Hamás rechaza la medida de paz abogando que «no satisface los derechos palestinos»
El Consejo de Seguridad de la ONU votó este lunes a favor de la resolución redactada por Estados Unidos para «restaurar la paz» en la Franja de Gaza. Un plan de 20 puntos que incluye la creación de una Fuerza Internacional de Estabilización. Hamás ha declarado públicamente que no satisface los derechos y las demandas del pueblo palestino.
Según EEUU, «varios países se han ofrecido a contribuir a esta Fuerza«. La resolución en el Consejo de Seguridad de la ONU contó con los votos a favor de 13 naciones, entre ellas Reino Unido, Francia y Somalia. Rusia y China han optado por abstenerse, y no se ha registrado ningún voto en contra.
Al mismo tiempo, la organización política y paramilitar palestina ha publicado en Telegram que el plan «impone un mecanismo de tutela internacional en la Franja de Gaza, que nuestro pueblo y sus facciones rechazan».

Objetivo principal: la paz para Gaza
Según informes sobre el último borrador, parte del papel de la Fuerza Internacional de Estabilización sería trabajar en el «desarme permanente de los grupos armados no estatales», incluido Hamás. Asimismo, pretende proteger a la población civil y las rutas de ayuda humanitaria.
Esto exigiría a Hamás -organización considerada terrorista por EEUU, la UE y Reino Unido- a entregar sus armas, condición que estaría recogida en el plan de paz de Trump. También, se llevaría a cabo un despliegue militar internacional a gran escala y la creación de un órgano de gobierno transicional con líderes extranjeros para el enclave palestino.
Además de autorizar la creación de la Fuerza Internacional de Estabilización -que, según el borrador, trabajaría con Israel y Egipto, país este último fronterizo con Gaza en el Sur-, también se contempla la creación de una policía palestina recién entrenada en la Franja. Ya que, hasta ahora, la policía palestina ha operado bajo la autoridad de Hamás.

Desmilitarización y reconstrucción
Mike Waltz, embajador de Estados Unidos ante la ONU, declaró ante el Consejo que la Fuerza Internacional de Estabilización tendría la misión de «apoyar la desmilitarización de Gaza, desmantelar la infraestructura terrorista, retirar las armas y garantizar la seguridad de la población civil palestina».
La fase inicial del plan -un alto el fuego entre Israel y Hamás y la entrega de rehenes y detenidos- entró en vigor el 10 de octubre. Waltz la describió como un «frágil primer paso». Según sus impulsores, la medida busca la continuación del alto el fuego, que Hamás no vuelva a las armas y la reconstrucción del territorio.

Diplomacia forzada: presiones árabes y resistencia israelí
El plan de Trump incluye la creación de una Junta de la Paz (o Board of Peace). Esta será crucial para la administración transitoria de Gaza durante la fase de reconstrucción y estará liderada por el propio presidente estadounidense.
Según la resolución, la financiación para la reconstrucción de Gaza tras dos años de guerra provendría de un fondo fiduciario respaldado por el Banco Mundial. El borrador también plantea la posibilidad de un Estado palestino, propuesta que Israel rechaza firmemente.

La vía hacia la futura creación de un Estado palestino fue incluida tras la presión de importantes Estados árabes. El plan de paz de Trump suspendió de facto los combates entre Israel y Hamás. Tensión que habría escalado desde que paramilitares liderados por la organización islamista atacaran el territorio israelí el 7 de octubre de 2023.
Unas 1.200 personas murieron y 251 fueron tomadas como rehenes en aquel ataque. Desde entonces, más de 69.483 palestinos han muerto a causa de acciones militares israelíes en Gaza, según el Ministerio de Salud del territorio. Por ello, un acuerdo de paz sólido es cada vez más inminente.


