My policeman, la película se ha quedado en mediocre y todo su “éxito” ha sido gracias a la actuación de Harry Styles, que dejó mucho que desear
My Policeman trata la historia de una pareja homosexual en la que uno de ellos, el policía Tom Burgess (Harry Styles), usaba el matrimonio con su mujer, Marion Taylor (Emma Corrin), como tapadera de su relación con Patrick Hazlewood (David Dawson). Está ambientada en la ciudad inglesa Brighton, en el año 1957.
La propuesta de la trama es interesante. Sin embargo, la película es todo lo que quiso ser, pero sin llegar a serlo. A través del diario de Patrick Hazlewood, nos enteramos de la historia que se encuentra detrás del trío de amigos, y es Marion Taylor quien nos la lee. Nos vamos enterando de todos los entresijos escondidos en la relación de amistad de los tres personajes, pero, sobre todo, haciendo énfasis en la relación amorosa del autor del diario con Tom Burgess.
Es una historia interesante de contar, también lo es la forma de narrar la historia. Pero va demasiado rápido. De un momento a otro se empiezan a ver varios gestos y actos de amor entre los dos protagonistas y es ahí cuando te das cuenta de que no has llegado a empatizar con ellos. Todo va con tanta velocidad, que no eres capaz de situarte en la dura época del Brighton de 1957, ni de asimilar el peligro por el que pasaban los protagonistas por, simplemente, quererse.
El contraste del presente y el pasado es chocante. El tiempo desgasta, tanto en lo físico como en lo moral. Y con el tiempo todo cambia, aunque duela. Pero que el guion fuera tan simple y no ahondara más en los temas sociales hizo que se quedara en una película más bien mediocre.
Es un hecho que, al principio, lo que más llama la atención del espectador es Harry Styles interpretando el papel de Tom Burgess, completamente diferente a los que hemos visto en sus otras películas, Dunkerque y Don’t worry, darling. Pero en ningún momento del filme se siente a Harry Styles completamente metido en su papel. Al contrario que David Dawson, quien interpreta a Patrick Hazlewood. En su mirada se veía el amor que le tenía a Tom, algo que no se puede ver en el actor y cantante británico.


