‘No soy eterno, baby’ cantó el joven argentino de 19 años con una madurez y seguridad únicas
Milo J presentó La vida era más corta en el Movistar Arena de Madrid con un concierto de más de dos horas, entre folklore argentino, pogos y momentos íntimos junto a su público español.
El escenario, que olía a incienso desde antes de que sonara la primera nota (y con varas escondidas por los laterales), convirtió el Movistar Arena en una especie de ritual íntimo y algo oscuro que acabó desatando a los fantasmas que Milo lleva bajo de la piel.
Con Bajo de la piel daba comienzo el concierto a las 21:00h. clavadas de la pasada noche lluviosa y fría de Madrid. Junto con un maniquí descabezado, Milo entraba en el escenario del Movistar Arena, con gesto serio y enfadado. Con un cuchillo clavado en la espalda, comienza a pegar a este muñeco hasta derrotarlo en el suelo. Como si necesitara exorcizar algo antes de poder cantar con más garra y dar así comienzo al concierto.
Un concierto de más de dos horas y casi 40 temas, donde apenas se gastó tiempo en otra cosa que no fuera gritar los temas del argentino.

Al poco de empezar, el argentino dio por primera vez las gracias a su público por recibirle una vez más en la ciudad de Madrid. Una ciudad que, «aunque no sea muy expresivo, es muy especial para mi».
En tus brazos, siempre en tus brazos
Y menos mal que Milo se considera poco expresivo, porque el concierto bailó entre el desahogo más profundo y la fuerza explosiva de sus temas, en un equilibrio perfecto. Pese a su juventud, el cantante ha sabido hacer evolucionar su sonido en su último álbum La Vida Era Más Corta. Ofreciendo un sonido más profundo y elaborado, centrado en el folklore argentino, siendo protagonista en esta nueva etapa del artista.
Al grito de «aguante folklore», Milo daba paso a temas como Lucía o Radamel. Y no solo eso, en temas como Niño o Cuando el agua hirviendo, el artista fusiona la tradición con lo urbano, con letras pegadizas pero con ritmos tradicionales.
Y es que lo que ha conseguido Milo J es bastante único y especial: pese a su flequillo recién cortado, sus grillz en los dientes, sus cambios de vestuario y su forma de hablar pausada y tímida, el cantante ha puesto en pie a la capital española con temas que parecieran no poder identificar a un público no argentino.

Para que luego digan que los jóvenes no escuchan música «de verdad»
En definitiva estamos ante un cambio en la escena musical y Milo J será uno de sus protagonistas. Ahora vemos como artistas como Bad Bunny, Trueno y ahora Milo J, evolucionan su sonido más «comercial» hacia uno más centrado en sus raíces (como bien actualizó Rosalía en 2017). Experimentando con sonidos, mezclas e instrumentos más arraigados en sus países y dándoles una nueva forma.
Anoche, el Movistar Arena acogió a un total de siete músicos que acompañaron a Milo. Acompasándole en sus temas más acústicos, pero también con sus Bizarrap Sessions. El violín, los timbales y la flauta travesera fueron instrumentos protagonistas. Que acompañaron en los saltos y los pogos de la chavalería presente en la pista del palacio. Para que luego digan que los jóvenes no escuchan música «de verdad».
Volviendo al concierto, se escucharon temas de todo tipo: su nuevo disco al completo, combinado con clásicos como M.A.I, su primera canción que se volvió número uno, y encima en España. El cantante pidió que se apagara la luz para que todo fuera alumbrado por las linternas de los móviles.
El chaval de 19 años que colabora con Silvio Rodríguez y Mercedes Sosa
El concierto iba llegando a su final y su gente lo sabía. Cada vez se despegaban del suelo con mayor facilidad, pero antes llegaba el momento más íntimo de la noche. Pero que no fue el único. Luciérnagas, su tema que más ha explotado en redes sociales es una colaboración con Silvio Rodríguez. Sí, aunque parezca inimaginable una mezcla así.

Antes de cantarla, se retiró su dentadura dorada, «por respeto a mi abuela». Y comenzó a cantar uno de los versos más desgarradores al grito de: Te veo, te sueño, te extraño… Seguida de esta, llegó Jangadero, un regalo con el que Milo acerca a las generaciones más jovenes a artistas de alto nivel y trayectoria como lo fue Mercedes Sosa. Importante remarcar, que un chico de su edad sea capaz de lanzar temas con estos artistas y convertirlos en absolutos éxitos en reproducciones, es algo que consiguen muy pocos.
Milo J, o al que también podemos llamar «puente generacional», es ese artista que quieres que tus hijos escuchen. Sin olvidarnos, por su puesto, de su esencia más desenfrenada y esa lengua suelta con la que finalizó el concierto, con sus temas más reales. Como Rara vez, BZRP Music Sessions #57 y No hago trap. El Movistar Arena saltó por completo estas canciones, animados también por el artista, que se despidió con un sincero: «Buenos gente nos vemos, chao».

En definitiva, un chico humilde y profundo, capaz de poner en letras las inquietudes y deseos de lo que significa ser joven hoy en día, diciendo en voz alta lo que muchos solo se guardan Bajo de la piel. Rara vez se ve algo así: alguien que, aun cuando dice que No es eterno, se deja el alma en cada tema, y hace que ese Niño del sur del mundo, termine siendo el espejo de toda una generación.
La gira que comenzó en Sevilla, continúa el domingo 18 de enero en Barcelona. Y finalizará el 19 de enero en el Roig Arena de Valencia.

