realista que pueda llegar a ser, la novela sea humana. Nada es blanco o negro. No hay héroes y villanos, la víctima puede ser el verdugo y viceversa. La vida no es una línea recta, es una montaña rusa sin instrucciones que no para por mucho que grites.

Hasta nunca, Peter Pan es una gran representación de ello. La novela habla sobre los sueños. Sí, como aquel mensaje de las películas de Disney que se fue perfeccionando y haciendo más realista en películas como Tiana y el sapo (Claments, Musker, 2009). Sí, los sueños se pueden hacer realidad, pero el deseo no funciona por sí solo, tienes que trabajar para tener la ocasión de llegar. A esto se le añaden los reveses del camino. El quiero y no puedo. El éxito ajeno que ciega nuestro intento y, como un faro de coche en mitad de la noche, te descarrila.

Un mero espectador

Todo esto pasa factura, claro está. Así, Nando López nos trae a un protagonista que puede no caer bien, ser un ok boomer de manual, pero si algo es, es una persona completa. Un blanco privilegiado cuya frustración viene dada porque su ego fue más grande que su talento. No obstante, si escarbamos y vemos su alrededor se llega a empatizar. Con él, con su hermana, sus padres, su sobrino, sus amigos… Tienen problemas de los más normales y yo, con casi 25 años, he podido llegar a verme reflejado en un hombre cishetero de 42 años. En su sobrino adolescente. He visto a mi familia en su familia. Lo que puede llegar a ser, lo que podría haber sido. El libro muestra así problemas del día a día.

De esta manera, la novela consigue hacerte reflexionar. Sin quererlo siquiera, pues no es más que la historia de David y punto. Puede llegar a ser mera distracción, pero la pluma de Nando López siempre va más allá. Te imbuye en sus palabras, ideas y observaciones haciéndote un personaje más en su novela, un extra que se está tomando una cerveza (con las medidas de seguridad necesarias en estos tiempos) y sin querer, queriendo, escucha en la mesa de al lado a un tal David hablar sobre un sobrino suyo que no para de desenchufarle el reproductor de video.

A todo esto, se le añade la forma y técnica de escribir y organizar la obra. Un despliegue de estilos que convierte a la novela en una obra dinámica y ligera. El salto de narrador de tercera persona a primera. Las dos historias que se solapan en una sola: la del que cuenta la historia y la persona sobre la que se cuenta la historia. El saber hacer mantener al lector pegado a las páginas del libro con ese toque de misterio. El romper la cuarta pared y pasar de novela a guion de cine.

La aventura de la lectura

Por ello, toda la novela es un viaje emocionante, un tour por una persona irrelevante, cuya historia no podría ser más común. Y es por eso que la realidad nunca supera a la ficción, pues da material de sobra para, como hace Nando López, transformar lo mundano en algo épico, como lo que es Hasta nunca, Peter Pan.

Lo sé, lo sé. Ninguna novela es tan buena como para no tener nada negativo. Así que, ahí va. Lo único que a veces me sacaba de la historia era la confusión a la hora de saber quién decía qué en algunos diálogos. ¿Que puede ser más por mi nula capacidad de seguir un diálogo sin nombre casi en cada intervención? Puede. Pero algo negativo se necesitaba y algo he dicho.

Así que hasta aquí he llegado. Ahora es tu turno de comprobar si lo que he dicho es cierto y Hasta nunca, Peter Pan es la brillante novela que he ido describiendo en estas palabras o solo una novela para el montón del ni tan mal, pero sin más. Por eso, hazte un favor, ve a la librería, ayuda al pequeño comercio local y pasa la página.

Fuente de la foto destacada: EduRead

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