Te mantiene tenso y atento. Deseas en todo momento saber lo que ha ocurrido. La película alemana de los Oscar engancha y entretiene. Para eso vamos al cine
No creo que exista algún colegio en el cual nunca haya habido robos. Desde calculadoras o lápices hasta dinero robado de la propia cartera. Por lo menos en el mío los hubo. Y un robo siempre va acompañado del correspondiente culpable. Cuando algo desaparece siempre surge el mismo objetivo: encontrar al ladrón. Una tarea que siempre se hace complicada, pues para acusar a una persona de robar tienes que poder demostrarlo de manera tajante. Sino la acusación se puede volver en tu contra y acabas tú siendo la persona señalada.
Esto ocurre en un colegio en Alemania cuando de un día para otro comienza a desaparecer material escolar y objetos personales. Los profesores establecen un régimen de control sobre los alumnos en los que se incluyen redadas sorpresa y acusaciones, en ocasiones, sin fundamento. Carla Nowak es una de estas profesoras distintas al resto, protectora y comunicativa con sus alumnos. De las que te dejan huella cuando eres un niño. A pesar de sus buenas intenciones, se ve envuelta en el torbellino de acusaciones y desconfianza que provoca la oleada de robos, hasta el punto de verse con sus compañeros, alumnos y padres en contra.

Sala de profesores refleja de manera fantástica cómo funciona un colegio; el comportamiento de niños que atraviesan sus últimos años de inocencia, las disputas entre profesores por entender la educación de forma diferente y cómo un pequeño conflicto se hace bola hasta salpicar al alumno más ejemplar. Los prejuicios hacia las familias migrantes también están presentes; además de la crueldad y el amor tan puro que los niños pueden mostrar hacia sus compañeros. La película se desarrolla únicamente en el colegio. No sabemos nada de la vida privada de los implicados, ni siquiera de Carla, interpretada por Leonie Benesch, quién protagoniza la cinta.
La película puede resultar un tanto incompleta porque no remata la trama de una forma evidente. Te deja con las mismas preguntas que te haces al principio. Gran parte de las películas que componen las carteleras actuales suelen ser demasiado largas y esta puede parecer algo corta. Si el director hubiese alargado más y hubiese atado todos los cabos que había por atar la cinta sería más completa. A pesar de ello, es una película divertida y dinámica, con un ritmo intenso que acompaña toda la cinta. La trama te mantiene atento y ansioso por conocer la verdad de lo ocurrido. Sala de profesores entretiene y para eso vamos al cine. No te aburres en ningún momento.


