Jordi Sierra i Fabra vuelve para cartografiar la Barcelona de 1943 y revelar los secretos de las vidas de sus habitantes
Haciendo uso de su magnífica capacidad de narración, Jordi Sierra i Fabra vuelve con El pasado que vendrá, un apasionante relato coral ambientado en la Barcelona de principios de los años cuarenta, en el que las idas y venidas de sus personajes se entremezclan con los acontecimientos políticos y sociales del momento.
En el panorama literario contemporáneo, la novela histórica se erige como uno de los géneros más aclamados y buscados por el público. En concreto, el panorama literario español de las últimas décadas se ha convertido en fiel testigo de la aparición de múltiples obras basadas en nuestro pasado más cercano, el del siglo XX.
Apasionante, aunque también convulso y oscuro, el siglo XX español se presenta como un terreno muy fértil para la creación literaria, así como en un reto para los autores del género, puesto que las heridas abiertas entonces parecen seguir supurando hoy en día.
Es en este panorama en el que se halla El pasado que vendrá, obra del catalán Jordi Sierra i Fabra. Publicada en mayo de 2023, la editorial Catedral ha tenido la amabilidad de enviar a la redacción de El Generacional un ejemplar de esta obra.
El pasado que vendrá como relato coral
En El pasado que vendrá, las historias de Jordi, María, Pere, Jaume y Neus se entremezclan formando un relato coral que une clara y fluidamente los entramados de la Barcelona de 1943. La aterciopelada narración, así como los vívidos diálogos, son capaces de crear un mundo que al lector se le antoja casi tangible. Así, de manera magistral, Sierra i Fabra introduce al lector en el mundo de su novela y lo convierte en una suerte de personaje pasivo y observador, al que, aún así, se le permite seguir la acción en todo momento, recorriendo las calles de la Barcelona de la posguerra.

Cada personaje principal aporta a la narración de El pasado que vendrá una capa de profundidad, así como personifica un tipo de realidad entre las múltiples vividas en los años cuarenta en España. De este modo, Sierra i Fabra crea un crisol de vivencias personales, entre las que se establecen relaciones entre personajes, que proporcionan interesantes reflexiones acerca de la naturaleza del amor, de la razón, de la necesidad y del dolor. Así, mediante las vivencias de sus personajes corales, Sierra i Fabra medita en torno al valor de la existencia en un entorno de represión, miseria y miedo.
Las mujeres en El pasado que vendrá
Sin embargo, son María y Neus, los personajes femeninos, las que cabe destacar por la evidente atención y mimo en su creación. Ambas han sido creadas desde un claro lugar de respeto, mediante el cuál, Sierra i Fabra pretende exponer y criticar la realidad femenina de la época, bañada en mares de machismo y represión, así como ofrecer un acercamiento al mundo interior de la mujer española de mediados del siglo XX, constantemente asediado por el conflicto entre sus deseos personales y sus deberes sociales.
En definitiva, El pasado que vendrá destaca por la calidad en la construcción de sus personajes principales, así como por la acertada ambientación y descripción de las calles, locales y casas de la Barcelona de 1943, y por la preeminencia de la narración y los diálogos.
No obstante, hay un evidente desequilibrio en la construcción de los personajes principales y secundarios, una descompensación que también responde a motivos ideológicos, tema central en El pasado que vendrá. Sin embargo, cabe destacar que esta crítica se hace desde una perspectiva narratológica, no ideológica, pues no es la función de esta reseña criticar ideologías, sino valorar el trabajo literario.
Desde dicha perspectiva narratológica, la evidente diferencia entre la profundidad de la construcción de personajes, a nivel literario, debilita el potencial de la novela. Así, mientras que los personajes principales son muy completos y complejos, así como sus ideologías están muy bien representadas y sostenidas, los personajes secundarios son planos, y su construcción es básica y hueca, y solo en la historia de Jordi Jofresa y Jesús Sandoval se puede disfrutar de una construcción más equitativa entre personajes.
Aún con ello, El pasado que vendrá es una novela capaz de seducir al lector desde las primeras líneas, debido tanto a la fuerza de la narración de Sierra i Fabra, como a las interesantes vidas de sus personajes principales.


