23.7 C
Madrid
domingo, 11 octubre, 2026
23.7 C
Madrid
domingo, 11 octubre, 2026

‘Mirar el mar’: mirar la vida en profundidad según Pablo Echart

A través de 56 microrrelatos, el autor mira a los ojos a la vida con gran intensidad y relata su magia desde la más pura cotidianidad

El nuevo libro del catedrático y escritor abraza lo más simple y a la vez complejo de cada instante de la existencia.

En pocas páginas, y a veces incluso en pocas líneas, Pablo Echart condensa el sentido infinito de un instante. La literatura que propone el autor es profundamente humana y necesariamente apela a la propia experiencia de cada lector.

Es difícil no encontrar un poco de sí en cada microrrelato. En esa esencia humana que hábilmente dibuja a partir de cortas escenas.

La particular forma de mirar de Echart queda encarnada en cada uno de los narradores. Mirar el mar es en su conjunto una antología de formas de ver la vida. La inmensa mayoría de microrrelatos se articulan alrededor de una única psíque: un único punto de vista que reflexiona, siente y da pistas al lector sobre el mundo en el que vive y la forma en la que lo afronta. El lector rápidamente tiene la oportunidad de fundirse con aquello que lee.

Pablo Echart es catedrático de Humanidades en la Universidad de Navarra y su actividad docente está ligada al cine y a la escritura y análisis de guion. La narración así lo refleja. Llenos de escenas y diálogos, los microrrelatos se convierten en pequeñas piezas capaces de evocar imágenes, construir personalidades y esbozar el universo de cada personaje.

A buenos entendedores, pocas palabras

Mirar al mar propone un pacto con el lector donde la etiquetas sobran y la lectura, más allá de comprenderse, se vive. Cualquier palabra resultaría banal a la hora de intentar nombrar los sentimientos cada microrrelato contiene. El autor no lo dice y al lector no le hace falta ponerle nombre porque ambos lo saben, porque ambos, de alguna manera, los encarnan.

Los relatos son, a su vez, capaces de representar la complejidad del razonar humano hasta en los momentos más simples. Afrontar un recuerdo de un amor pasado que amenaza con desestabilizar la felicidad de un nuevo comienzo. Encontrar en un abrazo infantil de un hijo la salvación de una día más de condena en la cárcel de la monotonía.

La carga emotiva se ancla a la realidad y no cae un cursilerías, pues está construida desde una fina sensibilidad que abraza la contradicción.

Si bien en entre sus páginas Mirar el mar recoge mil maneras en las que el amor a la vida se manifiesta -amistades, compasión, duelos, los hijos y los padres, las pasiones, etc-, no teme en reproducir la cara B de la vida: la vergüenza, la decepción y la nostalgia se dibujan también entre sus páginas y conviven sin conflicto con todo lo demás.

La complejidad pierde así su connotación negativa y se presenta con toda naturalidad como parte connatural y necesaria de la existencia. Hay que admitir, no obstante, que el tono de cada remate es esperanzador. Como si el propio Echart hiciese así un manifiesto de la visión que tiene de la vida.

Universos contenidos

Mirar al mar se lee rápido pero se olvida lento. Con cada final queda una sensación extraña. Como si tiempo que toma pasar página no fuese suficiente para hacer el duelo por el universo que se queda atrás. Los personajes son completos y sus relaciones envolventes por lo que con poco Echart dice mucho.

Portada Mirar el mar de Pablo Echart Editorial Acantilado
Portada Mirar el mar de Pablo Echart | Editorial Acantilado

Cada microrrelato es una ventana a un universo tan extenso como efímero. La imaginación es alentada por el autor, quien deja la interpretación abierta al lector. Cada historia puede tener tantas capas y aristas como cada uno lo desee, pero para encontrarlas es necesario agudizar la sensibilidad que permite reconocer lo extraordinario en lo común.

Por eso, en cierta medida, Mirar el mar es una invitación a ejercitar los sentidos, a desacelerar la vida y a tener una disposición casi artística frente a lo que nos rodea.

LA CARRERA

Por la mañana, su padre sale de casa antes para acercar el coche y llevar a Irene y a Águeda al colegio. A los pocos minutos, cuando se aproximan y detienen las asombrosas luces amarillas, las hermanas salen del portal. Águeda, con esa sonrisa que deja ver sus dientes inmaculados, corre hacia su padre todo lo deprisa que se lo permiten sus piernas mientras grita «¡Aitaaaaaaa!», como si no le hubiera visto durante meses.

Cinco o seis segundos es lo que tarda en llegar a sus brazos. Cinco o seis segundos que hacen bueno, para él, lo que queda del día. Cinco o seis segundos que dan forma en su
memoria a un recuerdo imborrable.

Extracto de Mirar al mar tomado de acantilado.es

La editorial Acantilado acompaña a Pablo Echart, quien ya había participado en antologías de microrrelatos, en su debut en solitario. Lejos de ser de uno de los tantos que quedan relegados a la estantería, este breve libro promete ser de aquellos que cualquier día, en solitario o en compañía, se vuelven a consultar para sentir una vez más la calidez y la intensidad que de sus letras emanan.

Actualidad y Noticias

+ Noticias de tu interés

Belén Segarra: « A veces solo necesitamos algo que nos haga detenernos y volver a nosotros»

En Mi libro de yoga, Belén hace un recorrido por su experiencia con el yoga, la depresión y el reencuentro con el yo La artista valenciana debuta con una novela gráfica que no solo recoge la historia de cómo se...

‘El alma poética sin límites’: La poesía de un escultor

La obra de Takamura Kōtarō La editorial Satori hace una selección de poemas y ensayos de Takamura Kōtarō, un autor y escultor pionero en la modernidad japonesa. Takamura Kōtarō nació en el seno de una familia acomodada en Tokio en 1883....

Últimos días de la Feria del Libro de Madrid: cómo aprovecharlos

Conozca la programación destacada de los últimos días de 85.ª edición de la Feria del Libro de Madrid La gran feria literaria que anualmente reúne a cientos de personas alrededor de sus pintorescas casetas y sus diversas actividades, se dispone...

Descubre más desde El Generacional

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo