23.1 C
Madrid
lunes, 27 abril, 2026
23.1 C
Madrid
lunes, 27 abril, 2026

Veintiuno: “Una banda continuista en esencia, con cambios para no aburrir”

El grupo toledano estrena nuevo sencillo, Troya, en una quedada en el Planetario

Hablamos con Diego Arroyo, Pepe Narváez, Yago Banet y Rafa Pachón, integrantes de la banda de indie Veintiuno, sobre sus nuevos proyectos, su último tema Troya y sobre los conciertos que han hecho y harán en toda la península en estos meses.

Troya

Pregunta: ¿Cómo surgió Troya, el nuevo single? ¿Qué significa para vosotros? ¿Qué queréis transmitir con esta letra?

Diego Arroyo: Troya es una canción que aparece porque hubo un momento del año pasado en el que subimos al Planetario a grabar una cosa e hicimos algo, como personas muy frustradas y muy enfadicas que somos, que era reírnos de todas las personas que tenemos alrededor. Con eso, apunté una frase que me hizo pensar mucho sobre el momento en el que estábamos.

Estábamos en un año en el que a la banda le estaban sucediendo cosas muy guays, pero también muy difíciles. Nos acercamos a un par de retos bastante bestias. Y salió lo más parecido a una canción feliz que creo haber escrito en años. Creo que la letra tiene algo muy esperanzador que normalmente no escribo desde ahí. Y en lugar de bloquearlo, que es lo que intentaría, y convertirlo en algo muy serio y algo reflexivo, dejé que fluyera. Enseñe la canción pensando que iba a ser una cosa que iban a decir “puag” y creo que fue Yago que dijo que le encantaba el estribillo y dije “ah, pues igual hay algo aquí”.

Quedada en el Planetario

P: Habéis hecho una quedada el miércoles 22 en el Planetario para estrenar Troya. Una quedada con una ubicación en un principio secreta en la que dejasteis unas pistas para que los fans adivinaran y luego fueran ese día a esa la hora. ¿Cómo ha sido crear toda expectativa, esta idea? Y, ¿cómo ha sido ver por primera vez las caras de vuestros fans cantando por primera vez esta canción?

Pepe Narváez: Ha sido algo muy bonito. La idea nos la contaron nuestros mánager y Diego. Al principio, yo le veía bastantes lagunas porque la gente no sabemos. Porque era el no vamos a decir dónde es, vamos a ir con instrumentos, sin pedir permiso. Es como, ostras, que miedo da cuando haces algo que no has hecho nunca. Cuando estás ahí y ves que han llegado cientos de personas e, incluso, pasaba la policía y giraba. Era como están dejando tocar. Fue precioso porque es algo que nunca habíamos hecho.

Diego: Ponía Yago en los comentarios “muchas gracias a las fuerzas de seguridad por no venir”.

Rafa Pachón: Fue como un acto de fe. Además, en las dos direcciones. Porque ellos no sabían si íbamos a aparecer y nosotros no sabíamos si iba a haber alguien. Fue muy bonita esa confianza mutua de quedar en un sitio como antes, como quedamos en un sitio a una hora, no hay comunicación entre las dos partes y confiamos en que vamos a estar ahí.

Pepe: Como cuando no existían los teléfonos.

Diego: Había algo en la idea de si alguien siente el compromiso de seguir lo que haces y de ofrecerte. Al final, estamos en un momento maravilloso de la banda en el que sacas entradas y la gente en las compra, sacas camisetas y la gente las desea, sacas discos

Este disco es el que más hemos vendido nunca en la historia de la banda.

Hay un momento en el que lo mercantilizas todo, en el que inevitablemente, al final esto es un trabajo, acabas convirtiendo esto en un intercambio de bienes por servicios. Este tipo de gestos a mí personalmente me gustan mucho porque le devolvemos algo a la gente que nos sigue. Si tú tienes el compromiso de seguirnos y de seguir lo que hacemos, cuando podamos, cuando tengamos un hueco, cuando haya una excusa, cuando haya una excusa bonita o un aniversario de que nos han robado un montón de dinero, algo divertido, vamos a devolveros algo por todo el tiempo que nos habéis prestado atención. El tiempo de las personas valen mucho, hoy más que nunca. Creo que es guay ofrecer algo a cambio de nada.

