El Sáhara Occidental: Claves del conflicto

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Mujer portando una bandera del Sáhara Occidental | Fuente: Adobe
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Este conflicto, de casi medio siglo de historia, tiene como protagonistas vidas enteras de familias en campos de refugiados, un pueblo en el exilio y generaciones de huérfanos de hogar que nunca han pisado su tierra.

Los acontecimientos que acompañaron al Sáhara Occidental durante la descolonización y la desidia internacional, en mayor medida por España, han favorecido el perpetuo conflicto. La tensión entre los representantes del pueblo saharaui, el Frente Polisario, y Marruecos creció el pasado 2 de noviembre de 2020, cuando la ONU prolongó la misión que protege el alto al fuego desde 1991 (MINURSO).

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También, en marzo de 2022, desde el Gobierno español, el presidente Pedro Sánchez anunció que apoyaba la solución de Marruecos para el conflicto del Sáhara Occidental, con los propios intereses del Rey marroquí Mohamed VI. Esto no fue más que una salida diplomática por la crisis que desencadenó la estancia en un hospital de Logroño de Brahim Gali, del Frente Polisario, por COVID. Aunque esto solo es la punta de lanza del conflicto.

Orígenes del Sáhara Occidental

El Sáhara Occidental es una región al noroeste del continente africano, bañada por la costa. Limita al nordeste con Argelia, por el sur con Mauritania y al norte con Marruecos.

Las raíces de este conflicto se remontan a generaciones de diáspora y vidas repartidas por los campos de concentración de los territorios vecinos. Son un pueblo de cultura árabe, con un origen que se cree proveniente de tribus yemeníes y a pesar de tradicionalmente haber sido una cultura nómada, la guerra y las campañas la han convertido en sedentaria.

Las mayores concentraciones hoy día de refugiados saharauis se encuentran en Argelia, sobre todo en los campos de refugiados de Tinduf. El resto, vive en las regiones orientales del Sahara Occidental, cerca de la frontera que divide el territorio de norte a sur, donde la mayoría de la población son marroquíes y existe una minoría saharaui. La periodista saharaui, vocal de Reporteros Sin Fronteras España, Ebbaba Hameida contaba esto en el podcast de 5W: “ser saharaui puede ser motivo de represión, de cárcel, se vive una asfixia de todo tipo de libertades en la zona ocupada que muchos activistas lo describen como una cárcel a cielo abierto. Allí ser saharaui es realmente algo comprometido”.

Principios del conflicto

Para remontarnos a un primer comienzo de esta serie de enfrentamientos en el territorio saharaui hay que retroceder a 1975, volver 40 años atrás hasta un momento en el que el Sáhara Occidental había sido territorio español.

Antes de esto, en 1958, en pleno franquismo el Sáhara Occidental deja de ser una colonia propiamente dicha para convertirse en provincia española. ¿Cuál fue el motivo? El surgimiento de movimientos de autodeterminación y revolucionarios saharauis. Fue una medida apaciguadora para evitar estos levantamientos que ya se habían venido dando en las demás colonias africanas. Franco decidió conceder la nacionalidad española a todos los saharauis.

A pesar de ello, no fue suficiente y el 10 de mayo de 1973 surge el Frente Popular por la Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro, mejor conocido como el Frente Polisario. Este grupo comenzó la lucha armada contra la colonia española por la descolonización y la autodeterminación del pueblo saharaui.

Estas reivindicaciones hicieron ruido y, a finales de 1974, España anunció medidas para conceder más autonomía al Sáhara Occidental. Estaba todo dispuesto para que al año siguiente se celebrase un referéndum, todo ello bajo el control de la ONU y con el marco de la descolonización de África. Aun así, seguía habiendo problemas puesto que tanto Mauritania como Marruecos querían reclamar el territorio saharaui. Desde la Asamblea General de la ONU se lanzó una petición al Tribunal Internacional de la Haya para estimar si había vínculos de soberanía entre Marruecos y el Sáhara Occidental. Se desestimó y exigió a la Asamblea General la descolonización del territorio.

