8.4 C
Madrid
miércoles, 19 noviembre, 2025
8.4 C
Madrid
miércoles, 19 noviembre, 2025

La premiere de «Wicked: For Good» conquista la Gran Manzana

La esperada llegada del reparto de la...

El Gobierno se lanza en campaña con “La democracia es tu poder”

Torres presenta la campaña “La democracia es...

La debacle del Nottingham Forest, el próximo rival del Liverpool

Tras una temporada épica consiguiendo clasificarse a...

María Negroni: «Las formas de lucha son enormes, dejen a la literatura tranquila»

La autora presenta sus reflexiones sobre la poesía, abriendo una ventana a sus obsesiones

En Colección Permanente, María Negroni nos invita a recorrer su universo literario a través de una poética íntima y profunda. La autora, reconocida por su vasta obra que abarca poesía, ensayo y narrativa, construye aquí un museo personal en el que confluyen las inquietudes que han atravesado su escritura. En esta conversación, Negroni desvela el corazón de su pensamiento: un espacio donde el silencio y el lenguaje se enfrentan y se abrazan, generando una chispa que ilumina el sentido más profundo de la literatura.

A lo largo de las páginas de este libro inclasificable, Negroni explora la poesía no solo como un género, sino como un territorio en el que la palabra se esfuerza por nombrar lo inefable. En un diálogo con otros poetas, como Paul Valéry y Emily Dickinson, la autora se interroga y nos interpela sobre las preguntas esenciales de la existencia. Colección Permanente no busca respuestas definitivas, sino un modo de habitar esas preguntas a través del lenguaje, la introspección y la escucha.

En esta entrevista, María Negroni reflexiona sobre su proceso creativo, sus afinidades literarias y su concepción del poema como un artefacto verbal capaz de generar un sobresalto en el lector. Habla del poder de la ambigüedad frente a las verdades monolíticas, de la literatura como consuelo y resistencia. Con Colección Permanente, nos ofrece no solo un libro, sino un mapa de su universo poético.

Pregunta: En este libro giras en torno a la poesía, presentas lo que piensas que es. ¿Pero cómo definirías estas páginas?

Respuesta: En mi caso he escrito muchos libros, tengo libros de poesía, tengo 3 novelas, tengo un libro de ensayo y tengo libros inclasificables. Es decir, que constituyen un conjunto. Pero en un momento pensé “todos estos libros que aparentemente son tan distintos entre sí, tienen un núcleo común”, entonces me vino la imagen de un museo. En un museo hay exposiciones temporales, pero además tiene una colección permanente, algo inamovible, la base.

Me propuse escribir un libro sobre lo que los escritores llamamos poética, nuestras ideas sobre la literatura. Todos los escritores tienen una poética. A veces es explícita, si tú quieres saber qué pienso yo sobre la escritura está en este libro. Y ya sabes de donde vengo, cuáles son mi valores, qué me interesa… Hay otros escritores que no escriben su poética explícita, pero está en los mismos versos. Pues la Colección Permanente es un conjunto de todo lo que he pensado amado, querido, odiado y sufrido con la escritura.

«La literatura es preguntar(me) a mi, al mundo y sobre todo al lenguaje. Un proceso interior en el que te das cuenta de qué cosas son importantes.»

P: En este libro hay entrevistas imaginadas a distintos autores, entre ellos a Paul Valéry. Y lo primero que le preguntas es qué significa escribir para él. Te enfrento a esa pregunta ¿qué significa para ti escribir?

R: Es preguntar(me) a mi, al mundo y sobre todo al lenguaje. Las preguntas básicas de la existencia, que todos tenemos. ¿Para qué vivimos? ¿Cuál es el sentido de todo? ¿Por qué nada puede durar? Para mi eso es la escritura, es mi manera de acercarme a esas preguntas, que lamentablemente no tienen respuesta. Es como tener un lápiz al que afilas, le sacas punta y puedes ir afinando esas preguntas. En ese camino vas haciendo un proceso interior, te vas modificando y te das cuenta de qué cosas son importantes, de con qué te identificas, de tus afinidades con otros artistas, pero sobre todo haces una introspección. La escritura es una introspección.

P: ¿Y la poesía? En estas 100 páginas das muchas definiciones pero, ¿qué es la poesía para María Negroni?

R: La poesía es el lugar de la literatura donde quien escribe tiene mayor conciencia de las limitaciones del lenguaje. Esa conciencia se potencia. La realidad es mucho más grande de lo que nosotros llamamos realidad, uno se imagina un periódico, pero hay mucho más. Está tu mundo interior, los sueños, los deseos y todo lo que no sabemos. La poesía, dentro de los géneros literarios en los que no creo, es ese lugar en donde está más claro que la palabra no alcanza para nombrar el Mundo. Los poetas lo saben, trabajan desde la carencia. Tratan de hacer decir al lenguaje cosas que el lenguaje no sabe. Y hay momentos en los que se produce como una chispa, dos piedras que se traban y sale una luz. Y eso es la poesía, esa luz que aparece.