Vidas pasadas

P: Habéis sacado otros singles más o menos hace poco, Pide un deseo por mí, Puñaladas y Vidas pasadas. ¿Podéis hablar un poco de estos singles?

Diego: Vidas pasadas y Troya tiene una rima muy bonita porque las grabamos a la vez y los videoclips los grabamos a la vez. Porque nosotros venimos estableciendo una narrativa conforme a la historia del disco que sacamos el año pasado sobre dos personajes de Delirio y Equilibrio, que está muy inspirada por el mito de Eurídice y Orfeo. Eso se va filtrando en todas las letras, está en todas las canciones.

Decidimos llevarlo un paso más allá y los últimos dos vídeos rodarlos juntos, a la vez, porque al final contar una historia en un videoclip te limita mucho porque una canción pop dura tres minutos y medio y no puedo, pero dos canciones son siete minutos. Nos llevamos a todo el equipo a rodar a Toledo, a nuestra ciudad, y contamos una historia a través de esos dos vídeos, que están continuados en todo: su lenguaje cinematográfico, en toda la historia y en sus personajes a lo largo de esos dos vídeos. Ha sido una experiencia muy guay, creo que nunca habíamos hecho una cosa así y ha sido muy estimulante. Casi volvemos locos al equipo, pero muy guay.

La balada de Delirio y Equilibrio

P: Hace un año que sacasteis vuestro último álbum, La balada de Delirio y Equilibrio, ¿cómo veis este álbum desde la perspectiva de ahora y a vosotros desde ese momento, vuestra evolución desde hace un año hasta ahora?

Diego: Es que girando se pasa el tiempo volando. Hoy hace 370 días.

Yago Banet: Cinco años ya de Corazonadas.

Pepe: Yo diría que nos veo un poco más asentados. Al final, como todo cuando vas haciendo cambios o vas evolucionando.

Tenemos que ser una banda que sea ciertamente continuista porque somos nosotros, pero tenemos que cambiar para que no aburra.

Nosotros, cuando escuchamos música, queremos que nos sorprenda alguien, pero no mucho. Cuando vi el disco completo dije «hay muchas cosas diferentes, pero creo que hacen un cúmulo completo, una foto, una esfera de lo que somos hoy en día«. Me siento más cómodo, más seguro, en esa esfera hoy que hace un año. Un año de girar, un año de ver que la gente acoge las canciones.

Rafa: El disco remata un camino que empezamos en El arte de perder, que fue aproximar el sonido del disco al sonido de la banda en directo, que ya en El arte de perder lo conseguimos un poco y ya con este disco sí creo que se ha asentado esa idea de que la banda suena como el disco y el disco suena como la banda. Es el camino al que estábamos destinados y el que vamos a seguir.

El proceso creativo

P: ¿Tenéis un proceso creativo específico o cada álbum o cada canción es diferente? ¿Hacéis primero la letra, os juntáis, la hacéis todos juntos, por separado…?

Diego: Es como una PYME de desquiciados donde se van volcando ideas que casi todas son un no hasta que una es un . De las canciones es verdad que intento enseñar a los chicos las canciones que a mí me gustan de las que escribo. Luego, hay un proceso en el que se va notando cuáles son estimulantes y cuáles no para trabajar, aunque a veces hay cosas que a mí me gustan mucho, pero igual no es muy la banda, igual está un poco fuera. En ese sentido, se va formando un corpus que decidimos todos juntos, producimos y desarrollamos.

A partir de eso, acaban sucediendo un montón de cosas. De pronto diseñamos una estructura de luces y la fabricamos para la gira o hacemos toda la dirección artística de los videoclips hacia dónde queremos que vaya. Descartamos muchísimas ideas de trabajo porque por algún motivo de que a lo mejor hay una idea increíble que tuviste en 2022, pero no tenía sentido para ese momento y alguien dice “os acordáis de que hace como tres años hablamos de hacer esto y ahora en realidad se podría hacer”.

