El asturiano vuelve al podio tras resistir de manera magistral a los ataques del Red Bull de Sergio Pérez
Max Verstappen ha logrado en Brasil una nueva victoria, tras dominar una vez más una carrera de principio a fin. Sin embargo, todas las miradas se han centrado en la vibrante lucha que nos han brindado Fernando Alonso y Sergio Pérez en las últimas vueltas de la carrera. El piloto asturiano ha aguantado numerosas vueltas al Red Bull del mexicano tras gestionar de manera sensacional la distancia y devolviéndole el adelantamiento en la última vuelta. Les acompaña Lando Norris, que ha vuelto a quedar segundo con su McLaren.

Caos en la salida y bandera roja
La carrera fue caótica desde el inicio. En la vuelta de formación, un fallo mecánico en el Ferrari de Leclerc provocó que se fuese contra las barreras y no pudiese comenzar la carrera. En la salida, un fuerte choque entre Kevin Magnussen y Alexander Albon provocó una bandera roja para limpiar todos las piezas que se habían depositado en la pista. Lando Norris aprovechó la mala salida de los dos Aston Martin y se colocó segundo antes de la salida del coche de seguridad.

Tras media hora de parón, la carrera se reanudó sin incidentes. Verstappen mantuvo la primera posición y Alonso adelantó a Hamilton para colocarse en tercera posición. Sergio Pérez siguió con su remontada y pudo pasar a los dos Mercedes sin muchas complicaciones.
Pobre ritmo de los Mercedes con el neumático medio
Tras un primer stint con el neumático blando llegaron las paradas en boxes, donde la mayoría de los pilotos apostaron por el neumático medio. Tras las paradas, los Mercedes fueron fácilmente adelantados por Lance Stroll, Carlos Sainz y hasta por Pierre Gasly. El equipo británico tenía un gran déficit de velocidad punta respecto a sus rivales, lo que les convertía en presa fácil para ellos. Además, acusaron mucho desgaste de neumáticos, por lo que tuvieron que gestionar gran parte de la carrera. Ya con el neumático medio, Alonso y Pérez mostraron una previa de lo que iba a ser su lucha en las últimas 20 vueltas de la carrera, con Pérez acercándose cada vez más a un Fernando Alonso que, cuando vio que el mexicano se acercaba demasiado, dejó de gestionar para empezar a meter tiempo al Red Bull.

Alonso logró lo que parecía imposible para volver al podio
Tras la última parada, Pérez comenzó a mostrar un ritmo incontestable con su Red Bull, recortando varias décimas por vuelta al Aston Martin de Fernando Alonso que parecía no tener más ritmo que el que el español estaba mostrando.

Tras ponerse a menos de un segundo del piloto asturiano, este comenzó con su exhibición sobre cómo gestionar la distancia, abriéndose lo máximo posible en las curvas para salir con mejor tracción que el piloto mexicano y llegar a la recta de meta con suficientes metros de por medio para que Checo no le adelantase. Tras quince vueltas de defensa, Sergio pudo adelantar al español en la penúltima vuelta de la carrera. Sin embargo, Alonso volvió a dar otra lección de pilotaje devolviéndole el adelantamiento en la última vuelta, tras aprovechar la gran tracción de su coche en las S de Senna para lograr pasarle en la curva 4 por el exterior. Pérez no se dio por vencido y trató de adelantarle de nuevo en la recta final, pero se quedó a escasas milésimas de superarle.
Fernando Alonso logra así su podio número 106, igualando a Alain Prost y convirtiéndose en el cuarto piloto con más podios de la historia de la categoría. Un podio que debe saber a gloria al equipo Aston Martin, que tras unos grandes premios muy complicados para el equipo británico vuelven a tener motivos para creer que han superado el bache. Además, la quinta posición de Stroll hace que se vayan de Brasil con 25 puntos más en el casillero.
Interlagos, de nuevo sobresaliente
El trazado brasileño ha vuelto a darnos una gran carrera con gran variedad de adelantamientos en distintos puntos del circuito, gracias a la configuración de este. No es algo que sorprenda visto las grandes carreras que nos ha dejado el circuito en el pasado, destacando las de 2012 o 2008, entre otras.
Ahora la F1 afronta un descanso de una semana para llegar al nuevo circuito de Las Vegas dentro de dos semanas, para una semana después concluir con la última carrera de la temporada en Abu Dhabi.

