Sylvia Plath | Fuente: Estate of Gordon Lameyer; courtesy of the Lilly Library, Indiana University
Con la nueva edición de La campana de cristal y Cartas a mi madre, es obligatorio volver a visitar la mente y las invenciones de Plath
Sylvia Plath (1932-1963) es una de las escritoras más admiradas del siglo XX. Su talento natural para la escritura se vio desde temprana edad, y obtuvo reconocimiento por sus habilidades en escritura creativa mientras estudiaba en la Universidad de Smith. Aunque su trabajo más extenso es su repertorio de poemas, su única novela, La campana de cristal, es su trabajo más conocido.
Hay algo que se despierta en el lector cuando terminadeleerLa campana de cristal, y más aún, si esa una temprana edad, y aún más aún, si el lector, es lectora. ¿A qué se debe esto?
En realidad, la respuesta es demasiado simple, y es que pareciese que hay un hilotransversal que conecta a las mujeres de diferentesgeneraciones. Este hilo imaginario pasa directamente por la narrativa de Plath, la aplaca, la envuelve, y continúa hacia delante, llegando a nuestro siglo XXI.
Sylvia Plath en Paris, 1956. | Fuente: Gordon Lameyer. Photograph courtesy of Lilly Library, Indiana University, Bloomington, Indiana.
¿Has estado dentro de la campana de cristal?
Sylvia Plath sí que estuvo dentro de ella, y durante mucho tiempo. Tanto, que acabó con su vida.
La campana de cristales una novela semiautobiográfica que podría ser catalogada como autoficción. En ella, Plath narra la vida de Esther Greenwood, una prometedora estudiante de Lengua Inglesa que se traslada a Nueva York gracias a una beca que encontró leyendo una revista de moda. A pesar de que le concediesen aquella oportunidad, Esther nunca está satisfecha con sus logros.
Una vez en Nueva York, descubre una sociedad que repudia a las mujeres y su vida comienza a desmoronarse, a meter el pie, sin darse cuenta, en esta campana de cristal. Sus pensamientos y sus vivencias le hacen caer en una gran y profundadepresión, que abarcará la mayor parte de la novela.
‘La campana de cristal’ Versión ilustrada | Fuente: Penguin Random House
Hay diversos factores por las que Estherquedaatrapadadentrode lacampana. Sin embargo, unas brillan mucho más que otras. Tal y como dice Aixa de la Cruz en el prólogo del libro: “Si algo deja claro La campana de cristal es que la crisis mental que sufre su protagonista obedece a presiones sociales y culturales muy precisas. Estherenferma porque es mujer, o porque la quieren mujer, solo mujer, cuando ella quiere ser muchas cosas más”
Cuando esto se cuenta, siempre se dice en pasado. O se piensa en pasado. Se cree que aún no hay un cierto grupo –cada vez más minoritario– que quiere que las mujeres solo sean mujeres y nada más. Plath estuvo intentando publicar la novela durante mucho tiempo, pero la calificaron de “juvenil, alarmante y exagerada”, y a ella, la tacharonde histérica.
Algo de eco hace hacia la concepción de la literatura escrita por mujeres de este siglo.
“Para quien está en la campana de cristal, vacía e inerte como un bebé muerto, el mundo es la pesadilla. Una pesadilla. Me acordaba de todo”
¿Qué es la campana de cristal?
Como tal, una campana de cristal es un artefacto que funciona para proteger y/o exhibir objetos. Sylvia utiliza esta metáfora para representar la sensación que invade a Esther –un reflejo, una representación de sí misma en su ficción– al sentirsecompletamenteaislada del mundo que la rodea.
De esta forma, Esther–Sylvia– está dentro de una campana de cristal, en un lugar donde todoelmundo puede ver lo vulnerable que se siente, las inseguridades que sufre, su decaimiento mental; esto, expuesto al público, pues la campana es transparente. Además de ser visible, al estar encerrada, todos sus pensamientosobsesivosrebotan en las paredes creando un eco de sí mismos.
La campana de cristal no tiene puertas, ni ventanas. Es un lugar donde las paredes son inexistentes, pero a la vez existen. Además, la campana de cristal se mueve contigo, es un parásito, un virus que puede ser mortal. Al igual que nada sale de allí una vez que tiene a su víctima dentro, nada ni nadie más puede unirse a ella. Con esto claro, Esther –Sylvia– está atrapada entre cristales y pensamientos.
“En cualquier sitio estaría debajo de la misma campana de cristal, fermentándome en mi propio aire malsano”
Sylvia Plath | Fuente: Jane Baltzell Kopp
“El problema que no tiene nombre”
La campana de cristal es considerado por muchos como un texto feminista temprano. Inspeccionando con detalle la obra, nos encontramos ante lo que Betty Friedan (1921-2006) llamó “el problema que no tiene nombre”, introducido en La mística femenina; la frustración de comprobar que la sociedad ignora las necesidades de la mujer, la locura y el suicidio como una forma de escapar de la propia imagen femenina.
Betty Friedan acuñó este término para describir la insatisfacción y la falta de realización que muchas mujeresexperimentaban a pesar de vivir vidas aparentemente cómodas y conformes con las expectativas sociales de la época. Estas mujeres, (a menudo amas de casa de clase media en la década de 1950 y principios de la década de 1960), se encontraban atrapadas en roles restrictivos y sentían una profundadesconexión con sus propias identidades y deseos.