Estamos todo el rato volcando cosas. Hay otras cosas que se tiran y que no se pueden hacer, pero alguien las guarda ahí y se acaban rescatando. Es muy frustrante porque probablemente haya nueve noes por cada sí, pero es muy estimulante. Porque cuando llegas a algo lo has peleado tanto que es muy gratificante.

Una gran evolución

P: ¿Veis una evolución de cómo estáis ahora a vuestros inicios? ¿Las fases que habéis pasado para llegar hasta aquí?

Yago: Claro. Antes tocábamos fatal, ahora tampoco increíble, pero… [risas].

Rafa: Hoy tocamos aceptable, hemos aprobado.

Yago: La experiencia te da puntos. Hemos tenido la suerte de poder tocar un montón a nivel directo. Es que, si nos comparamos a nosotros mismos de hace X años, nos matamos, yo no quiero ver nada. Pero si lo viera, sí que me daría alegría de estás trabajando en ello y vas a llegar a un punto si sigues tocando.

Yo estoy muy contento de la evolución que hemos ido teniendo, sobre todo porque es muy nuestra. Porque, como decía Diego, al final Diego y Pepe se han currado una estructura, Rafa hace el sonido… Sí es cierto que lo que alguien ve desde abajo, es nuestro. Intentamos externalizarlo todo lo que no se puede hacer, pero todo lo que internalizamos a mí me da orgullo de que es nuestro y la gente que ve un show desde abajo está viendo algo propio.

Diego: Veo algo muy bonito en lo que ha dicho Yago y es el camino. Nosotros, que soñábamos con ser músicos y artistas. Tú piensas que venimos de una ciudad en la que no existía nada más que un referente de artista que hubiese llegado a profesionalizarse. Pero nosotros llevamos desde críos mirando las estructuras que llevan: qué será eso, la escenografía que han montado aquí cómo será, cómo será eso… Hay un camino precioso que hacemos desde la abstracción.

Hace tres o cuatro años vimos a un artista, mucho más grande que nosotros en ese momento, que descargaba de su furgoneta unas luces. Alguien dijo “están plegadas, no se puede llevar unas luces en gira, no podemos llevar…” y de pronto, en ese momento, se abre una conversación. ¿Ponemos luces? No podemos, no caben, dónde.

Ese proceso interno de vivir que dos años después, cambia el ecosistema interno y dices “espérate, que ahora igual podríamos, si articulamos esto, si vamos en este tipo de vehículo, a lo mejor podemos diseñar esta movida”. Eso es increíble, esa evolución que desde fuera solo es llevar unas luces nuevas, en la manera que nosotros tenemos de trabajar es fascinante. Porque hemos aprendido a hacer cosas, a hablar con cierto tipo de proveedores o de profesionales, a aprovechar herramientas que teníamos nosotros académicas para ponerlas en el sitio, es increíble. Es un viaje muy guay.

Yago: También es la mente de un loco porque cuando tú ahora vas a un show y ves unas luces, por ejemplo, ya no solo estoy viendo unas luces, estoy viendo unas luces y después paralelamente diciendo “aquí hacen falta tres personas para descargarlas, este tipo de vehículo, este tipo de energía, este tipo de tal”. Te fijas en esas cosas porque las has hecho o has formado parte del proceso de hacerlas y ahora te vuelves un poco loco. Si no, creo que ni te lo plantearías.

Diego: Es una intrahistoria que es igual de fascinante que la escritura de canciones, pero la damos por hecho muchas veces. A mí me parece muy estimulante contarte que quería contar a través del lenguaje visual de un vídeo en un videoclip que tiene tonos cálidos contrapuesto con el siguiente en tonos fríos con el complementario y la narrativa de dos personas que acaban saliendo juntos del infierno, pero al final acaban por no entenderse y la persona que no puede girarse porque en el momento en el que se gire la otra persona vuelve al infierno. Pero, en el fondo eso es muy exuberante, pero es igual de estimulante que estar “oye igual podemos conseguir hacer esto en directo igual, podemos conseguir construir esto”. Hay pocas veces que alguien crea que eso sale de dentro de la banda.

