Recopilamos los desfiles y las últimas tendencias de una de las semanas más importante en el mundo de la moda
París no solo es la capital de Francia, durante esta semana ha sido la ciudad de la moda tras la Fashion Week de París AW 26-27. Marcada por el retorno de figuras icónicas y la consolidación de nuevas direcciones creativas. Durante siete días, las principales casas de lujo francesas han presentado colecciones que priorizan la sastrería estructural y una paleta de colores sobrios, con el borgoña como color predominante. Desde los desfiles de Saint Laurent y Dior hasta el cierre de Chanel, la pasarela parisina ha vuelto a ser el punto de encuentro de figuras del cine y la música internacional.
Tendencias
En esta semana, le hemos dicho adiós definitivamente a los logos brillantes. La tendencia del “Lujo silencioso” ha destacado al igual que el color Borgoña o Cherry Red siendo el protagonista absoluto. Las prendas clásicas como abrigos de lana pesada, cuellos extremadamente altos y hombreras afiladas han sido clave. En Loewe, hemos visto texturas que engañan al ojo. Materiales que parecen orgánicos pero están impresos en 3D, y pieles tratadas para parecer papel. Además, en Saint Laurent ha regresado el traje sastre masculino adaptado al cuerpo femenino, pero con un toque nocturno: transparencias y encaje bajo las chaquetas y pendientes muy extravagantes.
Las marcas más reconocidas
Chanel fue el gran cierre, donde Matthieu Blazy ha consolidado su visión para la marca con una colección que juega con los códigos clásicos, tanto con las perlas como con el estampado tweed que define a la marca, pero los deconstruyéndolos. Hemos visto conjuntos de punto calado con cuentas y una reinterpretación del famoso bolso 2.55 de Chanel. Balenciaga con Pierpaolo Piccioli se ha centrado en una belleza arquitectónica, con vestidos que parecen esculturas flotantes. Dior con Maria Grazia Chiuri destacó por sus tutús voluminosos y accesorios inspirados en la naturaleza, como tacones que parecen hojas de nenúfar. Bajo la Torre Eiffel, Saint Laurent reinventó el esmoquin con sastrería masculina y hombreras XL. El histórico regreso de Bella Hadid y el minimalismo nocturno definieron la colección. Schiaparelli sigue siendo la reina del surrealismo, presentando cuerpos que «se ocultan y se revelan» a través de cortes imposibles y dorados magnéticos.
Las caras más conocidas
Como cada año, han asistido muchísimas celebridades a los desfiles. Con estrellas del cine, como Anya Taylor-Joy y Jennifer Lawrence que fueron musas en Dior. Zöe Kravitz y Michelle Pfeiffer destacaron por su elegancia en Saint Laurent, mientras, Bella Hadid volvió a las pasarelas tras un largo retiro, convirtiéndose en el momento más icónico del desfile. La cantante Chappell Roan ha sido la gran sorpresa, asistiendo a desfiles como Acne Studios y Vivienne Westwood con maquillajes teatrales que han robado todo el protagonismo. Además, Jennie para Chanel, con un look de punto transparente, que ya es viral. Jisoo hizo lo propio en Dior y Rosé en Saint Laurent, todas ellas integrantes de Blackpink.
Momentos icónicos
En el desfile de Vivienne Westwood, la novia final no llevaba flores. Sostenía un ramo de rábanos reales con tierra incluida. Fue una protesta visual contra la industrialización agrícola y un homenaje al origen de la marca. Por otro lado, Stella McCartney llevó a cabo su desfile rodeada de caballos blancos y negros corriendo libres por la arena. Fue un momento de conexión animal que dejó a Anna Wintour y al resto de invitados sin palabras, reforzando su mensaje de moda libre.


