El director M. Night Shyamalan estrena este verano su nuevo thriller : «La Trampa», protagonizada por Josh Hartnett.
Shyamalan es reconocido por sus películas de género de misterio y suspense, incorporando a veces el factor del terror. Esta vez, no ha sido menos. La Trampa está basada en hechos reales y cuenta la historia de Cooper (Josh Hartnett), un padre que acompaña a su hija a un concierto de pop, sin saber que ese concierto es una trampa para encontrar a un asesino serial que la policía lleva perseguiendo mucho tiempo: «El Carnicero».
El público considera al director indoestadounidense un veterano en su género. Ha creado obras como la trilogía de películas de Unbreakable (2000), Split (2016) y Glass (2019). Sin embargo, esta película ha creado juicios dispares acerca de su calidad como thriller. La opinión está dividida: hay algunos a quiénes les parece muy predecible y algunos a los que les parece una muy buena película y afirman que llevaban mucho tiempo sin ver algo así en el cine. Es verdad que, al lado de otros filmes de M. Night Shyamalan como El sexto sentido (1999), esta película no tiene ese grado de terror psicológico. Sin embargo, la película mantiene el suspense y la tensión en casi todo momento y no se podría clasificar como predecible, ya que hay muchos elementos que no te esperas hasta el último momento y que verdaderamente te sorprenden.
La actuación de todo el reparto es asombrosa. Especialmente, cabe destacar la interpretación de Josh Hartnett como Cooper. Nunca se había visto al actor estadounidense interpretando un personaje así de complejo y la verdad que calca la locura y expresiones de este personaje a la perfección, consiguiendo una escena final que solo puede recordar a la famosa escena final de Norman Bates (Anthony Perkins) en la aclamada Psicosis (1960).
Por otro lado, cabe resaltar que sí hay ciertos fallos de guión en esta película. Por ejemplo, ¿Cómo es posible que el vendedor de camisetas dé su código de forma tan despreocupada a un cliente cualquiera? o ¿Cómo es posible que Cooper se encuentre dentro del coche con Lady Raven y al siguiente minuto, esté fuera del coche y con otra ropa?. Esos pequeños detalles restan credibilidad a la película y lo hacen ver como un deus ex machina, una resolución a última hora.
El regreso de Josh Hartnett
A pesar de que el actor interpretó al investigador Ernest Lawrence en Oppenheimer, este es su primer papel protagónico desde la película 40 días y 40 noches. Hartnett afirma que crear e interpretar a Cooper fue complejo. Al ser un asesino serial, es un personaje con muchas capas y que tuvo que trabajar poco a poco. Ha declarado que ha querido disfrutar lo máximo posible de este personaje ya que no cree que vaya a volver a hacer un personaje así. También ha hablado acerca de su experiencia trabajando con M. Night Shyamalan, afirmando que es un hombre muy divertido y gracioso, lo cual es algo que no todo el mundo espera por el tipo de películas que hace. Asimismo, ha añadido que era maravilloso trabajar con alguien que valoraba y disfrutaba su trabajo como actor.
El estreno de Saleka
Esta película también supone el debut cinematográfico de la cantautora e hija de Shyamalan, Saleka, quién interpreta a la cantante de pop Lady Raven. Además de ello, compuso catorce de las canciones que aparecen en la película.
La cantante ha afirmado que, para ella, fue una experiencia increíble, aunque también era algo que le asustaba mucho. Sin embargo, cuenta que fue increíble estar en el set rodeada de un equipo de gente liderados por su padre. Contaba además que él le dio muchos consejos acerca de dejarse llevar y no estar tan pendiente de cómo estaba todo a su alrededor.
A pesar de ser su primer papel en la gran pantalla, la actuación de Saleka Shyamalan como Lady Raven resulta increíble y logra transmitir durante todo momento ese sentimiento de tensión y estrés que ella siente y ese miedo constante de no saber qué va a pasar a continuación. Ciertamente, un papel que no es fácil para un estreno como actriz y que la intérprete borda a la perfección.

