Llegan tiempos de pensar en el balance del año, de preparar el corazón
Llega la hora volver a casa (como el Almendro) y sentarse a la mesa con las personas que más quieres en tu vida. Para unos las navidades son ilusión, unión y alegría. Para otros, en cambio, es distinto, sienten la falta de un ser querido en sus casas. La Navidad para algunas personas tiene un significado opuesto, y muchas personas sienten la ausencia de ese familiar que formó parte de sus vidas y dejó un vacío enorme.

La Navidad es el momento de reconectar a través de unos vínculos de amor, paz e ilusión con las personas más cercanas. Al fin y al cabo, es lo que hace especial esta festividad. El amor por los nuestros, ver crecer a los hijos, a los sobrinos o nietos en unos lazos de armonía y cohesión que reflejen la unión que existe. Es el momento de llegar a esa mesa y sentir el calor y la ilusión, porque lo que hace que todo tenga sentido el amor por los propios.
Por muchas diferencias o por muchas decepciones que puedan haber, es hora de reencontrarse con las personas que siempre han estado ahí desde la infancia y han marcado tu vida. Por eso, para aquellos que sientan la ausencia de alguien en estas fechas, me gustaría recordar que cuando una persona ha dejado huella, su recuerdo es eterno, y que disfruten de los que ahora están y que se queden con las enseñanzas que esa persona les dio.
La vida es emocionante porque todo tiene una fecha de caducidad. Todo tiene un fin, nada es eterno, y debemos quedarnos siempre con lo bueno. Aprovechar los momentos con los que están ahora es imprescindible y pasar tiempo de calidad con ellos es fundamental precisamente por eso, porque todo tiene un fin. Las personas, por desgracia, no somos eternas y vivir el presente y aprovechar los momentos con los que tenemos cerca es una de las mejores cosas de la vida.
También es cierto que la Navidad, en parte, se ha convertido por desgracia en una estrategia de marketing por parte de las empresas para el consumo. Pero pienso una cosa, ¿qué mejor regalo que preparar el corazón para los tuyos? ¿Qué mejor regalo que pasar tiempo de calidad con las personas que más quieres y que hoy en día, por falta de tiempo o por la distancia no vemos con asiduidad?
La Navidad es mágica, y con este artículo me gustaría recordar que, aunque para cada uno tiene un significado y connotación diferente, la Navidad siempre será más que un regalo material. Que hay que valorar el tiempo, el amor y las ilusiones con las personas que están, porque algún día puede ser demasiado tarde. Tenemos que preparar el corazón y reencontrarnos con los amigos de toda la vida, con las personas que siempre están ahí y no podemos ver porque no siempre podemos. Que nadie nos quite la verdadera magia e ilusión. Valorar los pilares fundamentales de la vida es primordial para el desarrollo de la misma.
Esta Navidad, el mejor regalo no es todo lo que tenemos en el árbol, si no todas aquellas personas que forman parte de nuestra vida.


