El Orlando City aprieta con una oferta irrechazable mientras el Atlético se juega la temporada en Copa y Champions
El Principito del Atlético de Madrid se encuentra en una encrucijada que puede marcar el final de su etapa colchonera. Con contrato hasta junio de 2027, el delantero francés negocia con el Orlando City un traspaso inmediato a la Major League Soccer. La fecha límite del 26 de marzo obliga a Antoine Griezmann a decidir entre una oferta millonaria en Estados Unidos o seguir luchando en este tramo decisivo de la temporada para el Metropolitano.
Una oferta con fecha de caducidad
La propuesta del club estadounidense es firme y tiene un plazo claro: la ventana de fichajes en la MLS se cierra el 26 de marzo. En Orlando aprietan. Aceptar supondría abandonar el equipo rojiblanco antes de tiempo y dejar al equipo en plena batalla por los títulos.
Sin embargo, el club de la soleada Florida posee los discovery rights del jugador, lo que le otorga prioridad en una eventual incorporación. Su director deportivo y general manager, Ricardo Moreira, ha viajado en varias ocasiones a Madrid para convencer al francés de un movimiento inmediato. En la franquicia confían en cerrar un fichaje estrella que revolucionaría la liga norteamericana.
Grizi contra la seducción americana
La oferta es potente en lo económico y atractiva en lo personal. Estados Unidos representa para Griezmann un destino ideal para cerrar su carrera con tranquilidad, protagonismo mediático y estabilidad familiar. El delantero nunca ha ocultado su fascinación por el deporte estadounidense y es habitual verle en partidos de la NFL, competición de la que se declara «enamorado».
Además del Orlando City, otros equipos de la MLS han mostrado interés. El pasado curso fue vinculado con Los Ángeles FC, donde milita su amigo y compañero en la selección francesa Hugo Lloris. Sin embargo, optó por quedarse en el Atlético y ampliar su contrato en una operación que permitió diferir su elevado salario en más temporadas.
El precio deportivo: Copa y Champions en juego
Aceptar ahora supondría abandonar al Atlético en el momento más decisivo del curso. El conjunto rojiblanco ha sellado su pase a los octavos de final de la Champions League tras superar al Brujas y afronta el tramo más exigente del calendario continental. En la Copa del Rey, además, defenderá una contundente ventaja de 4-0 lograda en la ida de semifinales ante el Barcelona, un resultado que le coloca con pie y medio en la final, aunque aún queda la vuelta por disputarse.

El deseo íntimo del campeón del mundo con Francia es despedirse por la puerta grande. Levantar un trofeo —especialmente la Champions— pesa en su reflexión. Quiere un epílogo competitivo, no una salida precipitada. Esa ambición conecta con una afición que todavía le considera determinante en las noches decisivas.
Un “adiós” que podría esperar
Diego Pablo Simeone conoce la situación y valora el peso del francés en el vestuario. Aunque su rol ha variado esta temporada, Griezmann ha asumido las decisiones con profesionalidad. Aun así, siente que puede aportar más como titular indiscutible, una percepción que también influye en su análisis del futuro.
Todo apunta a que terminará la temporada en el Atlético y que la oferta podría reactivarse en verano. Pero el fútbol es imprevisible: un tropiezo en un partido clave podría acelerar los acontecimientos, el calendario y los resultados marcarán el pulso emocional. Así, el reloj corre hacia el 26 de marzo y la decisión final está en manos del Principito.


