Isabel Coixet da vida al libro de relatos de la escritora italiana Michela Murgia
Un libro de cuentos sobre enfermedad, esperanza, vida, muerte y amor, transformado en largometraje gracias a la dirección de Isabel Coixet. Una compilación de historias en una sola trama que no te dejará indiferente.
Tres cuencos
En Tres cuencos. Rituales para un año de crisis (Altamarea, 2025), publicado en Italia como Tre ciotole. Rituali per un anno di crisi en el año 2023 por la editorial Mondadori, Michela Murgia presenta doce historias diferentes, pero con varios asuntos en común.
En algunos de ellos habla sobre el amor, como en Hasta que la muerte o en Recalculando ruta, donde un hombre tiene que reconquistar la ciudad donde vive ya que todos los sitios le recuerdan a su expareja y tiene que volver a revisitarlos para que le vuelvan a pertenecer y no le recuerden constantemente a ella.
También en relatos como Expresión intraducible se habla de la salud, ya que Michela presenta a una mujer a la que han detectado cáncer y tiene que convivir con ello; o la salud mental específicamente en Gracias por las flores, en la que la autora presenta dos jóvenes que se autolesionan.
En Sensación de nausea convive una mezcla de estas dos temáticas, ya que se nos presenta a una mujer que, desde que lo dejó con su pareja, tiene una relación difícil con la comida y, para hacer las paces con ella, recurre a tres cuencos para llevarlo mejor.
Todos estos relatos, independientes, pero con toques comunes entre sí, hablan de una transformación tras diferentes tipos de crisis. Nos muestra relaciones diferentes (familiares, de pareja, de amistad…), con diferentes preocupaciones y diferentes vidas. Pero en todas se puede mirar el lado bueno de alguna manera y encontrar la esperanza.
Tres adioses
En Tres adioses, Isabel Coixet ha tratado de unir estas historias independientes en una sola trama. Marta (Alba Rohrwacher) y Antonio (Elio Germano) son una pareja que acaba de romper. Se narran sus vidas tras esta ruptura, lo que hace que cada uno se relacione con algunos de los relatos de Tres cuencos.
A Marta le diagnostican cáncer, trata de rehacer su vida sola, pero está triste. Harta de esta situación, coge la vida desde otro punto de vista, experimenta más el día a día, aprende cosas nuevas, aprovecha más el tiempo, conoce a más personas y tiene una mejor relación con la comida.
Por su lado, Antonio sigue con su restaurante, ya que es un gran chef de éxito. Sin embargo, ama todavía a Marta y con ayuda de una amiga, trata de superarla revisitando todos los sitios que le recuerdan a ella en los que estuvieron tanto juntos. Una historia de esperanza, de no tener miedo a vivir y a sentir, y a aprovechar el tiempo que tenemos, porque no es finito.
Grandes creadoras
Michela Murgia fue una escritora, política, columnista y crítica literaria italiana. Murió en 2023, meses después de publicar Tres cuencos, su último libro. Recibió el Premio Dessi, el Premio Campiello y el Premio Mondello; y escribió obras como La acabadora, Instrucciones para convertirse en fascista o Y la iglesia inventó a la mujer.
Tras quedar cautivada con su escritura, Isabel Coixet, además de escribir el prólogo de Tres cuencos, decidió crear la película Tres adioses, cambiando el título a la obra original. Isabel Coixet, directora, guionista, escritora y productora, ha sido galardonada con varios Goyas y otros premios desde sus primeras creaciones hasta día de hoy. Algunas de sus largometrajes más conocidos son Mi vida sin mí, La vida secreta de las palabras, La librería, Un amor y Cosas que nunca te dije.
De las páginas a la gran pantalla
Tanto Tres cuencos como Tres adioses son obras necesarias de leer, ver, disfrutar e, incluso, llorar. A pesar de que en el libro se divida en relatos y se subdivida la trama, en la película se compactan muy bien estas historias, se da un sentido común y se entienden los cuentos en un mismo contexto.

Cada una tiene algo especial, pero consumir ambas es una experiencia completa. Tan diferentes y a la vez tan similares. Michela engancha con su prosa, nos hace participes de la trama, nos sumerge sin dudas en sus historias. Al igual que Isabel, que nos hace empatizar con sus personajes y hace de esta historia, tranquila y bella, un camino que no quieres que se acabe.
Tanto Tres cuencos como Tres adioses son obras necesarias en su sector, que se dan la mano y que te ayudan a completar unas historias más esperanzadoras y delicadas. Un libro y una película que no te dejarán indiferente.


