Tras sus primeros conciertos en España, Juan Solo hace una retrospectiva sobre su carrera y su forma de ver la música
Cerca del centro de México, acercándose al Sur del país, nacía en 1983, Juan Alberto Solís Cosío, mejor conocido actualmente como Juan Solo. Cuando se encontraba estudiando la carrera de medicina, con una visión clara de dedicarse a la pediatría, decidió cambiar totalmente el rumbo de su vida. Entendió que su pasión era la música y se lanzó directo hacia cumplir sus sueños. “No ha habido ningún momento en el que me haya planteado dejar la música porque cuando entendí que era lo que quería, no tenía “plan B”, porque venía de dejar la escuela de medicina.
Esa línea de impulsos y de vivir la vida en el momento caracteriza no solo su trayectoria sino todo su bagaje personal. Él mismo se define como “un viejito que canta” y al que van a ver hasta “que el pelo se me ponga blanco y la barba también, buscando oídos y ojos para mi música”.
Actualmente se encuentra envuelto en una gira que le ha traído por primera vez a España, y en la que ha podido disfrutar de la acogida de Barcelona, Madrid y Valencia, y en la que ahora disfruta de sus seguidores en su país natal. “Estoy emocionado y satisfecho con lo que ha sucedido. Siempre que la vida me regala un ratito encima de un escenario, que es mi actividad favorita, es algo que no tiene precio para mí, encima me permite conectar con la gente que me escucha. Así que estoy feliz de esta primera vez en España y esperando regresar pronto”.
Al tratarse de su primera gira por España, además de ser una gran experiencia, le ha servido como toma de contacto para iniciar ese proceso de internacionalización. Juan Solo es una persona que como es lógico, disfruta de lo que hace, pero que va más allá. Su cabeza y su mente, funcionan por y para la música, para las melodías y para su popularidad. “Me encanta practicar melodías alrededor de cosas que veo escritas, todo el tiempo estoy poniéndole sintonías a las cosas que veo. A raíz de esas sintonías en el día a día, me quedo con lo más interesante y reflexiono sobre qué quiero cantar, y qué quiero decir”.
Su música, como se suele decir, llega al alma, precisamente porque sale de su alma. Sin embargo, ha conseguido abstraerse de sus propios sentimientos, y hacer todo tipo de música independientemente de como se encuentre. “Es lindo porque ya no dependo de estar emocionalmente muy mal para escribir una canción de desamor o de ponerme a tomar para sentir esos estímulos. No tengo la necesidad de comprometerme tanto emocionalmente con las canciones”.
Más allá de eso, en los últimos meses está promoviendo en todas sus redes sociales, especialmente en TikTok, por el cuál recibe las experiencias de sus fans. De esa manera, él las convierte directamente en canciones, o toma ideas o aspectos concretos de sus vivencias, para después convertirlas en esas piezas musicales que llegan al corazón.
Sin duda se trata de una persona especial, esa forma de componer y de vivir siempre pensando en música. “Creo que más bien vivo desconectado, y cuando me conecto para escribir, me convierto en alguien que trabaja para Juan Solo. Mi hermana me dice que vivo inspirándome, tratando de encontrar hilos de donde tirar. Y pues ya me acostumbré a vivir así, es divertido, y también bastante relajado”.
La música de Juan Solo puede no ser la más escuchada del mundo, pero cada uno de sus fans siente algo dentro cuando la escucha. Y es que él mismo no se enmarca dentro de la tendencia global en la que la música es más superficial y no lleva tanto mensaje, como sí lo tienen canciones como las suyas. “Yo por ejemplo, que como cantautor tengo influencias de Sabina, de Serrat… creo que en un futuro no tendrán esas mismas referencias musicales a nivel lírico ya que actualmente es todo muy ligero y de fiesta, como muy ligero, no tan profundo. Entonces esta generación va a tener que buscar referencias de otro lado. Por que los seres humanos, como seres emocionales, todo el tiempo buscamos conectar con lo que sentimos. Siendo sincero yo no creo que Bad Bunny o Shakira escuchen las canciones globales cuando traen el corazón roto, van a poner algo que les abrace”.
La vida en general debe estar marcada por objetivos, pero no deben dejar de ser una simple guía, y no obsesionarse con ellos. “Hay que enamorarse del camino. Los objetivos son imprescindibles, porque saber hacia donde estás caminando es muy válido, pero también entender que disfrutar ese día a día es lo más importantes”.
En esa línea de objetivos también todos los cantantes sueñan con colaboraciones con artistas concretos, ya sea por tratarse de alguien a quien admiran o por simple gusto musical. “Me encanta la carrera y música de Juan Luis Guerra, y de España sin duda sueño con Alejandro Sanz, que he podido saludarlo un par de ocasiones, pero ninguna donde poder seguir conversando. Los artistas debemos antojarle a los otros artistas para colaborar, haciendo tan bien nuestro trabajo que el propio ruido llame a los demás. Además, hemos vivido momentos donde géneros se vuelven muy fuertes de la noche a la mañana, como el reguetón, por ejemplo, en este momento, aquí en México, los corridos tumbados, o sea, como que géneros que están de verdad impactando a nivel global. Y al final, la música de autor como que pareciera que no va a salir a flote, como que esta ola le arrasa, pero nosotros siempre somos como estas boyas o como estos salvavidas”.
Los proyectos en la vida de un artista son constantes, detrás de una gira siempre viene un disco, alguna canción en solitario… y así un largo etcétera, y la mente de Juan Solo le hace también ser uno de esos músicos que no puede dejar de tratar mejorar. “Mi último disco Malquerido, está acompañado de un cortometraje que conecta las canciones, inspirado en la película Dogville, y estoy justo promocionándolo de un modo rebelde. Porque creo que nuestros contenidos como músicos parecieran muy efímeros y es un poco ingrato todo el tiempo que pasamos ideándolo, llevándolo a cabo, involucrando a los mejores… y después lo dejamos y ya no volvemos a hablar de ello. Ahora me he obligado a hacerlo totalmente distinto, a seguir platicando esto hasta cansarme. Y por otra parte, sobre todo me encuentro tratando de ser el que canta las historias de los demás, por eso recuerdo mi iniciativa de que todos vayan a mi TikTok para dejarme su historia y que yo pueda inspirarme”.


