Del viento patagónico al intimismo porteño llega Lisandro Aristimuño
Este jueves 16 de octubre, Lisandro Aristimuño con un primer sold out traerá su universo sonoro a Café Berlín en un formato titulado Íntimos en el Berlín. Un viaje íntimo y profundo por el mundo poético de este argentino, quien deja en cada canción un fragmento de vida.
La música siempre en el corazón
Aristimuño nació el 26 de octubre de 1978 en Viedma, provincia de Río Negro, y pasó su niñez entre esa ciudad y Luis Beltrán, un pueblo rural que marcó su vínculo con los paisajes del sur argentino. Creció en un hogar donde lo artístico estaba presente, su padre músico y director teatral, su madre actriz, lo que cultivó en él una sensibilidad temprana hacia la música y la expresión artística.
A los 11 años comenzó a cantar y tocar en bandas locales, pero su impulso creativo lo llevó a salir del sur, en 2001 se mudó a Buenos Aires, donde empezó a cristalizar su proyecto como solista. Su primer álbum fue Azules Turquesas (2004), lanzado con el sello independiente Los Años Luz, y desde allí empezó a construir un estilo singular que mezcla folclore, pop, rock y electrónica.
Después vinieron Ese Asunto de la Ventana (2005), 39° (2007) y el ambicioso doble Las Crónicas del Viento (2009), este último editado ya bajo su propio sello Viento Azul. Ese disco le valió al artista el Premio Gardel como Mejor Álbum Rock-Pop Alternativo en 2010. En 2012 lanzó Mundo Anfibio, trabajo con colaboraciones destacadas como Ricardo Mollo, Hilda Lizarazu y Boom Boom Kid.
Creación en conjunto y apuesta a la producción
Su producción continuó con Constelaciones (2016) y luego, más recientemente, con Criptograma (2020). En 2023 publicó El rostro de los acantilados, un disco que muchos señalan como un punto de madurez, explora paisajes sonoros amplios, combina electrónica y atmósferas orgánicas, y reafirma su voz como autor reflexivo. En ese álbum trabajó con varios invitados como David Lebón, Pedro Aznar, Tweety González y Lucas Martí, entre otros.
En su carrera, Aristimuño ha mantenido la independencia como bandera, edita con su propio sello, produce sus discos, experimenta versiones reimaginadas de sus temas y no teme mutar. Él mismo decía: “Siempre voy mutando y cambiando cosas”, refiriendo a que no se encasilla, sino que deja que su obra evolucione según los tiempos y sus inquietudes personales.
Se espera que la noche sea mágica como cada acorde que lleva impreso en cada canción, un momento para conectar y sentir la música con el corazón.