Pepe: Yo creo que sí podríamos decir que el éxito de la banda o que el éxito que yo veo en la banda es que hemos conseguido cuatro personas que tenemos realmente tendencia obsesiva hacia algo y que encima nos gusta la música. Que cada vez que hay una chispita, empieza a surgir un rebote entre todos. Es lo que hace que lleguemos a cosas que a lo mejor hace seis años no podríamos haber llegado. Pero no porque no quisiéramos, sino porque no estamos en el punto o de conocimiento o de incluso confiar en ti.

A veces es lo de parálisis por análisis, no puedo hacer eso, pero sí puedes, empieza poco a poco.

Lanzamos una idea y a lo mejor ese año no es, pero lo que dice Diego, alguien se queda con ello y a los tres años “os acordáis de esa movida que habíamos pensado, ahora la podemos hacer” y entonces la rescatamos.

Diego: Hubiéramos querido hacer un evento con fans hace tres o cuatro años, pero no hubiera venido gente. De pronto allí, esperando el otro día 300 o 400 personas en el Planetario. Una idea acaba siendo real cuando de pronto sientes que es una cosa inmaterial que puede realizarse. La mayor parte de las veces es tirarle la idea a otro. Es horroroso.

Pepe: Es duro. Ahora parece bonito, pero es duro el día a día.

Diego: Hay una cosa de convencer y de la otra persona que tiene casi la obligación de decirte “me encanta, me encanta, me encanta, se cae”. Aquí, en este punto se cae. Lo remontas, tienes que ir a otra y eso es todo el rato.

Pepe: Hay que ser realista, igual tienes una buena idea de cada diez. Pues es la que introduce que tienes que filtrar.

Yago: Programas un mail para seis meses después y volvéis a hablarlo.

Salas y festivales

P: Ya habéis hecho conciertos y tenéis programados próximas fechas. ¿Qué tal vuestras sensaciones de estos conciertos? ¿Qué os lleváis de ver cómo vuestros fans os vean en vivo?

Yago: En marzo hemos hecho salas, entonces es una trampa.

Rafa: Porque ha sido muy guay.

Yago: Porque ahí paga la gente que quiere ir. Es algo muy bonito porque ahí la gente se reserva un día, incluso viajes, hoteles, horas en coche, para verte exclusivamente a ti. Ahora empezamos la época de festivales, donde la gente es otro tipo de concepto de público. Ya no es que la peña vaya a verte a ti, sino que a lo mejor son sus vacaciones, sí van a verte a ti de paso porque quieren ver a no sé quién o quieren verte a ti y de paso ven a otra persona. Pero son un escaparate increíble los festivales. Y estamos en un país donde hay muchos.

La verdad que es súper guay también sobre todo por los compañeros, porque ves a un montón de ellos. Ves a un montón de compañeros entre bambalinas, que está superguay, y da mucho pie a “pues súbete” y te calientas y te subes o puedes invitar. Es lo más bonito. Te lo pasas muy bien con los compañeros, pero el público es otro. Hemos estado tramposos porque hemos tenido nuestro público y para nosotros eso es lo mejor. Y ahora tienes que enfrentarte a un público que tienes que convencerlo.

Rafa: A mí hay una cosa que me mola mucho del público y es que en primera fila hay mucha gente que recuerdas y muchas caras que recuerdas. Incluso en diferentes ciudades, las mismas personas. Encuentras una familia de gente que te sigue y que recuerdas que los ves en primera fila.

P: ¿Tenéis algún ritual o alguna tradición antes de empezar los conciertos? ¿Algo que os de suerte?

Rafa: Un grito de guerra. Hay un grito de guerra cambiante.

Pepe: Hay que sacar un poco la energía.

