El Partido Popular se ha consolidado como el gran vencedor de la noche, por quinta vez consecutiva, con 40 diputados. En segunda posición el BNG, con Ana Pontón al frente y 25 escaños. El PSOE cae a mínimos históricos hasta los 9 representantes y Democracia Ourensana entra en el Parlamento gallego
El 21 de diciembre del año pasado el presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, decidió convocar elecciones autonómicas anticipadas para el día de ayer. Todos los sondeos, salvo el CIS, apuntaban a una clara victoria de los populares, aunque algunos les daban una ventaja más ajustada que otros.
La última semana de campaña en Galicia ha estado marcada por los presuntos contactos del presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, con Carles Puigdemont y con las bases de ERC para intentar formar gobierno en agosto. Pero ello no ha perjudicado a la derecha en las urnas.
Son 75 representantes los que han elegido los gallegos: A Coruña (25), Lugo (14), Ourense (14) y Pontevedra (22). En todas estas provincias el partido vencedor ha sido el PP. Mientras, la participación se ha situado en el 67,30%; aunque hay que tener en cuenta que cerca de 500.000 gallegos residen en el exterior, especialmente en Argentina, y que su voto, que será escrutado dentro de una semana, puede hacer variar los datos de participación e incluso algún escaño.
Vox, Sumar y Podemos se quedan fuera del Parlamento de Galicia, al no haber alcanzado ninguna de estas formaciones la barrera electoral del 5% que se exige para poder optar a un escaño. Entre estos partidos, Vox ha sido el que mejores resultados ha obtenido, con el 2,20% del voto. Por otra parte, la suma de los votos de Sumar Galicia y de Podemos apenas alcanza el 2,15% de los votos.

El BNG, el otro gran vencedor de la noche
El Bloque Nacionalista Gallego es un partido fundado en 1982 por el histórico Xosé Manuel Beiras. Desde 2020 ejercen de líderes de la oposición en el Parlamento gallego. El BNG es un partido que ha vivido noches electorales de todo tipo: han sido cuarta fuerza política, tercera, y anoche se consolidaron como la única alternativa al PP en Galicia.
El BNG tiene un diputado en el Congreso de los Diputados por A Coruña, Néstor Rego, quien es socio de gobierno de Pedro Sánchez. Aunque muchos han barajado la posibilidad de que Ana Pontón podría convertirse en la nueva presidenta de la Xunta, el desplome de los socialistas lo ha impedido.
Los socialistas pierden un tercio de sus escaños
Por su parte, el PSOE ha obtenido sus peores resultados en Galicia desde que comenzó la era democrática. Su líder, Xosé Ramón Gómez Besteiro, apenas ha conseguido nueve escaños.
Durante los últimos días de campaña electoral RTVE organizó un debato de los candidatos a presidir la Xunta de Galicia. Solo BNG y PSOE aceptaron la invitación. Pese a todo, el debate entre las dos fuerzas progresistas de nada ha servido para hacer cambiar de opinión a los gallegos.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya ha mostrado públicamente sus felicitaciones al ganador de los comicios, Alfonso Rueda.

Democracia Ourensana entra en el Parlamento
Pero, sin duda, la gran sorpresa de la noche nos la ha dado el partido de Gonzalo Pérez-Jácome, alcalde de Ourense. Democracia Ourensana es un partido de ámbito provincial creado hace veinte años y que no ha conseguido representación en ningunas elecciones, salvo en las de ayer. Sin duda, es un todo un hito ya que tradicionalmente el Parlamento gallego ha estado compuesto por tres fuerzas políticas.
Sin embargo, el escaño de DO va a ser irrelevante. Los de Jácome aspiraban a tener la llave de la gobernabilidad para investir al próximo presidente de la Xunta, pero con la mayoría absoluta de los populares ese sueño se ha convertido en «agua de borrajas».
Siguiendo la canción de Julio Iglesias, La vida sigue igual, podemos afirmar que Galicia siempre ha sido una tierra conservadora, cuna de grandes figuras del panorama político español, como Fraga, Rajoy o el propio Núñez Feijóo. El PP es el partido de Galicia pero, ¿eso significa que no hay otras opciones de gobierno? ¿Qué lectura en clave nacional se le darán a estos resultados? ¿Significa el descalabro socialista que le está pasando factura la amnistía al partido?


