Una visión moderna de la monarquía pero con la misma visión de oscuridad de siempre
Una princesa rebelde, en una España actual, hija de un Rey que empaña la corona, tiene que dar la cara por el país. Ella aún sigue siendo joven, pero con esta nueva situación cambia por completo su dirección. La relación entre padre e hija parecía buena hasta que ella descubre los entresijos de la Casa Real. Todo ocurre en la nueva serie de Prime Video Su Majestad
Pilar, entra en la serie asistiendo al partido de la Copa del Rey, leyendo en sus labios: “hijos de puta”. Estas palabras vienen dadas por los pitidos de los asistentes al evento cuando aparecía la familia real. La reacción del pueblo ante los jefes de estado está muy presente durante toda la serie. Una cacerolada también es protagonista del comienzo de la historia, el Rey ha cometido un delito fiscal y Pilar debe tomar el mando hasta cierto tiempo. La relación con su secretario consiguió salvarle de muchos apuros, él a pesar de la enfermedad de su madre siempre estuvo para la princesa.
El Rey Alfonso, tiene un perfil característico, infiel a su mujer fallecida, delincuente y poco responsable con su hija. La relación con su primogénita era perfecta, ella intentó luchar por él todo lo que pudo. La sucesora al trono mantenía reuniones con personas importantes en el caso de su padre, todo lo hacía para intentar blanquear la situación. Él parecía apoyar a su hija en todo lo que hiciese, pero realmente era todo lo contrario, no pensó nunca que ella lo pudiese hacer bien. Tras filtraciones de fuentes primarias y descubrimientos de su propia mano, Pilar toma una decisión al final de la serie, que cambiaría toda la monarquía en España.

¿Hipérbole o realidad de la corona?
La sensación que inunda a quien ve la serie, es que hay una cierta hipérbole o más bien sátira al presentar el interior del palacio real. Hablamos del interior del palacio real como si hablásemos de las tomas de decisiones de sus majestades.
Se trata de una forma cruda y relevante todo lo que rodea a la casa real. Se da una visión de supremacía ante el pueblo y un control total de todos los poderes sobre el pueblo. Anna Castillo como Pilar deja ver una monarquía que crea una falsa libertad de expresión y una falsa justicia ante ciertos perfiles. “¿Y por qué no mentís por mi padre como siempre hemos hecho?” o algo similar decía la princesa ante los jueces del Tribunal Supremo. “Estaba harta del rapero este y lo encarcelé por injurias a la corona” estas son palabras parecidas a lo que decía una de las juezas del Tribunal Supremo.

Todo lo que ocurre en la pantalla nos suena de muy cerca. Cambiados los papeles y los protagonistas pero casi una misma situación. En vez de Arabia Saudí en este caso es a América Latina, pero siguen estando las amantes, una abdicación y una situación judicial. Por eso decimos que hay una gran parte de sátira o hipérbole pero también muchos golpes de realidad en ciertas partes. No podemos decir que sea igual que lo que ha vivido España en una historia actual, porque hay cosas que se nos escapan, pero nos da una especie de déjà vu.
En la serie se dan ciertas situaciones para ver que el final era el más merecido. Un amor que no se permitió fue un momento clave en la vida de la protagonista para la construcción del perfil de Pilar. El piso en pleno centro de Madrid, perteneciente al Rey, que descubre la princesa y la noticia que tiene preparada Alfonso marcaron un antes y un después en la relación de padre e hija. Muchos son los temas que se tratan y que hacen que cada vez pongas aún más en duda a la monarquía.
Llega un momento que quieres abrazar a la protagonista y que todo acabe de la mejor forma posible y que si la realeza debe caer, va a caer por su propio peso y por todo lo que lleva detrás.
Anna Castillo, Ernesto Alterio y Pablo Derqui nos deslumbran como joyas de corona
Anna Castillo ha vuelto a la pequeña pantalla para dar vida a Pilar y crear unas relaciones importantes con sus compañeros de reparto que traspasan cualquier dispositivo digital. Su trayectoria como actriz le ha llevado a actuar en musicales, drama y acción, y en todas ha conseguido transmitir lo que se pedía. En ‘Su Majestad’ la artista nos hizo ver la rebeldía y la entereza que pedía el papel. Al principio de los primeros episodios no estaba muy claro que su personaje fuese redondo, no había un posible desarrollo de personaje claro, pero nos equivocamos. Pasó de no querer ser reina a obligar a su padre a que abdicara para subir al poder.

Ernesto Alterio interpreta al secretario real, Guillermo. La conexión entre ellos dos fue mágica. Crearon un aura de confianza y amistad que emborronó cualquier ápice de profesionalidad entre sus dos puestos dentro de la casa real. Estamos acostumbrados a ver a este actor en series similares, pero en esta se hace especial que muestren su vida personal y profesional, acercándonos mucho más a él.

Pablo Derqui llevó a la pantalla al personaje del Rey Alfonso. Buenísima interpretación aunque su actuación ante la pantalla no fue muy recurrente, se pasó el personaje la mayoría del tiempo en Latinoamérica. Los lazos con su hija era lo que mantenía vivo al personaje.

27 de febrero
El 27 de febrero estará disponible en Prime Video para cautivar a la audiencia con una monarquía que tambalea y un cast perfectamente elegido. Si no estás suscrito a la plataforma puedes darle a este link.

