El artista de Aranda de Duero desveló detalles sobre futuros proyectos y anunció su actuación del 26 de junio en el festival Noites do Porto
Un chascarrillo sobre la lluvia y el frío, una neverita portátil y una entrada al ritmo de Superestrella de Aitana fueron suficientes para que Carlos Peguer y Mariang Maturana (La Pija y la Quinqui) recibiesen la ovación de casi 1500 jóvenes en el auditorio de Palexco. Los asistentes esperaron más de una hora para conseguir los mejores asientos —gratuitos hasta completar aforo— para la grabación del podcast que se emitirá mañana, domingo 28 de junio. En esta ocasión, la única diferencia fue que el estudio de siempre se había sustituido por la emoción del directo en A Coruña.
Entre apartamentos y recuerdos
El auditorio no tardó en llenarse de aplausos cuando Barry B salió a escena. Sentado al lado de la Pija y la Quinqui, el artista regaló una charla repleta de cotilleos y anécdotas. Aunque para escuchar el grueso de sus confesiones habrá que esperar al lanzamiento del episodio en sus plataformas, Barry B aprovechó la cercanía del formato live para repasar los hitos de su carrera, comentar episodios graciosos de su pasado con compañeros de la escena musical actual, además de admitir que preferiría ser visto desde la faceta de artista y explicar los procesos creativos detrás de su música.
La tierna mención a su novia
Como parte de su faceta más personal, no pudo evitar hablar de su pareja, la cantante Gara Durán, con la que comparte techo y trayectoria. Además de dedicarle buenas palabras, pidió un aplauso del público para ella y confesó algunos entresijos de la convivencia en el día a día. A su vez, relató orgulloso la historia detrás de sus proyectos comunes, como el single Una casa en el Teide, y dejó alguna que otra pista sobre el rumbo y las fechas del próximo lanzamiento.
El dardo a la industria musical centralista
Fieles a su identidad, Mariang y Carlos Peguer no desaprovecharon el micrófono para abrir debates incómodos, pero necesarios: la visión de la vida del influencer, las grietas de la meritocracia y el esfuerzo de construir una carrera desde abajo. En un panorama musical que a menudo peca de mirar solo a Madrid, el podcast volvió a mostrar oposición al centralismo cultural, rompiendo una lanza a favor de la resistencia periférica de artistas como el DJ y productor Baiuca, que fusiona la música electrónica con el folclore gallego.
¿Más Pija o más Quinqui?
El programa en la ciudad herculina sentó a Barry B en el banquillo para hacerle la famosa pregunta: «¿Eres más Pija o más Quinqui?». Tras la respuesta, llegó el momento fan de la tarde, en el que el público fue el gran protagonista. Atendiendo al llamamiento en redes que se había hecho a los espectadores para pedirles que se vistieran lo más Pija, Quinqui o de Zalando que pudiesen, los mejores de ellos —algunos más conocidos que otros— tuvieron la oportunidad de subir a escena con los podcasters entre vítores del resto de oyentes. Definitivamente, entre ironía y chistes sórdidos, consiguieron paliar la lluvia del pasado 25 de junio con el mejor analgésico que la juventud coruñesa pudo pedir: la risa.