P: Hablas mucho del silencio durante toda la colección, esta ausencia. ¿Cómo llegas al concepto del silencio dentro de la poesía?

R: Casi diría que son sinónimos, porque el silencio es todo para la poesía, es el objetivo. Si pudieramos tener una imagen nos podemos imaginar el silencio como un mar y los poemas o las palabras como islas instaladas en él. Hay modos en que los seres humanos han buscado ese silencio, también fuera de la escritura, por ejemplo con la meditación, ese estado en el que todo se acalla, las palabras y la mente. Ese silencio es un momento de encuentro con algo que no sé nombrar, pero es algo más grande que nosotros, un momento de plenitud interior, de serenidad. Yo diría que todo ocurre para terminar, para lograr el silencio.

«El silencio es como el mar, y las palabras son islas instaladas en él.»

P: ¿Ese silencio lo buscas a través de otros escritores? ¿Cómo lo buscas?

R: Como puedo. La conversación con otros escritores es muy importante porque la literatura no se hace sobre un vacío. Nada empieza de cero porque nos preceden siglos y siglos de literatura. Ayer estaba releyendo una tragedia de Eurípides y digo “está todo acá, ya lo pensaron todos los griegos”.

El diálogo con otros escritores es muy enriquecedor, y además, la escritura es como la otra cara de la lectura. Entonces hay mucho que aprender de lo que ya se escribió. Yo digo siempre que la página vacía no existe. Si tú fueras a escribir ahora un poema, la página no está vacía. Está llena de todo lo que se ha escrito. Vas a ser una brizna en lo que ya se escribió.

P: ¿Y ese maestro que nos presentas también en tu colección es imaginario o real?

R: Es imaginario.

P: Pero de algún lugar ha tenido que salir, como has dicho, no sale del vacío.

R: Elijo la figura del maestro por Emily Dickinson. Hace unos años se abrieron sus archivos en la Universidad de Harvard. Entonces ahí aparecieron cosas, como por ejemplo su correspondencia. Había cartas a las primas que vivían en Boston, también a otros escritores, y amigos de su padre. Y dentro hay 10 cartas dirigidas a un Dear Master. Es interesante porque nadie sabe quién es, hay hipótesis, dicen que puede ser Emerson o un crítico literario, pero no se sabe.

Y las cartas son muy hermosas porque ella dice, por ejemplo: “Querido Maestro, por favor ¿me dice está bien lo que estoy escribiendo?” Y tú piensas “pero si eres Emily Dickinson”, que era una genio. Entonces me dije que tenía que inventarme un maestro y escribirle, y es también un doble al que hago decir cosas.

Fotografía de la poetisa Emily Dickinson. Muejr joven de piel blanca con un moño bajo. Mira directamente a la cámara y está sentada en una mesa. Lleva un vestido de manga larga de color oscuro.
Retrato de Emily Dickinson (1847) | Fuente: Dominio Público (Wikicommons)

P: En el libro hablas de las hipótesis que manejan los autores a la hora de escribir. ¿Para ti cuál es la forma de llegar a la literatura? ¿Tienes un proceso creativo?

R: Yo diría que lo mismo que en toda la vida es una combinación, no es una cosa. Para llegar a crear un poema no solo es lo que haces en esos momentos previos, es tu vida. Había un poeta argentino, Juan Gelman, y él me decía que “la poesía es la ceniza que cae del pucho”, del cigarro. Entonces yo digo que es la vida que se consume.

Si escribes un poema sobre una pérdida amorosa, no es solamente darte un paseo o leer otros poemas. Es también todo lo que has sentido, lo que has sufrido, lo que has pensado, lo que has gozado, lo que ha sido hermosamente feliz. Todo eso, en el momento en que te sientas, está ahí. Prácticamente está todo tu ser. No hay una receta, pero si la hubiera sería como estar en contacto con tu centro, con tu ser más profundo.

P: En estas reflexiones das la definición de Paulo Leminski: “La poesía es un inutensilio”. En este momento que vivimos, en el que todo tiene que tener una utilidad, ¿crees que la poesía tiene que ofrecer algo o simplemente ser?

R: Ser ya es mucho más que producir. Ni siquiera estar, ser. Es como un árbol ¿qué utilidad tiene? ¿Qué le pides? Tengo un libro de poemas que se llama Utilidad de las estrellas. ¿Para qué sirven? Para nada, pero las estrellas son, están ahí en el cielo. Esa cita de Leminski a mí me gusta mucho, porque hay muchas ideas muy equivocadas sobre lo que tiene que hacer no solo la poesía sino la literatura. Parece que tiene que opinar, pero no. Los poetas, que somos seres sociales, podemos opinar y tener un activismo. Pero no el poema. El poema es un artefacto verbal, está hecho de palabras. Lo único que tiene que hacer es producir en quien lee una especie de sobresalto, y eso es enorme.

Somos tan precarios. Vivimos en un mundo enloquecido con una crisis de valores enorme y es muy confuso todo. Entonces ese momento de sobresalto, ese algo nuevo que se produce en ti, busca una reacción. Y la reacción es agradecer, cuando terminas un buen libro das las gracias porque te ha hecho crecer en cierto sentido.

P: Dices que los poetas sois personas sociales, por supuesto vivís en sociedad. ¿Crees que la literatura es un refugio de esta realidad o una continuación?

R: Ni una cosa ni la otra. La escritura va por otro camino, crea un mundo autónomo. No es un refugio, ni terapia, si no fuera escritora el refugio lo buscaría en otra cosa. Uno no busca un refugio donde esconderse de la realidad sino algo que te sostenga para hacerle frente, si no, te pasa por encima. Necesitas un lugar que sería tu centro, que es desde donde resistes.

Sí que lo que yo diría es algo que me dijo otro escritor: “la literatura es un consuelo”. Al principio no me gustó, pero con el tiempo es cierto que lo veo. Hay algo como cuando lloras y alguien viene y te consuela y te abraza. Eso sería, un abrazo.

P: ¿Y alguna vez lo has usado como una forma de escapismo?

R: No, pero porque no se puede escapar de la realidad. No solamente de las cosas horrendas que están ocurriendo en el mundo ahora. Cuando alguien es joven, por ejemplo, tiene problemas afectivos, de identidad, de su propio cuerpo, luego viene la maternidad si es que quieres tener hijos… La realidad está llena de desafíos, no te puedes escapar de eso, te tienes que integrar.

P: ¿Y crees que la literatura puede afectar a la realidad de alguna manera?

R: Creo que la literatura es más modesta. Puede tocar un poquito algunas almas. Que ya es mucho. Cuando alguien te dice que lo que escribes le ha conmovido es algo enorme.
Pero también diría que por su misma naturaleza, por trabajar con las palabras y por ser conscientes de que las palabras son complicadas, haces una cosa muy sutil, que es que impides que el sentido se calcifique. Eso es lo que quieren todos los poderes, que haya un sentido único. Dicen que las cosas son blancas o negras, son buenas o malas, algo monolítico y dogmático. En cambio, la escritura trabaja con el matiz, la ambigüedad, trabaja con lo complejo. Las cosas no son blancas o negras, son blancas y negras. Es un antídoto contra el poder, contra el autoritarismo.

«Las formas de lucha son enormes, variadísimas. ¿Por qué la literatura? Dejen a la literatura tranquila. la lucha no está en escribir»

P: Hablas del poder, tu fuiste estudiante y diste clase en la Universidad de Columbia, y ahora mismo hay un problema con el autoritarismo dentro de las universidades estadounidenses. ¿A través de la literatura se podría luchar contra esto?

R: No a través de la literatura. Las formas de lucha son enormes, variadísimas ¿Por qué la literatura? Dejen a la literatura tranquila. Ahora en Estados Unidos me imagino que algo va a pasar, porque es vergonzoso. No dejar que se matriculen estudiantes extranjeros. Yo misma no hubiera podido estudiar en Columbia si hubiera habido esta normativa entonces. Me imagino que los estudiantes se van a organizar y van a hacer marchas, yo iría a la marcha. ¿Puedo escribir un libro? Puede ser, puedes escribir un artículo sí. Pero eso no es la literatura. La literatura pasa por otro lado, la lucha no está en escribir.

Actualidad y Noticias

+ Noticias de tu interés

El cine como refugio y prisión en ‘Laberintos’

En la turbulenta adolescencia de sus personajes, Charles Burns retrata el cine como espejo de la mente Charles Burns ha sido, desde Black Hole, un gran cronista visual de la alienación adolescente. Reservoir Books ha recopilado su trilogía Laberintos en...

Rita Bullwinkel: «Competir puede ser mucho más íntimo que el sexo»

Golpe de luz explora los límites entre el cuerpo, la mente y la violencia compartida Rita Bullwinkel se sienta frente a mí y, antes de que la grabadora empiece a rodar, se fija en el color de mis uñas. Suelta...

Irene Chikiar: «No buscaba humanizar a Edith Stein, ella es humana»

Una vida entre fe, filosofía y tragedia narrada en una biografía con rigor y sensibilidad histórica Con Judía, filósofa, santa, Irene Chikiar Bauer publica de la mano de Editorial TAURUS la biografía más extensa escrita en español sobre Edith Stein,...

Descubre más desde El Generacional

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo