Pupi Poisson vuelve a quedarse a las puertas de la final de Drag Race España: All Stars
El reto que ha protagonizado la semifinal de Drag Race España: All Stars ha sido el roast. La temática de esta temporada ha sido la peluquería y el foco tenía que estar en el jurado y las reinas expulsadas. Samantha Ballentines se ha hecho con su segunda victoria y ha eliminado a Pupi Poisson a las puertas de la final.
El capítulo comenzaba con la vuelta de las reinas al taller tras la expulsión de Sagittaria. La pelea entre Drag Sethlas y Sagittaria se ha vuelto monotema en esta temporada tan corta. De hecho, después de que quedara eliminada seguía siendo foco de insultos a sus espaldas. Su polémica seguía siendo la protagonista e incluso lo ha seguido siendo en el reto y el lip sync.

Para el roast invitaron como mentora y jurado a Inés Hernand, la chica de moda. Aunque el programa se grabó mucho antes de su aparición en los Goya y esta vez ella se ha dedicado a supervisar los salvajes comentarios de las reinas, no a hacerlos ella. La ambientación del reto iba a ser una peluquería y las críticas tenían que estar dirigidas al jurado y a las reinas expulsadas.
Uñas afiladas y raíces oscuras en el roast
El reto lo ha abierto Drag Sethlas, que por casualidades del destino pensó en ordenar las actuaciones alfabéticamente. Ella supo agregar a su monólogo todo lo que la había caracterizado en la temporada y la había hecho llegar donde estaba: el pecado de la soberbia, su relación con Onyx, su pelea con Sagittaria y cientos de referencias a Canarias. Fue divertido y redondo, pero el nivel estaba muy alto y es borroso que fuese de los mejores.
Hornella Góngora se puso en la piel de María Lasuñas, tan manicurista como Sindy Takanashi. Consiguió el monólogo más limpio e inteligente de la noche, ya que fue la que menos leyó y mejor ritmo mantuvo. Las referencias a las uñas le sirvieron para no perderse y ser una de las mejores, pero a la eterna secundona siempre le será robado el top. Supremme de Luxe le dijo que había sido demasiado lineal, pero se convirtió simplemente la excusa para no darle el lugar que merecía.

Juriji Der Klee volvió a conseguir un roast gracioso, pero tal y como pasó en su temporada su acento le entorpecía y hacía que el ritmo fuese demasiado lento. Su mente aunque su personaje lo ensombrezca es una de las más brillantes de la franquicia y el propio jurado le dijo que sus chistes eran muy buenos.
Las expectativas estaban altas con Pupi Poisson, aunque ella decía estar muy nerviosa. Su falso acento murciano la elevó tan alto que rozó la victoria. Si bien es cierto que se apoyaba mucho en el guion mantenía bien el ritmo, por lo que no molestaba. Tal y como ella dijo, fue lo más suave que pudo, ya que hemos descubierto en esta temporada a una Pupi que realmente se merece su título de Miss Simpatía.
Por último, cerró por todo lo alto Samantha Ballentines. Todo lo limpió que tenía la actuación de Hornella era suciedad en la de Samantha y aun así consiguió ser indudablemente la mejor. La falsa embriaguez le permitía trabarse, ser basta y quedarse pensativa hasta soltar las barbaridades más graciosas que se escucharon ante los jueces. Todo lo que nos faltó por ver de Samantha en su temporada está en esta envuelto con un lazo para el disfrute de todos.

Gafas de sol y peinetas
La categoría de «Martirizadas» era un homenaje a la Martirio, la flamenca moderna que corrió para que Rosalía ande. Abrió la pasarela Juriji con un traje estampado con el Toro de Osborne digno de un videoclip de Samantha Hudson. Lo complementaba con unas gafas de sol que ocultaban su rostro y un tocado en referencia al Tres de Espadas en el Tarot.
Hornella apareció con un look inspirado en la Martirio de la Movida Madrileña con un traje flamenco estampado con pata de gallo. El tocado era extraño y parecía de cartulina, pero era en homenaje a los artistas grafistas y es parte del imaginario de la Martirio utilizar elementos inimaginables de peineta. Sethlas apostó por la vanguardia con un concepto perfecto tan sexy como flamenco que mantenía las gafas y la peineta. Lo que no se entendía muy bien era la cremallera descosida de su pecho.

Pupi fue la que mejor vendió el traje, algo a agradecer teniendo en cuenta que era el peor por su simpleza. La peineta era camp y la convirtió en un balcón portátil, pero el vestido no tenía nada reseñable. Por último, Samantha apostó por el costumbrismo de Martirio, que el artisteo no la vetaba de hacer la compra como todo el mundo. El concepto estaba bien pensado, pero los colores y el maximalismo de elementos no hacían que fuera especialmente agradable a la vista.
El mejor y el peor lip sync de la edición
Con todas las reinas embutidas en sus trajes de flamenca la canción del lip sync no podía ser otra que La zarzamora de Lola Flores. Las reinas que conformaban el top fueron Samantha Ballentines y Drag Sethlas, pese a que otras reinas habrían sido igual de válidas o incluso más para llevarse esa victoria. Al tratarse de la semifinal las otras tres reinas quedaban en el bottom y en riesgo de eliminación.
El destrozo de Sethlas a la canción de Lola Flores se ha convertido en una opinión unánime. Mientras la canaria iba dando tumbos intentando ser graciosa, moviendo los labios a duras penas y sacando sin contexto una foto de Sagittaria, Samantha lograba hacer su mejor lip sync. La comedy queen pecó en su edición de hacer iguales todos los lip syncs iguales y así fue como Jota Carajota la eliminó en una canción emotiva, pero esta vez ha aprendido la lección.

Dejando la comedia de lado Samantha consiguió su segunda victoria, lo que le daba la posibilidad de eliminar a una compañera. A estas alturas del programa la elección era muy difícil y se reducía a dos personas, ya que ni Sethlas ni Samantha querían eliminar a Juriji (la pelea del teléfono pasó a la historia). Por otra parte, las reinas eliminadas tenían la oportunidad de indultar a una y como eran mayoría las de la tercera consiguieron mantener a salvo a Hornella.
Pese al indulto de Hornella, Samantha eligió el pintalabios de Pupi. Es una decisión criticable, pero tanto como cualquier otra, ya que ninguna merecía irse. La corona podría haber acabado en manos de cualquiera de las cinco y al menos Pupi ha conseguido llevarse el cariño de todo el público.


