El evento volvió a mezclar boxeo y música ante 80.000 asistentes en La Cartuja y 9 millones en Twitch con actuaciones de Myke Towers, Aitana, Melendi y otros grandes nombres
Ni todos los puñetazos fueron certeros ni todos los agudos afinados. La Velada del Año V volvió a mezclar boxeo y música con un cartel que prometía espectáculo. Y lo dio, aunque no siempre como se esperaba.
Los artistas de La Velada del Año V
En ediciones anteriores, La Velada ha demostrado que una actuación puede marcar la historia del evento, ya sea con momentos icónicos como el inolvidable “pachuru, pachuru” de Rosario Flores, o polémicos como el de Anuel AA. Este año, el cartel lo encabezaron figuras internacionales como Myke Towers, De La Rose y Eladio Carrión, acompañados por referentes españoles como Melendi y Aitana, y argentinos con Grupo Frontera.
Melendi arranca siendo memorable y sorprendente
Melendi abrió La Velada ante un público que coreaba su nombre al ritmo de Mi rumbita pa tus pies, que combinó con una emotiva colaboración junto a India Martínez en Con solo una sonrisa. Su carisma y cercanía lograron crear un ambiente festivo, especialmente tras interpretar su icónico tema Tocado y Hundido, y pese a las altas temperaturas que ponían a prueba a los presentes en La Cartuja.
@ibaillanos Melendi e India Martínez, dos leyendas para empezar.
Además, Melendi asombró al traer un segundo invitado, Saiko, quien hizo su entrada triunfal mientras sonaba Eye of the Tiger, la icónica banda sonora de Rocky III. Una elección simbólica que reforzaba la narrativa del esfuerzo y superación tan presentes en la velada.
@ibaillanos INVITADO SORPRESA
La colaboración entre ambos artistas resultó especialmente significativa, ya que reflejó el respeto de las nuevas generaciones hacia sus predecesores. Saiko interpretó su tema Supernova, donde incluye un guiño lírico a Un violinista en tu tejado, cediendo después el protagonismo a Melendi para que entonara este clásico de su repertorio, con versos como:
«No lo entiendo
Fue tan efímero
El caminar de tus dedos en mi espalda
Dibujando un corazón”
Los del Río: “Dale a tu cuerpo alegría… y polémica”
Los del Río ofrecieron un momento de nostalgia y fiesta, con un repertorio centrado en clásicos que marcaron generaciones. Temas como Andalucía no pares de andar funcionaron como un homenaje a la ciudad anfitriona, animando al público a acompañar con palmas y vítores. Sin embargo, fue la inconfundible Macarena la que desató la locura colectiva, con la mayoría de asistentes levantándose para bailar la canción.
No obstante, su actuación también generó críticas por parte de algunos espectadores, que señalaron un repertorio limitado y cuestionaron su inclusión en un cartel moderno. Para algunos, su condición de One Hit Wonder contrastó con la diversidad estilística y la actualidad del resto de artistas.
Grupo Frontera, una actuación popular que no llegó a conectar
Tras el primer combate de la tarde, el Grupo Frontera se encargó de animar al público durante la pausa previa. Algunas de las canciones que más gustaron al público fueron Me Jalo, debido a su popularidad en TikTok y a UN X100TO que tiene en colaboración con Bad Bunny. Sin embargo, a pesar de tratarse de canciones ampliamente conocidas, el ambiente general fue algo frío y se percibió poca participación por parte del público español.
@ibaillanos Esta canción tiene historia.
Artistas urbanos: desde un Eladio Carrión mediocre hasta un Myke Towers impecable
Artistas como De La Rose, Eladio Carrión y Myke Towers representaron la esencia urbana del evento. De La Rose irrumpió con temas como Cobro y Aurora, conectando con un público joven y predispuesto a disfrutar del género.
Eladio Carrión, por su parte, ofreció un espectáculo irregular. Aunque dedicó canciones icónicas como Kemba Walker a Ibai y animó al público a dejar los móviles y vivir el momento, su actuación dejó que desear. Cantó poco, se apoyó excesivamente en el público para completar sus letras y su puesta en escena resultó simple. Además, invitó a subir a una persona del público, cuya voz apenas se escuchó, posiblemente por problemas técnicos.
En contraste, Myke Towers supo cerrar la noche por todo lo alto. Logró mantener en pie y animado a un público que llevaba más de ocho horas en el recinto. Su voz no falló una nota, su energía fue contagiosa y el repertorio, elegido en parte por votación del público en Spotify, fue un acierto total. Sonaron Degenere, La Falda, La Playa y temas míticos de su álbum Easy Money Baby, como Diosa. Su actuación fue, sin duda, la más sólida y brillante de la jornada.
@ibaillanos Myke Towers en La Velada del Año V
Aitana arriesga con una balada
Aitana ofreció uno de los momentos más emotivos de la noche al interpretar Vas a quedarte, una de sus primeras canciones, con la que rindió homenaje a sus inicios tras Operación Triunfo y conectó con sus seguidores más fieles. “Quizás a muchos de vosotros no os apetece nada escuchar una balada ahora, pero a mí me hacía mucha ilusión”, confesó antes de cantarla. El contraste fue notable, y aunque la emoción se mantuvo durante toda la interpretación, pequeños fallos técnicos marcaron la actuación.
@ibaillanos HIMNO.
El sonido se paralizó en varios momentos, sin embargo, Aitana supo recomponerse y tomarlo con humor durante temas más dinámicos como Las Baby’s, llegando incluso a reírse sobre el escenario.
También interpretó 6 de febrero, perteneciente a su nuevo disco Cuarto Azul, y una de las canciones más aclamadas por el público tras su documental en Netflix.
Uno de los momentos más aplaudidos fue el cierre de miamor, cuando cuatro drag queens sorprendieron con un espectáculo de voguing, un estilo de baile originado en la cultura ball de los años 80 y ligado al colectivo LGTBIQ+. Este guiño fue muy bien recibido en redes.

La artista, que a finales de este mes llenará el estadio Metropolitano es solo un ejemplo del nivel musical que hay actualmente en España. La Velada volvió a demostrar que el talento español y latinoamericano está en uno de sus mejores momentos.
En definitiva, todos los artistas aportaron personalidad y variedad a una noche que volvió a batir récord de audiencia con 80.000 espectadores en La Cartuja y 9 millones en Twitch.