Esther Greenwoodexperimenta de manera similar esta sensación de desconexión y frustración en su vida. Tal y como muchas mujeres de la época, se enfrenta a las expectativas tradicionales impuestas a las mujeres en cuanto a roles de género y vida familiar. A medida que avanza la historia, la sensación de Esther de estar atrapada bajo una «campana de cristal» se intensifica, simbolizando la presión y las restricciones sociales que la envuelven.
La locura y el suicidio, como se exploran en la novela, pueden interpretarse como formas de escapar de esta opresión. La desconexión de Esther con la sociedad y la lucha contra las expectativas de género contribuyen a su angustia emocional. La «campana de cristal» se convierte en una metáfora de la alienación y la presión social que lleva a muchas mujeres a experimentar un conflicto interno profundo.
Sylvia Plath y Ted Hughes en Inglaterra, 1956 | Fuente: Harry Ogden, 1956. (Courtesy Mortimer Rare Book Collection, Smith College, Northampton, Massachusetts)
Hay salvación: se puede escapar de la campana de cristal
Aunque parezca lo contrario, Plath enseña que sí que existe una salvación para una mujer atrapada. Enseña que existen herramientas que personas como ella pueden tomar –aunque parezcan invisibles– para romper esa cristalera y escapar del eco de su propio pensamiento.
En dos de los puntos clave del libro, Esther –Sylvia–, nuestra protagonista, escucha cómo su corazón late al ritmo de dos palabras, repetidas según el susurro de su pulso cardíaco: “Soy, soy, soy”.
Estas palabras no están elegidas al azar, ni mucho menos. El famoso I am, I am, I amde Sylvia Plath expresa el deseo corpóreo que siente por vivir, aunque sus actos y pensamientos demuestren lo contrario. El cuerpo habla solo, tanto, que arranca lo más profundo del subconsciente, aunque no queramos que lo haga.
La primera vez que esta repetición aparece es cuando Esther está aprendiendo a nadar, y la sensación de estar al borde de la muerte le proporciona una revelación sobre la vitalidad y la fragilidad de la vida. Cada I am es como un grito de afirmación de su propia existencia en un momento en el que está confrontando la posibilidad de su muerte. La repetición subraya la urgencia y la intensidad del momento, como si Esther estuviera intentando agarrarse a la vida con todas sus fuerzas.
Cada uno de los momentos en los que se repiten,marcanun punto en la vida de Esther donde la muerte o la autenticidad se vuelven temas centrales. I am se convierte en una especie de mantra, una declaración de la presencia y la identidad de Esther en momentos críticos de su vida. Una afirmación existencial. Esther vive, Sylvia vive, aunque no quiera hacerlo, sigue aquí.
Una última disección e introspección en la mente de Plath: Cartas a mi madre
Muchas veces una carta puede ser incluso más reveladora que un diario. En su diferencia, uno se dirige a alguien que sabe a ciencia cierta que existe, que va a leer sus pensamientos, por lo cual, lo que encontramos en una carta son las cosasque uno está dispuesto a decir, y en un diario, las que no.
Visto así, un diario puede sonar mucho más atractivo, pero hay un aspecto a considerar antes de comparar una carta y un diario, y es el destinatario. Nadie contaría lo mismo a una persona que no conoce, que a una persona a la que tiene la mayor confianza posible.
‘Cartas a mi madre’ de Sylvia Plath | Fuente: Penguin Random House
Las cartas que SylviaPlath dirige a sumadre, Aurelia Plath, en Cartas a mi madrecubren los años más decisivos de su vida; desde el ingreso en la universidad, en 1950, hasta unos díasantes de su suicidio. En sus páginas no solo vemos los sentimientos que Sylvia Plath está dispuesta a expresar a su madre, sino que vemos cómo la escritora madura y pasa de ser una niña a una mujer.
En estos textos nos entrega el testimonio viviente de sus años de convivencia con TedHughes, su emergente carreraliteraria, su experiencia en la maternidad, y sus últimos momentos de angustia antes de tomar la decisión de acabar con su vida. Es un sentimiento muy agrio el saber que, en su última carta, Plath estaba dispuesta a visitar a una doctora para poner riendas a su malestar.
“Quiero vivir y sentir todos los matices, tonos y variaciones de experiencia mental y física posibles en mi vida”
Sylvia intentaba apartarse de lo que se suponía que era ser una mujer en la época; quedar relegada al hogar, al marido y a los hijos. Por eso se afanó en destacar en el ámbito artístico y académico con desesperación, pero también era debido a que esa era su forma natural de expresarse, la más fácil para ella: La artística.
“Si ser neurótica es decir dos cosas mutuamente excluyentes en el mismo momento, entonces soy endemoniadamente neurótica”
Aunque por su final podamos pensar que Sylvia Plath jamás escapó de la campana de cristal, lo cierto es que gracias a sus escrituras pudo levantar –aunque fuese momentáneamente– aquella jaula transparente que la asfixiaba. Plath no tuvo miedo de escribir ninguna idea de las que se pasaban por su cabeza, aunque su mundo no estuviese preparado para escucharlo, lo que subraya su valentía y su compromiso con la autenticidad.
A pesar de que su tiempo no siempre estuvo listo para recibir y comprender plenamente su visión, sus escritos han perdurado y han influido en generaciones posteriores, desafiando y expandiendo las nociones convencionales sobre la mujer, la depresión y la creatividad. En este sentido, su legado literario ha sido una forma de liberaciónduradera de aquella campana de cristal.
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