Priorizar la política por encima de la salud

0
149
Juan García-Gallardo (Vox) junto a Carlos Fernández Carriedo (PP) | Fuente: Junta de Castilla y León
Publicidad

El vicepresidente de la Junta de Vox, Juan García-Gallardo, obligará a los sanitarios a ofrecer tres opciones a las embarazadas que vayan a interrumpir su embarazo, para que reconsideren su decisión

El pasado jueves 12 de enero, Juan García-Gallardo anunciaba que iban a entrar en vigor nuevas medidas antiaborto en Castilla y León, entre las que se incluye la obligación de profesionales médicos a ofrecer a las mujeres embarazadas tres opciones antes de ejercer un aborto, con la finalidad de obstaculizar su decisión más personal.

Juan García-Gallardo (Vox) junto a Carlos Fernández Carriedo (PP) | Fuente: Junta de Castilla y León

Entre estas opciones se encuentran la de escuchar el latido fetal y la de ver una ecografía en 4D, algo que se podría tachar de imprudente e incluso de macabro, puesto que la mujer que ha tomado la compleja decisión de ejercer su derecho al aborto, no va a obtener ningún beneficio llevando a cabo alguna de esas medidas. Al contrario, puede ser muy contraproducente, al punto de que los efectos para su salud, sobre todo los psicológicos, sean muy dañinos y duraderos en el tiempo.

Publicidad

¿Competencia política o sanitaria?

Dejando a un lado el hecho en sí de que se sigan tomando este tipo de medidas retrógradas en las que la política está por encima de la salud, es de nuevo un hombre, ajeno a la materia, quien sopesa lo que las mujeres deben hacer con sus cuerpos; cuando para poder decidir sobre un tema, es de sentido común que antes se tengan conocimientos sobre él.

Además de no tenerlos, en palabras del propio García-Gallardo: “No sé mucho de embarazos”, sería mucho más acertado que un equipo formado por profesionales médicos, entre ellos, claro está, mujeres, tomase este tipo de decisiones, puesto que, además del factor profesional, entra en juego el factor humano.

Diversas personas han mostrado su inconformidad en redes con esta medida política (que no sanitaria) y se han hecho eco en periódicos y otros medios. Debemos destacar las menciones de algunos expertos en el ámbito sanitario, como es el caso de Miguel Holguín, responsable de Sanidad de UGT en Castilla y León, que ha sido claro respecto a esta enmienda: “indecente e insoportable tener que seguir soportando la inutilidad de medidas ideológicas más propias de HazteOir que de un gobierno serio y democrático”.

Viendo estos sucesos, somos muchos los que ponemos en duda la labor de los cargos públicos, puesto que, en vez de enmendar problemas reales, actuales y de su competencia, prefieren “colgarse medallas”, si es que así podemos calificar esta hazaña, que les sirvan para alimentar la ideología de sus partidos y, por ende, la de sus votantes, sin importarles el trasfondo real de sus decisiones.

 

Publicidad | Advertisement