Ethan Hunt llega a su fin
Este 23 de mayo llega a los cines Misión imposible: Sentencia final, el espectacular final de la saga. Tom Cruise se despide de Ethan Hunt con un cierre por todo lo alto cargado de adrenalina, acción y tensión. Todo un regalo para los fans
Un 22 de mayo de 1996 llegaba a los cines Misión imposible, una película de espías dirigida por Brian de Palma y con Tom Cruise como la gran estrella. La cinta era una adaptación cinematográfica de la serie homónima de los años 60s. Y no solo eso sino que era la primera cinta de la inaugurada productora de Cruise… ¿quién diría todo el legado que dejaría?
29 años después y 7 películas, la saga llega a su fin con el estreno de Misión imposible: Sentencia final este 23 de mayo. Casi tres décadas después, la situación del cine ha cambiado y poco queda de ese Hollywood del que Cruise se enamoró. Las plataformas de streaming, la explotación de los efectos visuales y la infantilización de la audiencia han cambiado el panorama.
Así, Misión imposible: Sentencia final es el renacimiento para los nostálgicos del cine clásico. Del cine de estrellas, de grandes y espectaculares escenas de acción y donde lo que ves, se siente real. Una vez más, Christopher McQuarrie, Cruise y todo su equipo no decepcionan en el final de la saga. Tan colosal y sobrecogedora como todas sus antecesoras.

Retomando los acontecimientos de su antecesora, Sentencia final sigue a Ethan Hunt y su equipo tratando de detener a Gabriel y a la malvada IA, La entidad, en un viaje contrarreloj que les llevará alrededor del mundo.
Misión imposible: Sentencia final es toda una experiencia cinematográfica de principio a fin. Es una película tan caótica y aventurera como sus personajes, un viaje lleno de adrenalina, tensión y emoción. Casi 3 horas de espías viajando por el mundo con una misión que de verdad se siente como imposible.
Sin embargo, a pesar de lo pesado que pueda parecer a primera instancia, es a través de su montaje frenético que te atrapa por su espectacularidad en pantalla para que 170 minutos se pasen volando. De hecho, con su montaje acelerado, los personajes se mueven por el mundo, haciendo que la aventura se sienta verdaderamente internacional.
Así si bien la saga Misión imposible siempre ha sido una franquicia que viajaba por el mundo: París en Fallout o Dubái en Procolo Fantasma, es en esta que realmente toma su elemento mundial al límite. Los personajes viajan de un país a otro, en ocasiones se reparten en sitios y es a través del montaje que vivimos su tensión al mismo tiempo otro nivel.

Además, es a través de este desenfrenado ritmo y montaje que la película dota a sus escenas de acción de más fuerza. Son grandes, larguísimas y sorprendentes, pero cada minuto en pantalla son una pura gozada. Cuanto mayor sea la pantalla, mayor se podrán vivir. Verlo en IMAX es casi un deber. En específico es importante destacar las dos más espectaculares: Tom Cruise sumergiéndose en las profundidades del océano y una persecución con avionetas. Echaremos de menos ver escenas así de arriesgadas y abrumadoras.
Ese es precisamente el gran truco de la saga Misión imposible: sus escenas de acción realmente…imposibles y que desafían cualquier sentido del cine que tuviésemos. Y Sentencia final no iba a ser menos. Además, en gran medida están impulsadas por la apabullante banda sonora de Max Aruj y Alfie Godfrey. Cualquier persecución, pelea o rescate se siente más colosal por la música que te pasa por encima.
En términos de escenas de acción, es imposible no hablar del gran artífice de todo, Tom Cruise. Cruise vuelve a ser una fuerza de la naturaleza. El actor sigue llevando sus capacidades físicas al límite demostrando por qué es la última gran estrella de cine. Además, en esta película tiene bastante peso dramático que el actor supera con creces, dándole mayor profundidad a Hunt.
Pero Hunt no está solo. Si esta cinta algo decide hacer es tener muchos personajes sobre el tablero. Y aquí es donde gana pero también pierde. En el caso del equipo de Hunt: Ving Rhames mantiene su clásica dulzura, Simon Pegg su carisma, Pom Klementieff sigue siendo igual de misteriosa y Hayley Atwell tiene una presencia en pantalla innegable. Especial mención a Shea Whigham, el fichaje de Tramell Tillman y el regreso de Angela Bassett y Rolf Saxon.

Sin embargo, es también con su extenso reparto que la película pierde un poco. Esto se debe a que para mostrar los peligros de la Entidad en el mundo y el por qué la misión es a contrarreloj, McQuarrie sigue también cómo se vive desde el Pentágono.
Allí vemos a la presidenta junto a demás dirigentes del país. Aunque en un primer momento esto prometía ser una especie de 12 Angry Men con la confianza en Hunt como tema de conversación, lo cierto es que su aporte es casi nulo y su desenlace aún más. Son varias escenas que lo único que hacen es detener el ritmo perdiendo la atención de la audiencia cuando solo queremos ver a Hunt y su equipo tratar de salvar el mundo. Totalmente prescindible. Eso sí, Angela Bassett como la presidenta de EE.UU. hace un trabajo formidable.
Si a eso le sumas la sobre complicación y explicación de la trama hace que algunos momentos puedan parecer dispersos. Ese exceso de diálogo justificando cada McGuffin y movimiento de los personajes afecta al film, son escenas que se te atragantan y perjudican al ritmo narrativo. La película en algunos momentos peca de querer parecer demasiado inteligente, un poco como la Tenet de Christopher Nolan, y es en la explicación que pierde a su audiencia.
No obstante, a pesar del diálogo sobre explicado, sí que considero que en las escenas dramáticas sí que están bien construidas. No es solo una aventura para salvar el mundo, es una aventura de auto descubrimiento de sus personajes. Hunt para remediar sus errores y tratar de devolver esa oportunidad que el mundo le dio, Grace para encontrar su lugar en el mundo, Benji para creer en sí mismo, Luther para cuidar de sus seres queridos y Paris para descubrir que es más que una asesina. Cada uno tiene su respectivo arco y a lo largo de la película crecen.

Además, recuperando personajes y retomando tramas de películas pasadas, Misión imposible: Sentencia mortal funciona como una despedida a la saga. Es un homenaje a casi 30 años de Ethan Hunt salvando el mundo y Tom Cruise jugándose la vida por su amor al cine. Lo cierto es que aunque me parece un tanto forzado que traiga elementos de toda la saga, me funciona como un bonito homenaje a los fans.
Misión imposible: Sentencia final es el final por todo lo alto que una saga de este nivel se merecía. Una película frenética, intensa y divertida de principio a fin que sigue demostrando su hegemonía dentro en el cine de acción. Tom Cruise se despide del mayor regalo que podía darle al cine con una aventura tan real y grande como la pantalla. Puro cine.


