Un grupo de militares del ejército de Sudan han detenido al primer ministro y declarado el estado de emergencia
El presidente y otros ministros y miembros del componente civil del Consejo Soberano, máximo órgano de poder del proceso de transición en Sudán, han sido detenidos. Después de que Abdalá Hamdok, el primer ministro sudanés, rechazara «apoyar el golpe» fue detenido por un grupo de militares y se desconoce donde se encuentra retenido.
Antecedentes
La historia de Sudan es cruel, después de haber sufrido 17 golpes de Estado desde 1955, con este golpe de Estado se pone fin al proceso de transición democrática que se inició tras la caída del dictador Omar al Bashir, en abril de 2019.
Después de tres décadas de una durísima dictadura el pueblo sudanés permaneció en la calle para defender el establecimiento de un gobierno de transición que llevara al país hacia la democracia. Existió un acuerdo político entre el Consejo Militar de Transición (CMT) y las Fuerzas de la Libertad y el Cambio (FLC) para lograr la Carta Constitucional temporal del 17 de agosto de 2019. Se debía elaborar una nueva Constitució celebrar elecciones libres después del periodo de transición.
La tensión entre civiles y militares había aumentado en las últimas semanas, especialmente después de un intento fallido de golpe de Estado en septiembre. Sin embargo, estos últimos buscan mantener sus privilegios en la economía, donde las élites militares tenían el control absoluto de las arcas públicas, los recursos y la administración. Los movimientos civiles buscaban derribar esa inmunidad.
Actualidad
Después de la detención, el general Abdel-Fattah Burhan ha declarado el estado de emergencia y ha anunciado la disolución del Consejo Soberano y del Ejecutivo, el primero es el organismo responsable de la transición en el país.
Antes de informar que Hamdok y otros ministros y miembros del componente civil del Consejo Soberan, el Ministerio había informado de que el presidente estaba en «arresto domiciliario» y había pedido a los ciudadanos que salieran a las calles pacíficamente para «defender la revolución». Asimismo, la plataforma opositora Asociación de Profesionales Sudaneses ha realizado un comunicado en el que pide a los barriorir resistir ante lo que califican como «brutal golpe militar».
Durante esta mañana, las fuerzas militares dispararon balas contra los manifestantes que han rechazado el golpe. Al menos dos revolucionarios han perdido la vida y más de 80 personas han resultado heridas. Cientos de personas han salido para protestar contra el amplio sector del Ejército que ha decidido recuperar el poder tras dos años de transición.
Los manifestantes cantan «¡La retirada es imposible porque el pueblo es más fuerte!» en barricadas y la tensión aumenta, partidos políticos y sindicatos de trabajadores llaman a la protesta y a la huelga general.
Reacciones internacionales
Estados Unidos ha condenado el golpe rápidamente y ha amenazado con retirar todas las ayudas a Sudán si este se consolida. Mientras que Rusia ha afirmado que el golpe de Estado «es el resultado natural de la política fallida que se ha aplicado en los últimos dos años». El Gobierno de transición, sus patrocinadores y consultores extranjeros, «ignoraron la desesperación y la difícil situación de la gran mayoría de la población sudanesa». Según Moscú «La gran injerencia extranjera en los asuntos internos de la república llevó en la práctica a la pérdida de confianza de los ciudadanos de Sudán en las autoridades de transición, lo que en repetidas ocasiones dio lugar a numerosas protestas y provocó inestabilidad general en el país, incluido el aislamiento de algunas de sus regiones».
Por otro lado, la Unión Europea, ha condenado la detención del primer ministro. Josep Borrell, Alto Representante de la UE para Política Exterior ha afirmado que «las acciones de los militares representan una traición a la revolución, la transición y las legítimas solicitudes del pueblo sudanés de paz, justicia y desarrollo económico» y ha pedido a los militares que pongan «en libertad de inmediato a las personas que han detenido ilegalmente».
Por último, la ONU ha condenado el golpe y ha exigido la liberación de los políticos detenidos. Volker Perthes, representante especial de la Misión de la ONU para asistir a la transición en Sudan, tachó de “inaceptable” el pronunciamiento militar y pidió la “inmediata liberación” de los políticos detenidos.
Otros organismos como la Unión Africana o la Liga Árabe también exigieron que se regresara al camino del proceso de transición.
Podemos afirmar casi con total seguridad que el golpe de Estado ha triunfado. Los militares han logrado retener al poder, que personificaban en el primer ministro y su gabinete ministerial, tomar las televisiones y las radios para evitar que se informe a los ciudadanos y haciendo sonar las ya conocidas marchas militares, tumbar internet en todo el país para que la oposición no se organice y ocupar puertos y aeropuertos para evitar fugas no deseadas.
Este golpe de Estado es muy relevante en la región, puesto que puede ser letal para algunos países que mantienen precarias esperanzas de democratización en la zona. De triunfar el golpe, animará a otros militares a hacer lo propio si no hay una presión internacional que lo impida.


