Un burka por amor, de Reyes Monforte, es un relato de amor basado en una historia real que muestra la realidad del régimen talibán
Basada en hechos reales, Un burka por amor, de Reyes Monforte, narra la historia de María Galera, una joven mallorquina que tras enamorarse de un afgano, se ve atrapada durante años en el afganistán talibán. La novela es un viaje a un país en el que la libertad desaparece tras cruzar la frontera, y en el que la protagonista luchará por sobrevivir. Publicado en 2007, Un burka por amor convirtió a Reyes Monforte en un fenómeno editorial, vendiendo más de un millón y medio de ejemplares.
Una vida por amor
La novela comienza con la relación entre María, una joven española que se muda a Londres para comenzar su vida adulta, y Nasrad, un afgano quince años mayor que ella que, a pesar de no estar muy apegado a su país, sí lo está a sus creencias y círculo social. Lo que es un flechazo inicial se convierte en el punto de partida de su historia. María deja su vida tal y como era y se sumerge en la de su marido sin resistencia: se mudan juntos, se convierte al islam, comienza a llevar el hiyab, tiene un hijo, y abraza una religión y una cultura que no cuestiona. A pesar que la novela subraya que Nasrad no presiona a María para que se adapte a su vida, el trasfondo de la historia muestra que su relación está condicionada por la fuerte dependencia de María hacia su marido.
La importancia que tiene Nasrad también es destacable en comparación con la que le da a su familia. María pasa siete años sin mantener contacto con ellos, a pesar de que les considera lo más importante de su vida. Pero esto contrasta con su negativa de recurrir a ellos hasta en los momentos más desesperados. Su aislamiento, motivado por su independencia y no dejar que su familia conduzca su vida, la conduce a una gran soledad y marginalidad de la que, de nuevo, solo puede rescatarla su marido.

Atrapada en Afganistán
La experiencia central del libro es la estancia de María en Afganistán junto a su marido. En su primer breve viaje, María viaja sin ser consciente de las diferencias culturales ni la situación del país. La falta de información contrasta con el profundo impacto que debería causarle este entorno, pero, sin embargo, lo único que parece inquietarle es la posibilidad de separarse de su marido.
Este anticipa ya el choque cultural que luego vive en su segundo viaje, motivado por la salud del padre de Nasrad. A pesar de que su marido le advierte del conflicto del momento en Afganistán, de nuevo por amor, María se embarca en un viaje que pronto se convierte en una larga estancia involuntaria: el conflicto y la pérdida de su documentación motivan que durante cuatro años María se enfrente a las condiciones de vida del país y se tenga que adaptar a la situación.
Kabul y Mazar- e Sharif son los escenarios de esta aventura en la que tanto María como Nasrad y su familia sufren carencias, represión y una vulnerabilidad extrema. Sin embargo, resulta inevitable cuestionar las acciones de la protagonista, quien, pese a su deseo constante de huir, es incapaz de tomar cualquier decisión que la separe de su marido.

María no contacta con su familia y se resigna a su destino hasta que, con su tercer embarazo y viviendo una situación límite, se ve obligada a pedir ayuda. María finalmente consigue escapar con sus hijos a España con la ayuda de las autoridades españolas y a su contacto con el programa radiofónico Cinco lunas de Reyes Monforte. Sin embargo, menos de dos meses despúes, María decide regresar con su marido- llevando también a sus hijos-. Esta controvertida decisión abre un debate sobre la dependencia emocional, las prioridades y la responsabilidad materna.
La vida bajo el régimen talibán
El punto más sólido del libro es la narrativa del día a día de las mujeres bajo el mandato de los talibanes, así como las normas a las que se ven sometidas. Las más destacables son prohibiciones a la hora de vestir, de ser independientes, del acceso a la educación y la falta total de derechos. La autora combina escenas de la vida doméstica en las que María no está tan expuesta a la situación que reina en el país, junto a episodios que sí dejan entrever la inseguridad, la escasez de recursos y las imposiciones en las que se ven atrapados.
Por otro lado, es muy relevante la descripción de las situaciones personales de las mujeres bajo este sistema. Podemos conocer sus preocupaciones, sus ilusiones, su día a día, los vínculos que forman entre ellas, sus costumbres, sus tradiciones… Esto permite que el lector se sumerja de lleno en el relato de un régimen que impacta en todos los niveles de la vida de los protagonistas, y que genera una profunda empatía.

La voz de Reyes Monforte
Reyes Monforte, periodista y autora de novelas como Una pasión rusa (ganadora del Premio de Novela Histórica Alfonso X el Sabio) y La diva, narra la historia desde una perspectiva que mezcla la objetividad periodística con una narrativa empática y humana. La autora consigue transmitir con transparencia la naturaleza del contexto y honrar el testimonio de una historia real.
Sin embargo, la novela también contiene algunas lagunas narrativas, como el aprendizaje de María del idioma local, la enfermedad del padre de Nasrad -motivo inicial de su segundo viaje que luego desaparece en la narrativa-. También son llamativas las menciones intermitentes de su hijo Abdullah. Estos elementos crean una sensación de discontinuidad que afecta a la inmersión en la historia. Esta sensación también se ve enfatizada por la manera en la que se narra la evolución psicológica de María. Al ser más descriptiva que introspectiva, no permite al lector seguir sus pasos ni su toma de decisiones.
Una mirada necesaria a una realidad actual
Un burka por amor recoge un testimonio muy relevante para comprender la situación de las mujeres bajo el régimen talibán desde una perspectiva íntima y personal. La novela también permite reflexionar sobre la identidad, la dependencia emocional y el amor incondicional. Sin duda, es una lectura que sigue siendo muy relevante y necesaria, y ofrece una mirada a una realidad que a veces pasa desapercibida.

