La cantante vasca emociona y conecta en un concierto lleno de significado
Izaro ofreció un show inolvidable en el Inverfest en Madrid como parte del cierre de su gira de 2024. Con una combinación de emoción, energía y reflexiones personales, llevó al público por un recorrido íntimo a través de sus canciones, que cuentan historias de amor, amistad, recuerdos y crecimiento personal.
El concierto comienza con Iparraldera, una canción que marca el tono de la noche. Izaro, emocionada, agradeció al público y expresa lo especial que ha sido esta gira, la describe como ‘más bella que otras’, muestra su felicidad y gratitud por la conexión que ha logrado con quienes la acompañaron en este viaje.

Canciones que sostienen el alma, reflexiones y montañas
Con su habitual cercanía, comparte una metáfora sobre la vida: ‘Un día tuve que decidir entre vivir a la sombra de la montaña o ponerme unas buenas botas para escalarla’. Esta reflexión da paso a Ez dakit zenbat denbora daramadan hemen, una canción que resonaba profundamente con quienes la escuchaban.
Dedicando Aguacero a las amigas que siempre están ahí para sostenernos, Izaro conecta de manera especial con el público, que la acompaña con aplausos y sonrisas. A partir de ahí, el concierto toma un aire más dinámico y fluido con canciones como Delirios, en la que confiesa haber cambiado el setlist de forma espontánea, mostrando su energía desbordante y entusiasmo por el momento.

El viaje musical continua con piezas como X eta besteak, Campamento Base, y Libre, hasta llegar a Ixildu mese, una interpretación cargada de emoción. Luego, Izaro introduce una de sus favoritas, Errefuxiatuena, una canción que simboliza la cima, tanto emocional como creativa, en su carrera.
Un momento destacado de la noche fue la interpretación de Amiguita como tú, en la que la idea era cantarla junto a Valeria Castro, quien no pudo estar presente por compromisos con Pedro Guerra, dice entre risas. Sin embargo, Izaro logra llenar el escenario con su voz y carisma, con una versión que emociona a todos.
Izaro comparte la historia detrás de Las llaves de tu casa, una canción inspirada en su relación con su pareja y lo bello que es coincidir entre tantas personas. Su manera de narrar la anécdota, entre risas y ternura, hace que el público se sintiera aún más cerca de ella.

Una despedida que invita a confiar y recordar a los que ya no están
Con la palabra ‘confiar’ como mensaje clave de la noche, Izaro agradece a todas las personas allí presentes con humor y sencillez, invitándoles a recomendar su música ‘a sus abuelas y vecinas’. Presenta a su banda, recuerda que este es el cierre de su gira y anuncia su próxima presentación el 31 de mayo en el BBK.
Con un mensaje de cuidado mutuo, amor y esperanza, deja claro que la felicidad está al alcance si nos apoyamos las unas a las otras. El concierto cierra con Mi Canción Para Elisa, una pieza dedicada a su abuela y a todas las personas que ya no están, recordando que mientras las llevemos en el corazón, seguirán viviendo con nosotras.
Lo de esta noche fue una montaña emocional que permitió al público subir a su lado, dejando momentos que se quedarán en el alma y en la energía del camino de aquí en adelante.

