La soledad más allá de estar solos
En nuestra sociedad actual gozamos de numerosos privilegios que nos permiten estar en contacto con la gente que nos rodea. Además, son cada vez más y mejores las múltiples maneras de comunicarse. Lo que comenzó con simples señales de humo y luego con cartas, a día de hoy se consigue con las distintas tecnologías que nos permiten incluso vernos a la vez que nos comunicamos.
En sus inicios esto parecía un privilegio, una novedad que nos permitía disfrutar de aquellos que están lejos. Actualmente, es una ventaja de la que disfrutamos casi todos. Tras la pandemia, todos maximizamos el uso de las tecnologías para este tema en concreto, el problema fue que después lo sustituimos con el hecho de compartir momentos en persona. La gran mayoría pensó que quizás esto facilitase pasar tiempo con tus familiares o amigos, o que lo sustituía casi por completo en ciertos casos. Cada vez eran más los que preferían hacer una videollamada que una quedada presencial. En principio esto no causaba un problema, hasta que los casos de personas que a pesar de estar conectados se sentían solos aumentaban.
Mayoritariamente tendemos a relacionar la soledad como algo negativo, un sentimiento de tristeza y abandono y sobre todo hoy en día que las redes sociales nos incitan a estar conectados de manera constante. Pero la soledad no siempre actúa de esa manera, nos puede servir para conocernos a nosotros mismos, ser autocríticos y saber disfrutar de nuestra compañía. Debido a este pensamiento negativo de la soledad, mucha gente no encuentra sentido a su vacío. Y es que compartir momentos virtuales con la sociedad no reemplaza las conexiones físicas y reales. Esta falta de realidad nos lleva a sentir desconexión con nosotros mismo y los demás, y aumentar nuestra sensación de soledad continua.
Sin embargo, es cierto que en nuestra sociedad se promueve de manera recurrente los beneficios de la soledad y el tiempo para uno mismo. A pesar, de la cantidad de gente que depende de las relaciones superficiales de redes, hay un gran número de personas que valoran ese espacio para su crecimiento personal. Ademas de compartir experiencias con sus seres más cercanos o incluso visitar a aquellos más lejanos.
La relación con la soledad en nuestra sociedad moderna es en cierto modo ambigua. Ya que siempre estarán aquellos que temen el hecho de estar solos y los que al contrario, valoran y abrazan la soledad.


