La Roja vapulea a Escocia y se acerca al liderato
Dos goles de la Selección Española ajusticiaron a una Escocia de una cara muy diferente a la de marzo. Los discípulos de De la Fuente cumplieron en el Día de la Hispanidad y condecoraron una victoria tan épica como dulce.
La Selección Española llegaba muy loable en el Día de la Hispanidad al Estadio de La Cartuja. También edulcorada, con jóvenes debutantes y con pálpitos de grandeza futura. Tras dos goleadas titánicas ante dos selecciones menores, 6-0 a Chipre y 1-7 a Georgia, los españoles soñaban con un nuevo triunfo que les acercaría al liderato del grupo. Al final, una victoria imperial de los chicos de De la Fuente ante una Escocia muy mermada. La Cartuja más festiva y gloriosa acogía la cita, con las gradas en volandas y La Roja comprometida y con el mono de trabajo para conseguir el billete a la Eurocopa de Alemania 2024.
Arrancaba el compromiso entre españoles y escoceses con el combinado español muy dominante, teniendo ya la primera ocasión desde las botas de Ferran en el 2‘, con un disparo que se marchó desviado. Morata le filtraba un pase y el tiburón controlaba, se la orientaba ante Gunn pero remataba fuera. Rodri comenzó a abrir las aguas, a direccionar y a hacerse dueño y señor del partido. Algo que el Manchester City echa mucho de menos. Se estructuraba el equipo de De la Fuente con Rodrigo Hernández sirviendo en la sala de máquinas, acompañado con Merino y Gavi en los interiores. Ferran ocupaba la derecha y Oyarzabal la izquierda, como suelen habituar en sus clubes.
Escocia apenas salía de la madriguera, los de Clarke soñaban con una pérdida española en campo propio para tener oportunidades. El bólido Balde ya comenzaba a desbordar y a generar situaciones de dos para uno en su costado zurdo. Robertson y McTominay eran los únicos que, salvando las distancias, generaban algo de zozobra en los españoles. Aunque todo estaba bajo control. Gavi, con su habitual perseverancia y actitud comenzaba a fruncir el ceño en necesidad de goles y ocasiones. Morata peleaba, como de costumbre, aunque entrando varias veces en offside.
La más clara de España llegó en el minuto 34′, con una doble ocasión: Gavi centró al punto de penalti para Oyarzabal, que, libre de marca, estrelló su remate preciso en Hickey. Mikel Merino se aprovechó del rechace y golpeó el balón a bote pronto con su zurda, estrellando el cuero en el palo. No todo serían alegrías ya que Robertson se retiró lesionado tras un choque duro en una salida de Unai Simón. Aproximándose el cierre de telón, unos minutos antes de llegar al descanso, Álvaro Morata adelantó a los españoles pero su tanto fue invalidado por fuera de juego claro.
Segunda mitad decisiva
La segunda mitad absorbería todo el protagonismo, comenzando igual que la primera pero siendo mucho más crucial, sobre todo para la Selección Española, que tenía casi la obligación de vencer. Con el reloj a contracorriente y algunos soplidos, España sacó dos cohetes en banda izquierda. Luis de la Fuente sustituyó a Balde por el debutante Fran García y dio entrada al también debutante Bryan Zaragoza por Oyarzabal. Eléctrico, desequilibrante y veloz, el extremo del Granada se presentaba ante los españoles con un doble regate y un disparo arriba en el 49′.
Incidía mucho España, mereciendo premio. Álvaro Morata tuvo de nuevo el 1-0, esta vez con un gran control cayéndose y un remate algo desviado de la cruceta izquierda de Gunn (56′). Pero el fútbol benefició a Escocia, aunque la alegría fue efímera. En un libre directo ejecutado por McTominay sin ángulo, los blanquiazules ponían tierra de por medio. El colegiado interpretó que un futbolista de Escocia estorbaba a Unai Simón y decidió anular el tanto. El gol invalidado agitó el partido y revolucionó los dominios.
Entraron Oihan Sancet, debutante, y Jesús Navas por Carvajal y Mikel Merino. Los cambios reestructuraron la formación, siendo ahora Navas y Fran García los carrileros. El veterano lateral demostró que aún tiene mucho que darle a esta selección. Un centro medido y excelso, con la comba perfecta, conectó con la testa de Álvaro Morata, que adelantó a España en el minuto 74′. El gol número 34 del delantero español le acerca a David Silva (35), cuarto goleador histórico de la Selección Española.
Hickey caracoleó en la única tímida ocasión de Escocia tras su tanto invalidado. El lateral no finalizó bien y Unai se quedó con el balón. El combinado español, que estaba asediando sin el fruto del gol, consiguió cerrar la contienda e igualar el goal average particular con Escocia (2-0). Un resbalón de Hickey fue aprovechado por Joselu, que levantó la vista, centró para Sancet y el pamplonés anotó su primer gol con La Roja. Ya con el 2-0 en el luminoso, La Cartuja rebosante de ilusión y los futbolistas españoles satisfechos, el partido bajó de revoluciones hasta que bajó el telón de la obra.
Una obra que, pese a la importancia del fútbol, la idea y el resultado, obsequió a España y ajustició a Escocia. Los escoceses se mantienen en la cima con 15 puntos en seis partidos, mientras que España suma tres puntos de oro y, con 12 y un partido menos, se acerca al combinado británico. Partido fugaz, de estrellas y de sorpresas: una de ellas, el desbordante y pletórico Bryan Zaragoza, que caracolea sin estragos y se zafa de sus rivales como si de inferiores se tratase. Otra, Oihan Sancet, que nutre de verticalidad a España en tres cuartos de campo; y Morata, otra, aunque esta ya es una vieja conocida, que acostumbra a ‘callar bocas’ en los momentos más decisivos.
Ficha técnica:
Alineación España: Unai Simón, Carvajal (Navas 67′), Le Normand, Laporte, Balde (Fran García 46′), Rodri, Merino (Sancet 67′), Gavi, Ferran Torres, Morata (Joselu 85′) y Oyarzabal (Bryan Zaragoza 46′).
Alineación Escocia: Gunn, Hickey, Porteous (Gilmour 87′), Hendry, McKenna, Robertson (Patterson 44′), McGinn, McTominay, McGregor (McLean 87′), Christie (Armstrong 79′) y Dykes (Adams 79′).
Árbitro: Gozubuyuk S. Amonestó a Dykes, Mikel Merino, Patterson, Carvajal, Unai Simón, Hendry y Laporte.
Estadio de La Cartuja (Sevilla).