Marruecos aprovechó esta descolonización del territorio por parte de España, con la inminente muerte del dictador español, para anexionarse el territorio. En 1975, invitó a miles de civiles a hacer una marcha hacia el territorio donde todavía existía presencia española. Los marroquíes respondieron a la llamada del rey Hassan II para invadir el Sáhara en este acontecimiento que pasaría a la historia como la marcha verde. España decide hablar con Estados Unidos y llegan a un acuerdo en el que abandona el Sáhara Occidental, pero se le garantiza una transición hacia la monarquía tras la muerte de Franco.

España entonces, con esta ocupación del territorio, termina de abandonar el territorio, a pesar de que ciudadanos españoles continuaban viviendo allí. Cientos de familias españolas se vieron obligadas a huir ante la inacción de la dictadura.

Periodo de guerra

Con la proclamación por parte del Frente Polisario de la República Árabe Saharaui Democrática y con la salida de España del territorio, llegarían los años de guerra que los enfrentaría a Marruecos. Fue una guerra de desgaste entre un ejercito marroquí que no conocía tanto el territorio, aunque ganaba en superioridad, y de constantes luchas en el desierto.

En 1991, el Sáhara y Marruecos firman un alto al fuego. Las negociaciones para alcanzar un acuerdo entre ambos territorios se retomaron y se estimó que la manera de resolverlo era pasando por un referéndum. La ONU propuso entonces la misión internacional MINURSO.

Las soluciones de las Naciones Unidas no llegaron a buen puerto puesto que una de las principales problemáticas para celebrar un referéndum de autodeterminación para el Sáhara Occidental es establecer un censo de la población. ¿Quién es saharaui y quién no? ¿quién puede votar y quién no? Este es el principal problema para la MINURSO.

El conflicto en 2022

Hoy por hoy, esta disputa por el territorio lleva ya más de 40 años de pugna y sin resolver. Incluso más que nunca la geopolítica se pone de parte de Marruecos. En 2020, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental a cambio de que el país retomase sus relaciones con Israel.

En el caso de España, siempre ha habido un hueco a la ambigüedad, a no dar pasos en falso y siempre mantener una buena relación con el país vecino. En cambio, en abril de 2021 la tensión incrementó cuando el líder del Frente Polisario vino a España a tratarse del Covid19. Esto fue posible porque el líder del grupo saharaui es ciudadano español y fue policía nacional, por lo que tenía acceso a la sanidad en España.

En mayo de 2021 Marruecos dejó que más de 10.000 personas cruzaran nadando la frontera con Ceuta. Tras meses de tensión, el gobierno español llegó a un acuerdo con Marruecos y respaldó el plan de autonomía para el Sáhara Occidental. Después de que esto ocurriese y España reconociese la autonomía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, otros países apoyaron la decisión española y rompieron relaciones con el Frente Polisario.

España entra en esta ecuación por dos grandes motivos; uno es la existencia de generaciones españolas dentro del territorio saharaui y, por tanto, de una actitud conservadora y aparentemente cercana del gobierno. El otro es la dependencia española del gas que llega al país a través de dos vías, un gaseoducto dirigido directamente desde Argelia, y otro que va desde Argelia a Marruecos y de allí a España. Estos intereses mantienen a España

Cuál es la solución

La solución más razonable sigue pareciendo la de celebrar un referéndum dentro del territorio del Sáhara Occidental, pero hay varios problemas. El tema del censo sigue siendo una incógnita y más sabiendo que las generaciones que emprendieron el conflicto en los primeros años no son las mismas que ahora lo continúan. También está la disyuntiva de realmente no saber si sería un voto justo puesto que ya hay generaciones de marroquíes que se han criado dentro del territorio saharaui.

Es del todo un limbo causado por la inacción de la política internacional, los intereses económicos de los grandes países y, como siempre, la indefensión del afectado por los conflictos. Ahora, con el apoyo español al proyecto de Marruecos, el Frente Polisario se ha quedado sin apoyos internacionales y el pueblo saharaui queda de nuevo pendiendo de un hilo.

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