Rafa: Casi siempre estamos todos juntos, pero separados en el sentido de que la cabeza la tengo puesta en el show y estamos nerviosos dando vueltas por el camerino. Y sí que es cierto que, justo antes de salir a tocar, sí que nos reunimos un poco todos, incluido si hay alguien invitado en el camerino, le unimos a ese grupo.

Yago: Con nuestro equipo técnico. Como vas viajando, es un equipo grande y se forman un montón de chistes internos. También nuestro grito de guerra es juntar todos esos chistes y empezar a decirlos.

Rafa: Es verdad que también tenemos un ritual que siempre es que leemos el setlist. Aunque sea siempre, da igual, pero es un repaso del set. Estamos citados todos ahí como el momento de “se ha acabado ya el jangueo, ahora al show”.

Próximos proyectos

P: Habéis colaborado con muchos grupos como Love of Lesbian, Siloé, La MODA. ¿Con qué grupo o cantante os encantaría sacar una canción?

Rafa: La lista es interminable.

Diego: A mí me gustaría hacer un llamamiento a Manolo García porque yo escribí Pide un deseo por mí muy inspirada en una canción de El Último de la Fila y quiero decirle en todos los medios de comunicación “Manolo, sé que estás liado, escúchate el tema, tienes una carta en el buzón, hablamos tío”.

P: No sé si podéis hablar de algún próximo proyecto, si tenéis algún single por sacar, si tenéis algún pensamiento de álbum…

Diego: Hay un algo. Un algo continuista con el algo que sacamos el año pasado, que probablemente sirva de marco para las canciones que estamos sacando. Estamos ya en fechas que habría que ir contándolo. Estamos trabajando para algo, nos estamos partiendo los cuernos para hacer algo increíble.

El camino

P: ¿Cómo esperáis que vuestros fans reciban vuestros próximos proyectos?

Diego: No espero absolutamente nada.

Pepe: No hay nada peor en la vida que las expectativas porque nunca se van a cumplir.

Diego: Ojalá que disfruten lo que estamos presentando y estamos planteándoles y que se queden, pero es que las expectativas, entiendo que en general, pero en este trabajo te destrozan. Porque compites contra toda la mitología de todo lo que ha sucedido y todo lo que querrías que sucediera. Es mejor ir haciendo y fluir.

P: ¿Qué le diríais al Veintiuno de los inicios? ¿Un mensaje a vuestros yos de hace unos años?

Yago: Una colleja y que siga.

Diego: Nada. Porque el camino que nos ha traído hasta aquí es un camino en el que nadie nos dijo nada.

Pepe: No frenes. Aprieta. Sigue tocando.

Rafa: Seguir y seguir. Yo creo que es la clave de todo. Seguir, currar mucho. Y aceptar que muchas veces las ideas que tú crees que son maravillosas, puestas en el papel luego no son tan maravillosas, y eso no te tiene que quitar el espíritu de luchar por lo tuyo.

Actualidad y Noticias

+ Noticias de tu interés

Ternura y deseo lésbico en la poesía de Sara Torres

Por el Día de la Visibilidad Lésbica, recomendamos los poemarios de la autora asturiana Publicados por La Bella Varsovia, esta trilogía poética compuesta por Conjuros y cantos, Phanstasmagoria y El ritual del baño es un viaje que reúne a mujeres,...

Nerea Pallares teje en sororidad con las palilleiras en ‘Punto de araña’

La primera novela de Nerea Pallares, de la mano de Libros del asteroide Punto de araña es una novela coral ambientada en Camariñas, un pueblo gallego poblado por los hombres que viven en la mar y las palilleiras que trabajan...

‘Marcelino’ y los decires de los hombres

Bibiana Collado Cabrera vuelve con esta novela sobre amores y silencios De la mano de Pepitas, la escritora castellonense vuelve con Marcelino. Decires de un hombre, una novela sobre amor, memoria, lenguaje, sexo, dificultades y familia. Marcelino Marcelino es un hombre de...

Descubre más desde El Generacional

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo