El festival de cine cutre proyectará más de 20 películas entre explosiones, plagios y delirios cinematográficos
Madrid volverá a convertirse en la capital del cine más disparatado, excesivo y entrañablemente desastroso con la llegada de la decimoquinta edición de CutreCon, el Festival Internacional de Cine Trash. Del 4 al 8 de febrero, el certamen reunirá una programación de más de 20 títulos dedicada al peor cine de acción y, en palabras de la organización, “cosas que explotan”. Una celebración donde todo puede saltar por los aires sin previo aviso ni lógica aparente.
Durante cinco intensas jornadas, el público podrá disfrutar de sesiones gratuitas y de pago repartidas entre mañana, tarde y noche. Las sedes habituales del festival repiten como centros neurálgicos del evento: el mk2 Cine Paz y el mk2 Palacio de Hielo. Además, este año contarán con la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Esta distribución permite combinar proyecciones académicas y actividades especiales con grandes sesiones nocturnas y maratones de fin de semana.
Invitado estrella del caos
Uno de los grandes atractivos de esta edición será la presencia del director alemán Uwe Boll, figura de culto dentro del cine considerado “malo” y a menudo señalado como uno de los realizadores más controvertidos de las últimas décadas. Apodado en numerosas ocasiones como “el Ed Wood moderno”, Boll visitará el festival para presentar cuatro de sus películas más representativas: House of the Dead, Alone in the Dark, Rampage y el montaje del director sin censura de Postal.
Además, el cineasta recibirá el Premio Jess Franco en reconocimiento a toda su trayectoria, que supera el medio centenar de títulos. El galardón destaca su defensa de un cine hecho al margen de las convenciones críticas, rodado con constancia pese al rechazo de prensa y público.

La programación dedicada a Boll incluirá coloquios con los espectadores, convirtiendo sus proyecciones en algunos de los eventos más esperados por los seguidores del festival, que han convertido la interacción con los autores en una de las señas de identidad de CutreCon.
Programación llena de explosiones sin complejos
El director de CutreCon, Carlos Palencia, y el productor, Juan Pérez, han desgranado la programación de este año en una presentación marcada por el humor, los tráilers imposibles y la reivindicación del cine hecho sin complejos. Ambos subrayaron que esta edición es “la más internacional” de la historia del festival, con títulos que combinan acción desatada, errores memorables y auténticas joyas del delirio audiovisual.
La sesión inaugural tendrá lugar el miércoles 4 de febrero a las 21.30 horas en el mk2 Cine Paz con Deathstalker, revisión moderna del clásico de espada y brujería ochentero. La película funciona como homenaje a la fantasía heroica de bajo presupuesto que proliferó tras el éxito de Conan el Bárbaro.
Ese mismo día, la jornada arrancará en la UCM con Megaforce (1982), un ejemplo del exceso visual y narrativo del cine de acción ochentero. Le seguirá el documental Making Megaforce, que reivindica el valor de culto de esta producción. También regresará la sección Mis delirios favoritos, donde el director español Paco Cabezas defenderá su “placer culpable”, Una noche para descuartizar, en un coloquio posterior.
La Sección Oficial a concurso mostrará cuatro títulos inclasificables que competirán por el Premio del Público a la película más divertida. Entre ellos figuran producciones de espíritu amateur, propuestas experimentales y comedias difíciles de catalogar. Estas películas buscan mantener la esencia del festival: celebrar la pasión por el cine al margen de los estándares industriales.
El jueves 5 de febrero destacará la proyección de Alone in the Dark, adaptación del videojuego homónimo dirigida por Uwe Boll. Esa misma noche, la sesión Zombisploitation ofrecerá un programa doble con House of the Dead y La invasión de los zombis atómicos.
Plagios, bigotes y maratones
El fin de semana trasladará la actividad al mk2 Palacio de Hielo, donde se concentrarán algunas de las propuestas más llamativas. El viernes por la noche, el Festival Nits de Cinema Oriental de Vic presentará Jaat, superproducción de acción india protagonizada por Sunny Deol, conocida por sus coreografías imposibles y su desmesura narrativa.
El sábado incluirá sesiones dedicadas al cine de acción internacional de bajo presupuesto, como el programa doble Balas y bigotones. Además incluirá títulos como Ninja Terminator o la producción turca En Büyük Yumruk, célebre por reutilizar sin disimulo imágenes y música de la saga James Bond. También se proyectará Retroceder nunca, rendirse jamás, recordada por su parecido con Karate Kid y por contar con Jean-Claude Van Damme en uno de sus primeros papeles. La sesión golfa de esa noche estará reservada para Postal, de Uwe Boll, en su versión sin censura.
El domingo arrancará con la sesión doble Egotrip, centrada en películas creadas por autores con un desmedido afán protagonista. Más tarde se proyectará Miami Connection, convertida con los años en un título de culto por su mezcla de rock, artes marciales y ninjas.
El broche final lo pondrá la Rambotón, una maratón dedicada a imitaciones internacionales del personaje de John Rambo. El público podrá ver producciones procedentes de Turquía, Indonesia y otros países que reinterpretaron sin permiso las aventuras del veterano de guerra popularizado por Sylvester Stallone.

Entradas casi agotadas
El interés por esta edición ha sido especialmente alto. Según la organización, los abonos para el festival se agotaron hace semanas y varias sesiones presentan ya una ocupación muy elevada. En concreto, el pase de Ninja Terminator está cerca de colgar el cartel de entradas agotadas. No obstante, el público podrá acceder de forma gratuita a las proyecciones celebradas en la Facultad de Ciencias de la Información de la UCM hasta completar el aforo, que ronda las 400 butacas por sesión.
Además de las proyecciones, el festival acogerá presentaciones de libros, como 15 años de CutreCon. 127 comedias involuntarias y Breves apuntes del cine clasificado S (o casi), junto a los tradicionales puestos de merchandising para coleccionistas.
Con esta combinación de humor, cine de culto y celebración colectiva del error cinematográfico, CutreCon 15 refuerza su posición como una de las citas más singulares del panorama cultural madrileño. Este festival demuestra que, a veces, las peores películas pueden ofrecer las mejores experiencias compartidas en una sala de cine.

