La salud mental, un tabú que se fue implantando en la sociedad con el paso del tiempo. No obstante, desde hace unos años, se ha empezado a tratar de manera seria y urgente esta tarea pendiente que tiene suspensa la sociedad.
Con el paso del tiempo, se ha ido naturalizando el ocultar los sentimientos a nuestro entorno y con ellos la salud mental que tenemos. Cualquier persona comenta o dice que va al médico por dolores en el estómago o en la espalda, en cambio son pocas las personas que dicen que necesitan ir a un psicólogo o psiquiatra para intentar que cesen los problemas en esa parte del cuerpo. En la mayoría de los casos se oculta por vergüenza, ya que es muy fuerte el estigma social que implica el sufrir problemas de salud mental y acudir a su especialista para solucionarlos.
El problema de que se oculten estos diagnósticos viene en gran medida por la educación que reciben las personas. Es necesaria una buena educación mental desde la temprana edad, para que los niños y niñas aprendan a gestionar sentimientos tan frecuentes como la frustración, la alegría o la tristeza y conforme vayan creciendo de etapas vitales, ir modificando esa enseñanza hasta llegar a enfrentarse a los problemas que se puede encontrar un joven de veintitrés años, como la depresión, la soledad o la inseguridad.
La pandemia del Covid-19 permitió ver en que estado estaba la salud metal en la población y los datos han confirmado que han aumentado en un 26% los casos de depresión y ansiedad a nivel mundial, una cifra excesivamente alta y que no se está tratando. La falta de implicación en esta materia por parte de los gobiernos y las instituciones erosionan cada vez más esta situación que acabará degenerando en una situación insostenible en el que aumentarán de manera inevitable cuadros graves de depresión o autolesiones.
Aquí en España se volvió a abrir al debate de la salud mental tras las múltiples denuncias del partido Más País en el Congreso de los Diputados, con sus denuncias, recibieron burlas por parte de otros partidos, algo que demuestra el nivel de compromiso de los políticos en un tema tan importante como es este. Gracias a estas llamadas de atención por parte del grupo de Iñigo Errejón, se aprobó el pasado lunes 27 de Febrero, un acuerdo para que las personas que están en riesgo de suicidio puedan estar acompañadas. Además de esta importante medida, se ha pedido una mayor inversión económica en salud mental y que se garantice que el psicólogo de la seguridad social sea de calidad.
🔴 Se aprueba por UNANIMIDAD (340 votos a favor) nuestra propuesta para que familiares y amigos puedan acompañar a personas en riesgo de suicidio. Un permiso retribuido de hasta dos semanas. pic.twitter.com/XLuK7vXJ2A
— Más País (@MasPais_Es) February 23, 2023
Esto es una buena noticia, ya que supone una mejora en los servicios que se ofrecen, pero todavía es necesaria una instrucción en salud mental a funcionarios tan esenciales como los profesores, que sepan tratar con alumnos que pueden estar pasando por momentos difíciles o complejos. Es necesaria una reestructura en el sistema para que con el paso de los años, la salud mental deje de ser un tabú en la sociedad, ya que de lo que no se habla, no existe.


