Un refugio para el inquieto
Restless kids. Chicos inquietos. Esto es la obra de seis chavales de Madrid que, por pura coincidencia y afinidad, se juntaron para crear una ilusión. ¿Pero qué es Restless Kids? No parece ser una marca corriente. Es mucho más que eso. Es un movimiento que demuestra que existe una generación furiosa. Una generación harta de la incertidumbre. Una generación que está desbordada por las preocupaciones, y, que la mejor manera que ha encontrado para expresarse, es por medio de la estética y la moda.
Restless Kids es uno de los movimientos más prometedores del sur de Madrid. Es un grupo que busca destacar en la capital actuando como un colectivo respaldado por el anonimato. El proyecto se inició en 2019 pero no ha sido hasta finales de febrero de 2022 cuando han tenido su aparición en redes. Apenas han necesitado dos meses para alcanzar los 600 seguidores en Instagram. Hace una semana salió su iniciativa más agresiva hasta el momento: modificar los pantalones de los usuarios para darles un “toque inquieto”. Además, el grupo decidió que la customización fuera totalmente gratuita, lo que ha hecho que tenga una acogida excepcional entre su comunidad. La ambición de Restless Kids sigue creciendo. Ya preparan la salida de una tirada de sudaderas para el mes de mayo, aunque quieren ir con pies de plomo para que salga todo a la perfección.
La cuestión del anonimato es una de las características más importantes para Restless Kids. La costumbre humana de seguir a las personas por quiénes son hace que las relaciones naufraguen en un mar de intereses y de falsedades. Para evitar esa intoxicación sentimental propia -aunque involuntaria- del ser humano, los chicos de Restless Kids han decidido trabajar bajo un anonimato parcial. Porque lo fundamental no es el hecho de no mostrar sus caras, sino el ser un colectivo. Ahí radica el origen del movimiento Restless Kids. La creación de una comunidad es su verdadero objetivo. Ya lo dicen ellos mismos: “Queremos ser parte del movimiento, no el movimiento”.

«Queremos ser parte del movimiento, no el movimiento»
¿Por qué inquietos?
El nombre de su “movida” ya lo indica. Chicos inquietos. Pero no es una inquietud de preocupación, o quizá de tristeza por algo en concreto. Su inquietud fue la de crear. El sentimiento de saber que quieres hacer algo y que, además, sabes cómo hacerlo. Es un momento único. Es una gozosa inquietud. Uno de los chicos hablaba de cómo se sentía al hacer una fotografía con una cámara analógica. Son muchas las similitudes. Una cámara analógica únicamente tiene un carrete de alrededor de 25 fotografías. Se ha de pensar muy bien cómo se quiere sacar la foto: qué plano elegir, qué iluminación tomar, qué postura fotografiar… Pero en todo momento el fotógrafo lo tiene en la mente, y disfruta de esos instantes donde tiene que prepararse para desarrollar su inquietud lo mejor posible. Esto es Restless Kids. Una gozosa inquietud. Ellos lo explican así: “Todos tenemos inquietudes. Al final la nuestra ha sido la de buscar una motivación para todo aquel que se sienta identificado con nosotros. Quisimos hacer de nuestro hobby una responsabilidad”

¿De dónde surge Restless Kids?
Originalmente esta agrupación nació bajo la idea de hacer una línea de ropa, pero rápidamente cambió el rumbo del proyecto. El inconformismo es uno de sus baluartes, por lo que estos seis chicos quisieron mirar mucho más lejos en el horizonte. Puesto que las ganas no faltan en el grupo, se vieron capaces de llevar su planteamiento a todos los niveles de la sociedad. Pese a que los une el gusto por la moda, Restless Kids no se dedica únicamente a la ropa, sino que son capaces de adaptarse a casi cualquier ámbito urbano. Tienen una facilidad especial para la fotografía, el diseño, la costura… y quién sabe si en un futuro los veremos atreverse con la música. No debería pillarnos por sorpresa. Ya lo dicen ellos mismos: “Al final quizá el tema de la ropa es secundario. Podríamos haber sido seis chavales que rodásemos cortos, o bien, que hiciéramos música… El objetivo no es vender ropa, sino hacer comunidad. Esto tiene mucho más trasfondo”.
Lógicamente la moda tiene mucho peso dentro de Restless Kids. Ninguno de los integrantes ha dedicado su formación a ello, pero sí han tenido diversos acercamientos a lo largo de su vida. No se declaran como fervientes seguidores de la industria porque entienden la moda de una manera distinta: “No nos gusta la moda, nos gusta nuestra moda. Entendemos que cada uno puede llevar lo que quiera. La moda es el día a día de las personas y probablemente en la actualidad sea una de las pocas cosas totalmente libres que hay”. Estas palabras son sin duda las de un grupo de personas que abogan por la radicalización de la estética. Es posible que Restless Kids busque que la moda vuelva a ser aquello que habla cuando no se puede hablar. Que vuelva a ser radical.

«El objetivo no es vender ropa, sino hacer comunidad. Esto tiene mucho más trasfondo”
La primera gran iniciativa: Pants for free
Ha sido el primer gran movimiento de Restless Kids. A mediados de abril se ofrecieron a customizar de manera gratuita el pantalón de cualquier persona que se lo entregase. De esta manera han conseguido fidelizar a una gran masa de adeptos que ahora tienen “un toque inquieto”. ¿Por qué personalizar pantalones y no cualquier otra prenda? Ellos lo explican así: “Es una prenda que suele abundar en los armarios por diversas razones. Hemos buscado una manera de reutilizar aquellos pantalones que no se usan. Es gratis (la personalización) porque nuestra intención era que todo el que quisiera pudiese formar parte del movimiento. Es verdad que supone mucho trabajo, pero te aseguro que está más que pagado con todo el apoyo y el amor que estamos recibiendo. Nos ha hablado gente de fuera de Madrid e incluso un chaval nos lo llegó a pedir desde México. La verdad es que ha sido una locura.”

Proyectos para el futuro
Aunque ellos mismos dicen que viven de la espontaneidad, lo cierto es que tienen varios proyectos para el futuro. De momento pueden desvelar su idea más cercana: una tirada de sudaderas que verá luz durante el mes de mayo. Desde Restless Kids piden que se preste atención al periódico de su Instagram, y en concreto a la historia ficticia del robo de un cuadro de Dalí en el MoMA. “Intentaremos que sea la máxima expresión de nuestra esencia plasmada en una prenda”. Por otro lado, reconocen que están coqueteando con las cámaras, y que es posible que veamos alguna miniserie o documental relacionado con la evolución de la marca.

En cuanto a las influencias, Restless Kids se tiene a sí mismo como espejo. Cada integrante intenta apoyarse en los demás para desarrollarse mejor como colectivo. La complicidad y el apoyo mutuo que tiene el grupo es fundamental para que las cosas salgan adelante. Además, Restless Kids aspira a eso mismo, a ser un movimiento con el que la gente se pueda identificar y lo pueda ver como un modelo a seguir.
Eso es Restless Kids. Un refugio para el inquieto. Un movimiento que hace de la versatilidad su mayor estandarte. Quieren acabar con una frase: “El arte no tiene sitio en las galerías, donde mejor está es en la calle”. Bueno. Yo no sé dónde está mejor el arte. Lo que sí sé es que la idea de Restless Kids ha despertado la curiosidad de mucha gente. Desde luego, tienen capacidad de sobra para satisfacer a todos aquellos que han oído hablar del movimiento. El tiempo los acabará colocando en su lugar.


