“La versión de Eric”: un ‘thriller’ adolescente con una dosis de realidad ignorada por el mundo

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Para explicar un segundo, se debe hablar de toda una vida

Si se habla de La versión de Eric hay que volver al instituto. Esa época de cambios, estrés, dónde la vida era aquello que pasaba entre examen y examen. Era común en lengua y literatura que a lo largo del curso mandasen leer entre dos o tres libros (supongo que dependiendo del centro el número varía). Normalmente esos libros entraban dentro de la tradición literaria española y nos encontrábamos títulos como Platero y yo, La familia de Pascual Duarte, Bodas de sangre y un largo etcétera. Sin embargo, entre medias, había libros que te hablaban a un nivel y a una profundidad muy cercana. El ambiente que se respiraba entre sus páginas era otro. Aquí es donde entra la obra de la que estoy hablando.

Nando López, novelista, dramaturgo, doctor cum laude en Filología Hispánica y profesor de secundaria y Bachillerato nos trae esta historia de descubrimiento y enseñanza vital. No obstante, en este caso, el protagonista no es el típico niño cishetero que se va abriendo paso a la madurez a través del instituto y las experiencias vitales propias de un chico de su edad, exageradas o con un toque de melodrama para darle más énfasis a los problemas que uno puede tener en la adolescencia, a la vez que se intenta educar en temas como el alcohol, el sexo, etc. En esta ocasión el protagonista es un chico trans que nos cuenta su vida desde el momento en el que todo cambió para él, dándose cuenta de su realidad y la mentira social y cultural que le habían hecho creer, hasta el incidente en el que la novela da comienzo.

Eric, un actor en alza de veinte años, se encuentra en una situación más propia de la serie de televisión en la que actúa que de la vida real: tiene un posible cadáver a su lado y dos opciones que son correr o llamar a la policía. Al final, al contrario de lo que habría hecho normalmente algún personaje de televisión, se dirige a la policía y cuando va a contarles lo que ha pasado se da cuenta de que para que entiendan lo que ha ocurrido esa noche haría falta contarles toda una vida. Así, Eric retrata en las páginas una historia de abandono, superación, aceptación, amistad, amor, intentos, venganza y muerte.

Una jerarquía peligrosa

Nando López consigue plasmar, desde el punto de vista de Eric, un colectivo oprimido e ignorado por la sociedad. Se cuenta su vida y por tanto la relación con sus padres, compañeros, abuelos, amigos y todo aquel que alguna vez pasa por su vida. Esto permite al lector ver diversos comportamientos y actitudes hacia el protagonista, quién le apoya, a quién le da igual, quién le repele y quién le impide avanzar. En una sociedad estructurada cómo la nuestra, ser diferente, en general, es duro y lleva a unas consecuencias injustas que pueden durar toda una vida.

Nando López | Fuente: cartv

Es esa diversidad de conductas y posturas hacia el protagonista y otros personajes que son un reflejo de aquellas personas víctimas de un sistema que se divide en el come o serás comido. Dónde, incluso dentro de colectivos oprimidos, hay una jerarquía que se amolda a unos cánones establecidos que dan un cierto poder y, extrapolados a las pandillas y alumnos de instituto, permiten a ciertas personas escudarse en ellos y, en el mejor de los casos, no hacer nada cuando ven a los máximos representantes de los cánones de los que hablo reducir la existencia de aquellos que eligen como objeto de burlas y acoso a un conjunto de traumas y complejos, si siguen con vida para poder superarlos o lidiar con ellos, simplemente para reforzar su posición en la jerarquía a través del destrozo de vidas humanas.

La versión de Eric, publicada por Ediciones SM en 2020, se llevó el Premio de literatura juvenil Gran Angular en ese mismo año por la labor de crear esta historia con unos valores que son los pilares de un mundo decente y digno y que fomenta el gusto por la literatura a los jóvenes. Que la novela recibiese este premio no es de extrañar pues, de una forma soberbia y magistral, Nando López entremezcla temas de tanta importancia como el bullying, su desarrollo y consecuencias, el abandono, el descubrimiento personal y vital de un adolescente, la transfobia, tanto exteriorizada como interiorizada, y una serie de temas que son el resultado de no decirle a los niños en el colegio o instituto que paren ya que “son cosas de críos”. Pero lo más asombroso es como esto se une a una historia llena de intriga en un thriller al más puro estilo de Élite. Sí, alguien está a punto de morir y la historia de Eric y los amigos y enemigos que va haciendo a lo largo de su vida es la respuesta al por qué.

Una novela completa

La prosa del autor es adictiva, ligera, rápida y sublime. En una página puede retratarte tanto el mundo interior lleno de conflictos y manifestación de la ignorancia y el odio del mundo, como presentarte una serie de hechos que acaban en un cliffhanger para que no puedas soltar el libro hasta la última página. Los diálogos, internos y entre los distintos personajes, llenan las páginas, lo que ayuda a que la lectura sea más ágil y la identificación y la cercanía con los personajes sea sencilla y espontánea. Se conoce a alguien por sus acciones y palabras y este libro es una gran prueba de ello.

Con respecto a lo que voy a decir a continuación pido perdón por caer en un cliché, pero este libro es muy necesario. La transfobia y la ignorancia a este colectivo es algo que está a la orden del día, y cada vez más, muy poco a poco, se van viendo obras y noticias dónde se muestran sus historias y situaciones, pero aún queda mucho camino por recorrer.

Al principio de la reseña indicaba que este libro me transportaba al instituto. Tiene esa aura de libro de instituto que te envía leer la profesora de lengua en segundo de la ESO y, la verdad, ojalá haber tenido la posibilidad de leerlo con esa edad. Diez años después de terminar ese curso he podido verme aún reflejado en algunas de sus páginas, en algún acontecimiento o sentimiento. Me ha ayudado a ver parte de la transfobia interiorizada que, sin saberlo, tenía en mí. Visibiliza aspectos que pasas por alto o ni siquiera te paras a pensar si no los vives de primera mano. Con esto no quiero decir que el libro sea un manual, al revés, es un libro lleno de suspense, interesante y ameno, pero con un protagonista que se siente real y que, junto a una historia de secretos y asesinatos, te quita la venda de los ojos.

Un público universal

La novela es para todo el mundo. Para el adulto que no entiende que ese joven, porque según lo que le han enseñado y ha visto toda su vida la persona que está viendo ante sus ojos es un chico, lleve falda; para el chulo de la clase que se ríe del que sabe que no  le va a devolver el insulto; para la chica que se burla del aspecto físico de la que se sienta dos filas atrás con la finalidad de esconder sus propias inseguridades; para el universitario que está estresado por los exámenes finales sin tiempo para pensar en lo que hacerse de comer; para la empresaria que vive de reunión en reunión con una sonrisa, contenta por lo que ha construido y, sobre todo, para todo aquel que quiera escuchar.

En definitiva, La versión de Eric es una obra necesaria, un thriller dinámico y enérgico con una variedad de temas que tratan la vida de miles de personas a través de los ojos de un chico con un sueño y un único objetivo: vivir.

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