Este 2023 se cumplirán 10 años desde el fallecimiento de María de Villota, una piloto de automovilismo que sufrió un accidente que le acabó causando la muerte
Desde que nació, María de Villota vivió rodeada de este deporte, ya que su padre, Emilio de Villota, fue piloto de numerosas categorías de automovilismo incluyendo la Fórmula 1. A los 16 años participó en su primera competición de karting, la cual ganó. Desde ahí, comenzó a centrarse en el objetivo de llegar a ser piloto de Fórmula 1.
Su sueño se cumplió el 18 de agosto de 2011, cuando hizo su debut en un monoplaza de Fórmula 1 en un test en el circuito de Paul Ricard con el equipo Lotus Renault, siendo la primera mujer en subirse a un Fórmula 1 en seis años, así como en la primera española en la historia. Ella afirmó que quería seguir con ese equipo como piloto de reserva en la siguiente temporada. Sin embargo, en 2012 se confirmó que sería la tercera piloto del equipo Marussia.

El accidente de María Villota
En la mañana del 3 de julio de 2012, María se subía al monoplaza de Marussia para participar en una prueba aerodinámica en la previa del Gran Premio de Gran Bretaña. La prueba iba a ser, supuestamente, muy sencilla. Se trataba de una prueba en línea recta, por lo que no tendría que haber ninguna complicación.
El Marussia tuvo un fuerte impacto contra una rampa de uno de los camiones del equipo. Su hermana (y jefa de prensa), la cual le acompañaba, gritó sin consuelo que si su hermana se había muerto.
María tuvo que someterse a una operación en Cambridge para tratar las heridas que le habían quedado en la cara y en la cabeza. En el accidente perdió su ojo derecho y quedó en coma durante cuatro días. Un mes después, ya en Madrid, le dieron el alta, pero le aseguraron que iba a seguir teniendo que hacerse revisiones periódicas debido a las secuelas en el cerebro que el accidente le había provocado.
El año después del accidente
A pesar del accidente, María no paró su vida. Durante todo el año después del accidente, se dedicó a ayudar a niños con enfermedades neurológicas y a mujeres que habían sufrido violencia. Además, dejó su historia plasmada en un libro: La vida es un regalo.
Tristemente, María de Villota falleció el 11 de octubre de 2013 debido a todas las secuelas que le había dejado el accidente el año anterior.
El «Legado de María de Villota»
El «Legado de María de Villota» es una iniciativa creada por la familia de Villota y la Fundación Deporte Joven del Consejo Superior de Deportes, de la que María había sido nombrada vicepresidenta II. Según la página oficial del legado: El “Legado María de Villota” tiene como objetivo prioritario favorecer la realización de los programas solidarios “Primera Estrella”, “Fórmula 1 Kilo”, los “Hogares María de Villota” el “Comedor social San José” y el “Cottoolengo del Padre Alegre”. Desarrolla otras actividades, entre las que destacan el ciclo de conferencias “Lección de Vida”, la “Milla María de Villota”, el “Torneo de Tenis María de Villota” ambos en Santander, las “IBP Tenis Series”, la “Jarama María de Villota” y los “Premios María de Villota”.
Otros pilotos como Carlos Sainz Jr o Fernando Alonso han querido llevar el «Legado de María de Villota» en su propia carrera deportiva. Carlos Sainz Jr fue nombrado embajador del “Legado María de Villota” en 2016. Carlos se emocionó al recibir este puesto, y agradeció a la familia por darle la oportunidad de llevar el legado de alguien que había estado presente en sus primeros años de carrera. Además, lleva la estrella característica de María en el casco desde hace ya muchos años.
En definitiva, María de Villota se convirtió en un ejemplo a seguir para todas las niñas cuyo sueño era y es llegar a ser piloto de las mejores categorías del automovilismo. Es por ello que nunca se olvidará su historia y siempre nos acordaremos de ella en días como el 8 de marzo.


