Estreno el próximo 18 de julio, de la mano de Caramel Films, la ópera prima escrita y dirigida por Agathe Riedinger
Con Malou Khebizi, actriz que debuta como protagonista, y Agathe Riedinger como guionista y directora, nos encontramos ante dos mujeres que sin duda vienen para quedarse en la industria del cine.
¿Qué hay en el mundo de Liane?
Hay una creciente ola cinematográfica de historias mundanamente complicadas. Esta película podría encajarse ahí. Si coges la obsesión y la incomodidad en el cuerpo de The substance (2024), y los colores y la juventud frenética de Anora (2024), da como resultado esta película.
En la creación de personajes se podría ver Las chicas de la estación (2024). Aquí, en Diamante en bruto, hay una hermana pequeña, que representa toda la realidad de Liane. A ella le ha tocado ser la madre en una familia de tres, donde su madre no se responsabiliza del rol que tiene. Y después, el grupo de amigas. ¿Cómo destensar una película oscuramente iluminada de fracasos, promesas y búsqueda de identidad? Con ellas.

Ambas situaciones, la de la hermana pequeña y la de las amigas, te atrapan por su vitalidad. Tanto de manera emocional como de manera visual, consiguen de una manera algo vacilante, engancharte en una dinámica de subidas y bajadas. Será con la expresividad de cada una de ellas que se consiga que el espectador piense que se encuentra allí. Aprendiéndose el baile, comprando un vestido, bailando en la discoteca o emocionado en el coche.
¿De dónde surge?
Liane es atrevida, tiene 19 años y quiere ser famosa. Todo parte de un cortometraje previo llamado Esperando a Júpiter (2018). Esta vez con Malou Khebizi actriz que debuta como protagonista. Buscando mostrar la fragilidad humana detrás de las cámaras y la necesidad arrolladora de una joven atrapada en su propia vida, dando luz a la cultura del ego.

Siendo una poderosa representación sobre la obsesión actual por la fama, y explorando temas tan necesarios como la autoestima o la necesidad de validación, a través de Liane. Ella anhela algo que nunca tuvo, además siendo representada como una joven adolescente hipersexualizada, a la que su circunstancia ha decidido que no debe tener esperanza ni mucho menos el control de su futuro.
La película ha sido la única ópera prima en competir por la Palma de Oro en la Sección Oficial del Festival de Cannes, y también ha formado parte de la de Seminci de Valladolid. Además de haber recibido dos nominaciones en los premios César y siendo la que inauguró la Cuarta Muestra de Cine Francés “Francia está en pantalla” en Madrid.
Opiniones
Para algunos tendrá un discurso obvio o incluso paternalista, para otros será una película feroz… pero de cualquiera de los modos, no deja indiferente. A momentos incómoda, quieres chillar, llorar y abrazarte mientras la ves, porque sin duda, es emocionante.
Como por ejemplo, lo comentado por Luís Martínez: «Impacta la expresividad y facilidad con que la película camina cerca de unos precipicios que conoce. Pesa todo, puede y gana el poder de la belleza enfrentada a la posibilidad de su más terrible destrucción.»

Con una iluminación única, una composición de planos interesante y dinámica, y unos personajes profundos, se puede decir que Agathe Riedinger está ahora en el punto de mira para ver con qué nos sorprende con sus futuros proyectos.

