La feria de streetwear reúne a 17.000 personas en un mismo espacio y consolida su fenómeno entre la Generación Z
El streetwear ha sido el protagonista este último fin de semana en Madrid. La séptima edición de Scrapworld se celebró los pasados 25 y 26 de abril en el pabellón 8 del recinto ferial del IFEMA. La feria congregó a la escena urbana nacional en un evento que fusionó moda y música, consolidándose un año más como el sitio de referencia para el latest fashion.
Lo que fundaron Carlos Martín (@bycalitos), Miguel Antón y Juan Villegas en 2019, en una habitación de hotel como un espacio de compraventa de zapatillas, ha alcanzado su culmen casi siete años después. En esta séptima edición, la feria ha crecido en todas sus dimensiones, no solo por el espacio donde se ha realizado, también por las marcas que han asistido y los artistas que han actuado.
Esta evolución es un reflejo directo de la transformación del propio streetwear. La feria ha dejado atrás su concepción original como punto de encuentro exclusivo para el resell de zapatillas. Como explicó el propio Carlos Martín en una entrevista para ‘El Mundo’ las sneakers han ido perdiendo peso relativo frente a la magnitud global del evento. El calzado ha trascendido y al igual que su alcance, a día de hoy el evento se relaciona más con una generalización de la moda urbanwear.
Sobre esta transformación del evento, Carlos Martín también mencionó que este año jugaban con un presupuesto que oscilaba desde los 800.000€ al millón. Una inversión que se ha traducido en una apuesta de mayor envergadura. La feria ha logrado reunir tanto a firmas internacionales como a marcas emergentes y veteranas que, un año más, han reafirmado su compromiso con el proyecto. No obstante, en esta edición se ha notado la ausencia de nombres clave dentro del sector, como Coldculture, Hand over, Sisyphe o Scuffers.
Scrapworld se ha pasado el juego
Como si de un videojuego se tratase, la gamificación ha sido el eje conductor del evento. La temática de este año, Planet Scrapworld, ha estado presente en todos los aspectos. Los asistentes no solo podían disfrutar de juegos en algunos puntos del espacio, también algunos stands ofrecían actividades para entretener al público. Estas oscilaban desde una puja para conseguir camisetas hasta jugar a la petanca, pasando por un circuito de karts.

El público también ha podido disfrutar del cartel más grande que ha tenido la feria hasta ahora. Al igual que en la moda, la programación musical de este año ha sido una simbiosis de distintos intérpretes. Entre artistas consolidados, como Yung Beef o Fernando Costa, y otros más «emergentes», como Vreno YG. Además, la música no se ha limitado únicamente a los conciertos. Durante las dos jornadas, el ambiente ha estado arropado por diversos DJ sets que han mantenido la energía en todo momento.
En un reciente comunicado, la organización del evento ha confirmado el éxito de esta edición. A su tenor esta edición ha alcanzado una facturación estimada de entre 2,25 y 2,5 millones de euros. Además, ha registrado un récord de asistencia con 17.000 personas, con un gran triunfo entre la Generación Z.
Estas cifras consolidan, una vez más, a Scrapworld como un referente para la escena urbana nacional. Así lo expresó Carlos Martín, quien, a través de una publicación en la red social Instagram, aseguró: “Creo que ha sido la mejor edición, la verdad”.


