La Sala del Movistar Arena fue testigo de un reencuentro lleno de buenos recuerdos, confirmando que el pop de los 90 sigue vivo entre nosotros
Tras treinta años sin pisar escenarios españoles, la pasada noche del 4 de febrero, la boy band mexicana Magneto regresó a la capital junto al grupo musical femenino JNS. La Sala del Movistar Arena se transformó en un ambiente de recuerdos, donde el pop de los 90 volvió a reinar ante un público de muchas culturas, que vivió cada coreografía y cada acorde de la época dorada de la música.
JNS y un sueño cumplido con sabor a México
La noche arrancó con la aparición de JNS, que aparecieron en escena dispuestas a devorarse Madrid. Melissa, Regina y Angie empezaron con Enferma de amor y Dime Que Me Amas. Asimismo, entre canción y canción, las cantantes no ocultaron su emoción por estar en Madrid. En este sentido, confesaron emocionadas ante el público «Esto es un sueño cumplido, gracias por estar aquí».
Por otro lado, el grupo bromeó sobre su pasado nombre «Jeens», para después ofrecer a Madrid hits como Estoy por él, Corazón Confidente y su reciente sencillo Europa. Además, uno de los momentos más cantados fue su tributo a los 80 con clásicos como Me he enamorado de un fan, y A Quién Le Importa. Con un brindis imaginario de tequila y saludos a todas las generaciones presentes, cerraron su parte del concierto al ritmo de La Ilusión del Primer Amor, y Pepe, dejando el ambiente en lo más alto para la incorporación de Magneto.

El regreso de una de las boy bands más exitosa de los 90
Tras una breve pausa que solo servía para alimentar la expectación de los asistentes, llegó el momento que Madrid había anhelado durante tres décadas. Mauri, Elías, Alan, Alex y Tono saltaron al escenario de La Sala bajo numerosos aplausos que confirmaban que su relación con España seguía intacta. «Después de casi 30 años, Magneto está de vuelta», mencionaron los miembros de la banda. Es importante destacar que la última vez que Magneto realizó promoción en el país fue a mediados de los 90, lo que hizo de esta ocasión un evento histórico para sus fieles seguidores.
La banda empezó su repertorio con Suena Tremendo y Mira, Mira, Mira, demostrando que el paso de los años les había sentado de maravilla al ritmo de Tu Mejor Amigo. Sin duda, uno de los instantes que más conmovieron de la noche se vivió cuando interpretaron La Puerta Del Colegio, donde se pudo observar al grupo muy conmovido, sobre todo a Mauri Stern, a quien la emoción le hizo soltar lágrimas al ver la entrega de sus fans de España. Como él mismo decía en entrevistas previas, siempre les abrió las puertas con un cariño especial.
Una hermandad que no tiene fin
El tramo final del concierto fue una sucesión de hits que forman parte del ADN musical de toda una generación. Desde Sugar, Sugar hasta 40 Grados, los chicos manejaron las emociones del público a su antojo. En Cambiando El Destino, Magneto invitó a subirse al escenario a las JNS para cantar juntos. A lo que siguió Para Siempre y Malherido con un mensaje a Mónica Naranjo, a quien le tienen mucho aprecio. En la recta final, sonaron temas como Prendiendo Fuego, hasta que llegó el tan esperado Vuela vuela al ritmo de su inolvidable coreografía. Sin duda finalizaron la noche con broche de oro, despidiéndose con una inmensa gratitud y un «Madrid, son la ostia».

Lo vivido fue mucho más que un concierto, fue un viaje en el tiempo a los 90 en tan solo una noche. Volver a escuchar a estas leyendas significó mirar hacia atrás y revivir aquellos tiempos. En definitiva, Magneto y JNS demostraron que hay canciones que viven en nosotros para siempre.


